La Unne asesora y capacita a canillitas de Corrientes en un proyecto ambiental de reciclado de residuos electrónicos

Especialistas del Centro de Gestión Ambiental y Ecología de la Universidad Nacional del Nordeste capacitan y brindan asistencia técnica a vendedores de diarios, revistas y afines de Corrientes que desde la cooperativa que formaron para dar sustento a decenas de familias afectadas por la pandemia, buscan generar nuevas fuentes de trabajo y también aportar al cuidado ambiental: proyectan recuperar y reciclar residuos electrónicos.

Desde el CEGAE, la UNNE apoya y capacita a la cooperativa que canillitas de Ctes formaron para reciclar RAEE.

“Pretendemos construir una nueva fuente de trabajo, con recursos genuinos y sustentables, aportando a la recuperación y preservación del ambiente”, señalan desde la Cooperativa “Familias de Canillitas Unidas del Taragüí” Ltda, que puso en marcha el “Programa para el Desarrollo de la Economía Circular”.

 

En ese marco impulsan el proyecto de “Recuperación y Reciclado de los RAEE y la Revalorización de los plásticos”, por medio del cual trabajarán en la recolección, acopio, separación y tratamiento de los RAEE, de los cuales se buscará obtener los materiales valiosos, para su venta a un creciente mercado regional.

 

Desde la cooperativa estiman que podrán ejecutar el proyecto en un plazo de 12 meses.

 

El trabajo se proyecta por etapas. En la primera, se hará tratamiento sobre la línea gris de los RAEE que incluyen productos como: equipos utilizados en Tecnologías de de la Información y Aparatos de Telecomunicación, CPU (hardware, software, mouse, teclado), monitores, notebooks, impresoras, tablets, teléfonos fijos y móviles, servidores y routers de internet, switch, cables.

 

En una segunda instancia se incluirían los artefactos de la línea blanca: aires acondicionados,  lavarropas y heladeras.

 

Una nueva oportunidad

 

El proyecto tiene dos grandes propósitos: uno de responsabilidad ciudadana y compromiso social y ambiental, a partir del aporte que harán a una reducción significativa del impacto ambiental negativo generado por la gestión inadecuada de los RAEEs en la Ciudad y la Provincia de Corrientes. Y otro, la generación de fuentes de empleo para 40 familias que desde la pandemia Covid19 y debido a la incesante disminución del nivel de venta de diarios, revistas y afines, se quedaron sin trabajo o vieron drásticamente reducidos sus ingresos.

 

“Fue realmente desesperante”, dice Luis Ortíz, el entonces titular del Sindicato de Canillitas que hasta diciembre del 2019, nucleaba a 150 trabajadores. “En los años 2020 y 2021, por la pandemia del Covid 19, hemos perdido las vidas de 28 compañeras/os de trabajo. Así como también, se cerraron más de 100 puestos de venta de diarios y revistas”, cuantifican parte del daño que el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio en particular y la pandemia en general, causaron al sector.

 

Todavía con el dolor de esa realidad, recuerda cómo muchos de los compañeros vivían en barrios que fueron cerrados durante la pandemia y no podían salir a trabajar. O las veces que debió sacarlos de las comisarías porque fueron detenidos por estar vendiendo diarios en las calles.

 

“Había que comer y no se podía trabajar, así que muchas veces buscar en la basura era la única opción”, dice aún con lágrimas en los ojos. Pero con el orgullo de la honestidad y ansias de superación de estos trabajadores que siguieron buscando alternativas. Así surgió la posibilidad de trabajar en la recuperación de materiales que las personas desechan. “Inicialmente pensamos en recolectar botellas plásticas para hacer ladrillos”, recuerda Ortíz. Pero la Directora Ejecutiva de la fundación “Manos Verdes” Corrientes, Verena Böhme les sugirió trabajar con RAEEs. Agradecidos por tal generosidad, los “canillitas” se entusiasmaron entonces con esta posibilidad y comenzaron a desarrollar el proyecto.

 

Debieron primero reestructurarse. Dejar de ser el Sindicato de Vendedores de Diarios y Revistas delegación Corrientes (SIVENDIA-Ctes) que funcionaba desde el 3 de febrero de 1946, para convertirse en una cooperativa, que les otorgue el marco necesario para poder avanzar con la iniciativa. Así, el 3 de mayo de 2021, nació la Cooperativa “Familias de Canillitas Unidas del Taragüí” Ltda.

 

“Hoy contamos con cuarenta familias que estamos padeciendo una situación de quiebra de la actividad laboral que realizamos a lo largo de toda nuestra vida”, agregan, mientras impulsan este proyecto y depositan en él la esperanza de un mejor futuro, para ellos, sus familias y la sociedad toda.

 

Desde allí se trabajó luego en distintas etapas de preparación y hace unos meses se encuentran en tiempos de capacitación. Primero en materia de emprendedurismo y ahora en cuanto al proceso mismo de gestión de RAEE, puesto que deben aprender a gestionar de forma adecuada los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos a través de la recolección, con un procesamiento técnico adecuado de los mismos, la eliminación de los componentes tóxicos, la comercialización de los materiales recuperados, la disposición final ambientalmente adecuada y segura de  los residuos restantes.

 

Así se realizaron talleres con especialistas del CEGAE, dependiente de la recientemente creada Coordinación General de Desarrollo Sostenible y Transición Ecológica de la UNNE; y de la empresa ECOM Chaco.

