“Hay muchos integrantes de los pueblos originarios que son bastante agresivos”, sostuvo el Jefe de Policía

El Jefe de la Policía del Chaco, Ariel Acuña, acusó a Ariel Fabián, líder de la Guardia Washek, de haber encabezado el martes en El Sauzalito el robo a punta de pistola de una camioneta que era conducida por un técnico de la Administración Provincial del Agua, la cual posteriormente fue incendiada. Señaló que la escalada de violencia en la zona se produjo tras la muerte no esclarecida de un manifestante indígena quien falleció el lunes por la noche durante un corte de ruta.

El atentado que sufrió la camioneta de un técnico de la Administración Provincial del Agua (APA) fue el violento resultado de una tensa situación que se vive hace días en la zona de El Sauzalito.

Según explicó a CIUDAD TV el jefe de la Policía del Chaco, Ariel Acuña, esto se inició el viernes pasado con el inicio de un corte en la ruta de acceso al pueblo el cual estuvo encabezado por integrantes de pueblos originarios de la zona. El reclamo apuntaba a la entrega de alimentos para las familias indígenas y al cumplimiento de una serie de compromisos asumidos por el gobierno provincial.

El corte se desarrollaba de manera pacífica hasta que el lunes por la noche uno de los manifestantes se descompensó. El propio Acuña reconoció que no se sabe si fue por una cuestión de salud o por alguna pelea que se produjo en el lugar. Lo cierto es que, al percatarse de la situación, los manifestantes llamaron a una ambulancia. La misma llegó, pero sin ningún médico: sólo había un enfermero. La mandaron de nuevo al hospital a recoger a un profesional de la salud. La ambulancia regresó al corte, ahora sí con un doctor. Pero ya era tarde: el hombre estaba muerto.

“De allí se dio intervención a todas las áreas, a la justicia también. Vino el fiscal y se pretendió hacer una autopsia, pero los familiares no aceptaron y después de mucho dialogar con ellos, el fiscal dispuso la entrega del cuerpo a los familiares y se realizó el velatorio”, señaló Acuña.

Tras este hecho, los ánimos se caldearon aún más. “Ayer (por el martes) en el transcurso del día, en un paraje cercano al pueblo se interceptó esta camioneta que era conducida por un señor Consi que hace trabajos para el Ministerio de Ambiente”, comentó el jefe de Policía.

“Él dice que fue interceptado por otro vehículo, cuyo conductor era Ariel Fabián. Y que un secretario de él andaba con él ahí. Lo amenazan con armas de fuego, lo hacen bajar y se apoderan del vehículo. De ahí llevaron el vehículo al corte y más tarde lo amenazaban que lo iban a detener. Desde la Policía se comunicó a todas las autoridades y se esperaba la autorización a todas las áreas del gobierno y el poder judicial para actuar y evitar males mayores”, indicó.

“Se quedó en diálogo y en forma repentina estas personas incendiaron el vehículo. De ahí nuevamente se pidió intervención al fiscal Bordón quien pidió que aguardáramos todo tipo de intervención porque según él iban a pedir la intervención federal. Estamos aguardando directivas”, remarcó Acuña.

El jefe de policía enmarcó esta situación en el tenso clima que se vive en la zona, marcada por las denuncias por racismo por parte de las comunidades indígenas y de los reiterados conflictos con los criollos por la explotación forestal y el uso de la tierra.

“Tenemos unos 25 o 30 policías en la comisaría de El Sauzalito. Es un lugar muy distante de difícil acceso con caminos que a veces son intransitables. Y a veces ellos son miles. Hay muchos integrantes de los pueblos originarios que son bastante agresivos. No es fácil estar ahí”, reconoció Acuña.

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