Argentina venció a México con golazos de Messi y Enzo Fernández y está más viva que nunca

El conjunto de Lionel Scaloni logró un importante triunfo para sumar 3 puntos en el Grupo C. El próximo miércoles, se enfrentará a Polonia en el cierre de la fase de grupos. Por su parte, el equipo de Martino se mantiene con una unidad a la espera del duelo ante Arabia Saudita

Alegría y festejo inmenso de los jugadores.

Era un partido cerrado hasta que apareció un zurdazo de Messi para abrir el marcador y poner al frente al seleccionado argentino. Una vez que el conjunto de Scaloni se puso al frente, sumado al ingreso de Enzo Fernández, el combinado nacional se plantó mejor en la cancha y definió el duelo ante los mexicanos con una gran acción individual del ex volante de River Plate. Victoria necesaria y muy importante para Argentina, que llegará al duelo con Polonia con chances de clasificar a los octavos de final. Por su parte, el equipo del Tata Martino deberá superar a Arabia Saudita y ver qué sucederá en el enfrentamiento entre argentinos y polacos.

Con la victoria ante México en Lusail en la segunda fecha del Grupo C del Mundial de Qatar 2022, la selección argentina queda con grandes chances de avanzar a los octavos de final del certamen y depende de sí misma para lograr el primer objetivo.

El equipo de Lionel Scaloni, que se impuso ante los aztecas gracias a los golazos de Lionel Messi y Enzo Fernández en el segundo tiempo y ahora deberá ganarle el próximo miércoles en el Estadio 974 a la Polonia (4) de Robert Lewandowski para quedarse con el primer puesto de la zona o bien empatar y esperar lo que ocurra a la misma hora con Arabia Saudita (3) y México (1).

Como Polonia derrotó a Arabia Saudita llegó a 4 puntos y los asiáticos se quedaron con 3. De esta manera, la victoria albiceleste dejó la zona muy pareja y las dos clasificaciones se definirían en la última jornada, con Argentina mejor posicionada de cara al desenlace del grupo.

Planteados los escenarios, vale señalar los diferentes criterios que definen las clasificaciones en la fase de grupos. El primer lugar, ante igualdad de puntos se tomará en cuenta la diferencia de gol. De persistir la paridad, el siguiente factor que se considerará es la mayor cantidad de goles a favor. Si las selecciones todavía no se sacan ventajas, el resultado entre los equipos involucrados inclinará la balanza para definir el pasaje a la siguiente ronda. En caso de que llegara a darse la situación de que haya más de dos participantes empatados, saldrá victorioso aquel que haya conseguido más puntos en los partidos entre sí.

El cuarto criterio es el fair play, a través del que se realiza una tabla de puntos elaborada por las tarjetas que se muestran en los partidos. A cada selección se le descuenta un punto por cada amarilla recibida, tres por cada roja por doble amonestación, cuatro por cada roja directa, y cinco por cada tarjeta amarilla más roja directa. El equipo de mejor resultado clasificará a 8vos. La última opción para dirimir un desempate es un sorteo que estará a cargo de la FIFA y tendrá un formato similar al de bolilleros que se utiliza para conformar las zonas de la primera fase.

Calificaciones

Dibu Martínez (6): Casi sin trabajo. Una atajada plástica y sin dar rebote en el tiro libre de Alexis Vega. Vivió casi como espectador un partido tenso, pero que terminó con final feliz para la Albiceleste.

Gonzalo Montiel (5): Un par de fallas en el manejo del balón que resolvió con firmeza. Fue amonestado por un fuerte golpe a Erick Gutiérrez y cumplió en fase defensiva. Scaloni buscó mayor agresividad en ataque con Nahuel Molina.

Lisandro Martínez (6): Fue la salida preferida de Argentina por su ductilidad en el manejo de la pelota, pero le costó encontrar interlocutores en el primer tiempo. Luego del gol encontró mayor oxígeno. En la marca, sin problemas.

