Por las subas de tasas en el mundo, se van más dólares que los previstos en pagos al FMI

El tipo de interés inicial del Acuerdo de Facilidades Extendidas fue del 4,25% y ahora ya se ubica en 5,5%. Se tuvo que destinar un 55% más de las divisas previstas para cancelar intereses. La inflación global y la reacción de los bancos centrales explican el escenario.

El ministro de Economía, Sergio Massa, va a tener que prestar mucha atención a lo que ocurra en los próximos meses con el escenario internacional, no solo porque la suba de la cotización internacional de la energía provoca que se vayan más dólares por importaciones.

Los intereses que la Argentina le paga al Fondo Monetario Internacional (FMI) también están siendo afectados este año por la suba de tasas de interés de los bancos centrales en el mundo. Hoy el país estaría destinando un 55% más de divisas a cancelarlos con respecto al monto estimado cuando entró en vigencia el acuerdo.

Según un informe de la Oficina del Presupuesto del Congreso (OPC), desde que comenzó 2022, la tasa básica de los Derechos Especiales de Giro (DEG, la moneda del organismo), pasó de los 5 a 145 puntos básicos, es decir, creció casi un punto porcentual y medio desde fines de 2021.

Eso se debe a que la tasa de los DEG es un promedio de los intereses que pagan los bonos de corto plazo en los mercados de las monedas que forman parte de la canasta que se usa para determinar la unidad de cuenta del organismo de crédito. Si suben las tasas de los países mas importantes, aumenta la de los DEG.

Argentina tiene que abonarle al Fondo en lo que queda del año un total de u$s1.670 millones. Ya le pagó en mayo u$s355 y en agosto u$s454 millones.

Al firmar el acuerdo, comenzó abonando un tipo de interés de 4,25%, que se componía de los 25 puntos básicos que tenía la tasa básica de los DEG en marzo, más 100 puntos básicos de margen que aplica el FMI, a lo que se suman los 300 puntos de sobrecargos que paga el país por estar excedido de su cuota y por haber demorado el pago del acuerdo de 2018 firmado por Mauricio Macri.

Pero ahora, por efecto de las nuevas políticas monetarias de los bancos centrales para contener la inflación, la tasa que paga el país ascendió a casi el 5,5%. Se compone de 145 de la básica de los DEG, más los 100 puntos básicos del FMI, más los 300 de sobrecargo.

La OPC había estimado en marzo, cuando el exministro Martín Guzmán cerró el entendimiento por el Facilidades Extendidas, pagos anuales de unos u$s1.600 millones en promedio hasta 2027, con vencimientos trimestrales en el primer día de febrero, mayo, agosto y noviembre.

Pero en aquel momento no se tenía en claro el efecto de la invasión de Rusia a Ucrania sobre el precio del gas, el petróleo y los alimentos a nivel global, a lo que se suma la cantidad de emisión que hubo en las economías centrales durante la pandemia de covid19.

Todo eso disparó los precios a nivel mundial, y los bancos centrales comenzaron con la política de suba de tasas. Ya en marzo pasado, en un análisis del acuerdo, la OPC había advertido que “en un contexto de mayores presiones inflacionarias a nivel global, existe riesgo de que una suba de tasas de interés internacionales impacto sobre el componente variable de la tasa del FMI, lo que encarecería el costo del financiamiento para nuestro país”. Las proyecciones de la oficina técnica del Congreso se cumplieron.

Héctor Torres, exrepresentante argentino ante el FMI, precisó a Ámbito que “Argentina paga la tasa de DEG, que varía diariamente y actualmente es del 1,502% a eso se le agrega un margen del 100 pb y los sobrecargos de 300pb”. De ese modo, la tasa llega al 5,5% anual.

La OPC señala que de mantenerse una tasa 5,45% estable, el país tendría que pagar u$s2.122 millones de interés al FMI en 2023 y u$s2.042 millones en 2024. Pero en un escenario en el que se duplicara la tasa y pasara a 291pb, la tasa subiría a 6,91% para Argentina y los importes serían de u$s2.751 millones el año próximo y u$s2.650, en 2024.

Agustín Monteverde, consultor y asesor académico de la Fundación Libertad y Progreso consideró que el fenómeno de suba de tasas de interés seguirá por un tiempo. Al referirse a la situación de la Reserva Federal, luego de que se conociera una menor tasa de inflación a la esperada en los Estados Unidos, indicó que “la FED va a desacelerar la suba en función de lo que vaya pasando con la inflación, pero no creo que la suspenda”.

No obstante, indicó que “para la Argentina no hay un prestamista más barato que el FMI”. Al respecto, Monteverde sostuvo que a pesar de la suba del interés que paga la Argentina con el organismo “no hay tasas más acomodadas que estas”.

VIAambito.com
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