 

El pasado viernes 12 de agosto se realizó el primer encuentro de capacitación, en el marco del Proyecto PI de investigación “Viabilidad económica, social y ambiental de una planta de reciclado de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE) para la región Nordeste Argentino (NEA)”.

 

Desde las 16,30 y hasta las 19 horas, en Placido Martínez 1598 de la capital correntina, se desarrolló el taller a cargo del Mgter. Prof. Luis Ariel Pellegrino, el Mgter. Lic. Lucio Chiozzi, la ingeniera Belen Pinatti y Veronica Ramirez.

 

El martes 30 de agosto, fue el turno de la doctora Mariela Torres, coordinadora de la planta de RAEEs de ECOM S.A.; quien acercó a las familias “canillitas” sus conocimientos y experiencia.

 

El apoyo de la UNNE

 

El respaldo desde el Centro de Gestión Ambiental y Ecología, surge del trabajo que hace unos 10 años vienen realizando en la temática RAEE. Por ejemplo con el programa “ECO-Compus” por el que, junto a la Facultad de Ingeniería, se promueve el recupero de equipos informáticos en desuso, de las distintas áreas de la Unne; y la donación de aquellos que pudieron ser recuperados, a escuelas, centros culturales, bibliotecas, comedores comunitarios y demás instituciones de la región que lo requieran.

 

Los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE) que no pueden ser recuperados, son clasificados y almacenados como aparatos en desuso, para luego ser trasladados a centros de disposición final ubicados en las ciudades de Córdoba y Buenos Aires.

 

El equipo del CEGAE también avanza en una línea de investigación para el diseño de una planta de tratamiento de RAEE, en el marco de la cual se elaboró un “Manual Operativo para la Instalación de una Planta de RAEEs Municipal”, que hoy sería de gran utilidad para los “canillitas”.

 

Las y los profesionales del área brindan así capacitación, asesoramiento y transferencia de conocimientos técnicos para que la cooperativa pueda concretar este proyecto.

 

Una realidad preocupante

 

A través de esta propuesta se prevé una reducción significativa del impacto ambiental negativo generado por la gestión inadecuada de los RAEE en la Ciudad y la Provincia de Corrientes; en un escenario nacional y mundial alarmante.

 

Se estima que la cantidad total de basura electrónica generada en Argentina alcanza la cifra de 290.000 toneladas, alrededor de 7 kg por habitante de RAEE generado en el año 2019. En el Nordeste del país, los registros del año 2018 señalaron 35.280 toneladas  y se proyectan aproximadamente más de 40.000  al finalizar el 2026 (Fuente: UNNE – Facultad de Ingeniería – Centro de Gestión Ambiental y Ecología, Manual Operativo para la Instalación de una Planta de RAEE Municipal).

 

Este crecimiento exponencial en las cantidades de RAEE se atribuye en gran medida al consumismo de los AEE y a la obsolescencia programada de los aparatos. Según un informe de Greenpeace (2012), se estima que el 50% de estos residuos se encuentran arrumbados en oficinas, hogares, entes públicos y privados; más del 40% se entierra o se descarta en basurales y rellenos a cielo abierto, cerca del 10% ingresa en esquemas informales de gestión de residuos.

 

“Estos residuos contienen algunos materiales nocivos para la salud y el ambiente, como los metales pesados (mercurio, plomo, cadmio, cromo y arsénico) y plásticos bromados”, advierten desde la misma asociación internacional ecologista. “Durante la vida útil de los aparatos, estos materiales no presentan efectos nocivos sobre la salud, debido a que están contenidos en los distintos componentes; pero al final de su vida útil, los aparatos son desechados sin tratamiento, y estas sustancias pueden reaccionar con el agua o con materiales orgánicos y producir efectos contaminantes sobre el suelo y las fuentes hídricas”, explican desde la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación (2015).

 

La realidad local y puntualmente en Corrientes, no escapa a este escenario. En las acciones de “Descacharrizado” del municipio de la Ciudad de Corrientes se juntaron más de 13.000 m3 de residuos, de los cuales se estiman que un 40% fueron de aparatos eléctricos y electrónicos que se tuvieron que depositar en el sitio del vertedero municipal, según surge de los registros de 2021, de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Ciudad de Corrientes.

 

En base al relevamiento hecho para la elaboración de este proyecto, en la Provincia de Corrientes no existe una entidad formal que realice la recolección y reciclado de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE). “Y para lograr una gestión sostenible de los reciclables en la región NEA, nos enfrentamos con el problema de un alto gasto logístico para transportar los materiales reciclables clasificados hacia los centros industriales donde está instalada la industria de reciclaje, principalmente en la región metropolitana de Buenos Aires y otras ciudades como Santa Fe, y Entre Ríos, especialmente para la comercialización de los plásticos sin o con solo poco valor económico”, explican desde el CEGAE.

 

“Por esta razón, y porque las y los vendedores de diarios han quedado sin trabajo por la crisis sanitaria del Covid, agravando la situación que venía de una década atrás por la pérdida constante de los lectores de diarios y revistas en el formato papel, hemos decidido formar una Cooperativa de Trabajo con el objetivo de realizar la reutilización y el reciclado de los RAEE y de los plásticos que hoy no tienen mercado de comercialización en la región del NEA”, agregan desde la Cooperativa en la que hoy crece la esperanza de una salida laboral que permita dar sustento a 40 familias.

 

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