El Kirchnerismo y la izquierda

''La izquierda si es peronista no puede instalarse en la hipótesis revolucionaria del siglo XX y dar por supuesta la posibilidad de una ruptura absoluta con el Capitalismo. De hecho su conductora aclara siempre este punto'', apunta Jorge Alemán.

Por Jorge Alemán

1. Es importante que el kirchnerismo se haya asumido como una fuerza de izquierda bajo la conducción de su jefa Cristina Kirchner. Por supuesto que de inmediato se me señalará que se trata de peronismo y no de izquierda, culturalmente lo entiendo también así, pero desde el punto de vista de la ideología, hoy por hoy, el kirchnerismo de Cristina encarna los valores que en el mundo se reconocen como de izquierda y eso es saludable para el destino de la Nación.

2. La izquierda si es peronista no puede instalarse en la hipótesis revolucionaria del siglo XX y dar por supuesta la posibilidad de una ruptura absoluta con el Capitalismo. De hecho su conductora aclara siempre este punto.

3. En tanto movimiento de izquierda debe conjugar el equilibrio tenso e inestable con respecto a los poderes del Neoliberalismo. Por un lado no perder su fuerza crítica, pero por otro mantener su responsabilidad “democrática” porque ya no existen” derechas moderadas”. Son tan solo un simulacro de la agenda de ultraderechas.

4. Por lo mismo debe aceptar que un poder constituyente no surge de la “lapicera” de un presidente. Dicho poder implica una gran organización popular que de un modo significativo arrase en las elecciones y disponga luego de la capacidad de articular Pueblo, Estado, Nación.

Colaborar con la destitución del actual gobierno, por crítico que se sea con el mismo, o dividir al campo popular no parece, al menos en principio el mejor camino. En cambio sostenerlo hasta superarlo en el 2023 sería más apropiado a una lógica de izquierda.

5. Es lógico que como todo movimiento de izquierda trate con cierto desprecio la maldita correlación de fuerzas. Aquellos momentos heroicos donde no se calculó ni se midió nada porque se fue fiel a una causa.

Sin embargo, aunque este horizonte no se debe abandonar, la izquierda, el kirchnerismo, también debe ser responsable de aquellas lógicas sacrificiales que suman nombres de víctimas y no transforman ni un ápice la estructura del poder que continúa su reproducción incesante. Esta cuestión adquiere un relieve mayor en un mundo que cruje en sus fundamentos.

¿Qué se debe hacer desde el punto de vista de la izquierda kirchnerista en el 2023?

Intentar ganar y por eso debe realizar un justo medio entre su dimensión crítica y su responsabilidad institucional.