Guzmán ratificó al FMI que no hay en análisis una reforma previsional

No habrá reforma previsional en 2022. Esto incluye la ampliación de la base de personas que reciban el beneficio jubilatorio, tanto este año como el próximo. Antes que haya reclamos oficiales desde Washington, se le dejó en claro a los técnicos del Fondo Monetario Internacional (FMI) que fiscalizan las cuentas argentinas para verificar el cumplimiento de las metas y objetivos de la primera misión correspondiente al Facilidades Extendidas, que este tema está cerrado.

Fondo Monetario Internacional.

Al menos para el Ministerio de Economía. Y que cualquier cálculo sobre las proyecciones del capítulo previsional que se efectúen para cerrar el 2022, deberán hacerse con esta definición en las sumas y restas finales. Por otro lado, la única reforma sobre la que se podría avanzar este año, se le reiteró a la gente del FMI, es la eliminación de los regímenes especiales para ciertos sectores que aún detentan algún tipo de jubilaciones de privilegio.

El compromiso oficial fue ratificado en las últimas horas ante los técnicos del FMI al comenzar la tercera semana de fiscalizaciones correspondientes a la misión del FMI, las que continúan ejecutándose de manera virtual y con la mayor discreción posible. Lo que no implica que lo que se habla no sea de alta profundidad conceptual.

Los únicos avances sobre los que habría novedades, según la promesa realizada desde Buenos Aires, será en las cajas de financiadas por el sector público y que alcanzan al Poder Judicial y diplomáticos. Implican haberes que más que duplican al haber máximo del sistema general y, desde siempre, están en la mira del organismo financiero. En total habría unas 225 mil personas que reciben una jubilación o pensión de estos 7 regímenes de privilegio.

De estos regímenes, el Gobierno propone reformar a dos que son los de los miembros retirados de la Justicia y a los del servicio exterior de la Nación. Este es el grupo más minoritario ya que alcanzan a apenas 8 mil retirados los cuales representan el 3% de los beneficiados con un régimen de privilegio, aunque son los que cuentan con los mayores haberes que rondan un 90% superior al promedio del régimen general.

Sobre el resto del esquema jubilatorio, el propio Martín Guzmán había mencionado en las vísperas de la firma en Washington del Facilidades Extendidas, que “no habrá ninguna reforma jubilatoria”. En su cuenta de Twitter había afirmado que “nuestro Gobierno siempre va a cuidar y trabajar para mejorar el salario de nuestros jubilados y jubiladas” y que “se mantendrá la fórmula de movilidad sancionada en 2020, sosteniendo los derechos que fortalecimos con esa ley”.

Esta línea es la que desde el Ejecutivo se piensa sostener y la que, al menos durante este año, se defenderá. Incluso ante embestidas internas.

Las fiscalizaciones continuarán durante los próximos días; se espera, al menos hasta el viernes. Continúan ejecutándose bajo la supervisión de Julie Kozac y Luis Cubeddu, sin estridencias y sin que el contenido virtual escape por fuera de las paredes del Palacio de Hacienda. La intención es que desde Buenos Aires sólo se observan como interlocutores a Guzmán, quién entre otras razones en su momento viajó con el Presidente a Europa para comandar la misión; al delegado nacional ante el FMI Sergio Chodos, algún que otro funcionario extra de Economía y el presidente del Banco Central Miguel Pesce.

El centro de la fiscalización es lo que sucedió con los números del primer trimestre del año, especialmente en lo que tiene que ver con el déficit fiscal, la política monetaria y las reservas del Banco Central. Se supone que estos tres capítulos ya fueron debatidos. Y que lo que resta fiscalizar es el futuro de los números locales, especialmente en lo que respecta a lo que se espera de déficit y emisión monetaria para el segundo semestre.

Es en ese ámbito donde la respuesta sobre si se espera avanzar en una reforma previsional que incluya una moratoria para personas sin aportes, es que no es un estudio que el Ejecutivo tenga en carpeta.