Aseguran que la falta de gasoil se produce por consumo exagerado, acopio y ventas en las fronteras

Un experto en energía detectó un consumo fuera de los común en provincias del NOA y NEA, que se combinó con una maniobra de los productores agropecuarios. De hecho, en algunas provincias con fuerte producción agropecuaria se observa un crecimiento de la demanda de gasoil que no se correlaciona en forma directa con el nivel de actividad.

El sector de los hidrocarburos detectó los dos motivos fundamentales de la falta de gasoil en la Argentina. Por un lado, un consumo exagerado – y fuera de lo común – en las estaciones de servicio cercanas a las fronteras del de NOA y NEA por los bajos precios de los combustibles en el país y, por otro, una maniobra de acopio inusual por parte de los productores agropecuarios que temieron por una escasez, que finalmente se cumplió.

Según indicó el investigador del Centro de Estudios Política y Sociedad (CEPyS), Martín Bronstein, la falta se debe a un gran incremento en el consumo del gasoil, que históricamente viene acompañando el crecimiento del PBI como insumo base de toda la cadena productiva y de logística.

“Durante los primeros cuatro meses del año el PBI creció 10% mientras que el consumo de gasoil fue del 19%, casi el doble, un dato llamativo”, detalló el analista energético.

A partir de un relevamiento de las declaraciones juradas sobre venta de combustibles en manos de la Secretaría de Energía de la Nación el investigador detectó que donde más creció ese consumo fue en las zonas fronterizas de las provincias.

“Son aumentos exagerados, anormales. En Formosa subió 42%, en Entre Ríos y Corrientes un 34%, y eso se debe al diferencial de precios. Nuestro país es más barato que los limítrofes y eso hizo que se produzcan grandes compras de gasoil por parte de los vehículos de patente extranjera”, afirmó.

Es que desde el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania los precios de los combustibles a nivel internacional tocaron máximos históricos y la logística se vio limitada, aunque Argentina siguió importando y se convirtió en la puerta de entrada de los países limítrofes al gasoil barato, ya que todavía se importa el 30% de la producción de gasoil para abastecer el mercado local.

La segunda causa es una profecía autocumplida, sostuvo Bronstein. “A partir del temor a quedarse sin gasoil de grandes productores agrícolas, y un poco los industriales, se sobre abastecieron, acopiaron. Eso se ve en Córdoba, donde aumentó un 22% la venta o en La Pampa, donde creció 38%”, comentó.

Pero además, el especialista remarcó que la escasez se dio un momento de producción de combustibles en alza. “No hubo una baja en la producción y la importación de combustibles por parte de las petroleras más que se duplicó en este período, frente al mismo del año pasado. El problema es que el consumo aumentó tanto que no pudo ser cubierto por la oferta”, sentenció.

Según datos de la industria, hasta el momento en total ya se despachó 3,9 millones de m3 de gasoil, equivalente a un 12% más que en 2019, lo que representa un volumen récord frente la prepandemia, cuando se registró comercialización por 3,4 millones de m3.

Bronstein recalcó que el desabastecimiento de gasoil también se siente a nivel global por la guerra rusa y no solo ocurre en la Argentina.

“Europa tiene un déficit en la relación de consumo abastecimiento de 1 millón de barriles por día. Es mucho y eso se debe al factor de ocupación de Ucrania que afectó el envío normal de flujos desde Rusia. Hoy Europa reemplaza ese déficit con reservas estratégicas que tienen almacenadas, que se encuentran en sus valores mínimos”, puntualizó.

Y tampoco es una situación propia de Europa y Sudamérica. “En Estados Unidos el galón se paga entre 7 y 8dólares, y están llamando a los productores y refinadores a que bajen el precio. Es una situación global muy completa”, concluyó.

VIAambito.com
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