Nicolás Otamendi (6): Aportó su experiencia para que México no llevara peligro cerca de Dibu Martínez. Y empujó en los momentos de incertidumbre.

Marcos Acuña (7): El lateral que más pasó al ataque. Le arrancó la amonestación a Araujo por una plancha que merodeó la roja. Y culminó con un buscapié que fue rechazado la mejor jugada colectiva de la albiceleste en la etapa inicial, en el minuto 50. En el segundo, siguió proyectándose con continuidad: un desborde suyo terminó en un remate alto de Di María. Jugó para no salir más.

Rodrigo De Paul (4): Errático, desconocido, más allá de que nunca se escondió y siempre buscó la pelota. Tal vez el que más sufrió la presión de México, no logró limpiar la pelota. Su falta de precisión obligó en muchos tramos a que Messi debiera retroceder mucho a tomar contacto con el esférico.

Guido Rodríguez (6): Correcto, ordenado, no se complicó, salvo un pase dubitativo en el segundo tiempo. Por momentos se metió de líbero para que los laterales se adelantaran y tratar de que la formación fuera más ancha. Scaloni lo reemplazó por Enzo Fernández.

Alexis Mac Allister (6): Volcado sobre la izquierda, un par de toques de distinción, aunque Argentina necesitó de una mayor participación suya. Cuando lo asfixiaron, intentó descargar de primera. En el segundo tiempo, hasta que fue cambiado, fue importante en el circuito de juego.

Ángel Di María (7): Ante la falta de espacios, intentó la jugada individual, pero sus acciones no tuvieron final. No obstante, resultó clave para desordenar: es quien encontró solo a Messi en la jugada del primer gol.

Lionel Messi (8): El gol (golazo) lo define. Un zurdazo letal, entre varias piernas, en el momento exacto, cuando el equipo más lo necesitaba. Por momentos retrocedió mucho en el afán de tomar contacto con el balón. En el primer tiempo, pocas veces logró romper, apenas en el final, en la jugada colectiva que derivó en el centro de Acuña. Marcado con celo, no logró salir de la jaula y pateó un tiro libre por encima del travesaño. Pero alguna iba a tener. Y la que tuvo marcó el desahogo argentino. Luego, comandó más de una contra con criterio; en una habilitó a De Paul, quien perdió la posesión. Y a los 85 minutos se ganó la ovación de todo el estadio.

Lautaro Martínez (5): Un cabezazo por encima del travesaño y mucho esfuerzo; le llegó muy poco juego. El cuerpo técnico apeló a jugadores que no dieran referencia a la defensa y en su lugar saltó al campo Julián Álvarez.

Enzo Fernández (8): Entró con desparpajo, sin temores, y le dio otro vuelo al mediocampo. Coronó su participación con un golazo para cerrar el score. Otro que ingresó para quedarse con una parcela eterna en la formación titular.

Julián Álvarez (6): Con la dificultad para entrar por adentro, ingresó para darle otra vivacidad al ataque, tirando diagonales. Y cumplió.

Nahuel Molina (6): Entró para darle mayor profundidad por su banda. Por momentos wing, luego importante para sostener la ventaja y meter. Yuvo un remate que se fue alto.

Cristian Romero (6): Tras su desatención en el primer gol de Arabia Saudita que decretó la debacle en el debut en el Mundial Qatar 2022, fue al banco e ingresó con firmeza. Clave para que Argentina no pasara zozobra.

Exequiel Palacios (6): Entró bien, cómodo, para la tenencia de la pelota, incluso para pisarla y mostrar calidad en los momentos calientes.

Lionel Scaloni (6): Hizo los cambios que debía hacer respecto del partido ante Arabia Saudita. Y, ante la falta de juego en la etapa inicial, también acertó con las modificaciones en el segundo tiempo. Algunas certezas que se llevó: Marcos Acuña y Enzo Fernández se ganaron un lugar entre los titulares.

 

 

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