Reconocieron la lucha de una madre cuyo hijo fue asesinado por la policía y de los descendientes de las víctimas de Napalpí

Se trata de la distinción institucional del Poder Legislativo del Chaco hacia una persona física o jurídica que se destaque por su compromiso en la lucha contra la violencia institucional, que en su edición 2022, fue otorgada a Analia Ojeda y Víctimas de la Masacre de Napalpí.

El acto se realizó en el Recinto de Sesiones de la Legislatura y fue encabezado por la diputada Alicia Digiuni, junto a los diputados Hugo Sager, Zulma Galeano, Rodrigo Ocampo, Mariela Quirós y Tere Cubells. Acompañaron el encuentro Nayla Bosch. Subsecretaria de Derechos Humanos, representantes del Comité de Prevención Contra la Tortura, y de la Comisión por la Memoria.

Se reconoció con el premio Bosch, la lucha de Ojeda, madre de Diego Emmanuel Barreto, un joven de 25 años que fue muerto en custodia de la policía de la Provincia del Chaco. Ojeda se movilizó para encontrar testigos y pruebas que puedan encauzar la investigación judicial en la posible comisión de un delito cometido por fuerzas de seguridad y que hace dos años que espera el juicio para determinar la responsabilidad de los agentes policiales que participaron de la detención de su hijo, con múltiples dilaciones.

En una doble premiación, también se distinguió a las víctimas de la Masacre de Napalpí, este crimen de lesa humanidad, cometido en el marco de un proceso de genocidio de los pueblos indígenas, sentenciando al Estado como responsable de la planificación, ejecución y encubrimiento del homicidio agravado con ensañamiento con impulso de perversidad brutal en 1924 contra comunidades originarias de la Provincia.

Luego de destacar, además, la labor de los integrantes del jurado que tuvo a su cargo el análisis de las propuestas y reconocer a los postulantes que participaron, la diputada Digiuni destacó el proceso de selección de los galardonados. “Fue un arduo trabajo, porque los postulantes todos tenían el mérito de ser reconocido, tanto los dos abogados en s trayectoria en la defensa de los derechos humanos y la violencia institucional, como las víctimas de la Masacre de Napalpí, que justo este año se logró la sentencia definitiva de declarar un hecho de lesa humanidad y cuando tuvimos la tarea de definir la premiación, nos pareció oportuno mandar un mensaje de esta lucha que hace Analia, por la muerte de su hijo, para que este hecho no quede impune, que todos estamos en contra de la violencia institucional, y que todos tenemos que trabajar para que esto no ocurra”, argumentó sobre la elección de los distinguidos.

Por su parte, Ojeda manifestó “estar recibiendo este reconocimiento por salir a luchar y pedir justicia por la muerte tan trágica que tuvo mi hijo es algo que no se puede explicar. Estas acciones son importantes para que se revean las cosas que estar haciendo mal en lo institucional y que se reconozcan también a esas personas que quedaron sin su papá, por mi nieto, que cada vez que me mira me mira mi hijo y pedirle por favor que piensen en mi hijo y en todas las personas que están atravesando este trágico proceso y que nos robaron la mitad de nuestra alma”.

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