Cambios climáticos: Bosques de la Poesía adhirió a la 8ª marcha global de los viernes por el futuro

Bosques de la Poesía se adhiere a la octava marcha global de los viernes por el futuro. Es una Carta sobre un nuevo humanismo biopoético y bregan por una ley que declare a la naturaleza sujeto de derecho.

El Movimiento de los Bosques de la Poesía emitió una carta en adhesión a la octava marcha global de Fridays for Future (Viernes por el Futuro), desde que en 2018, la joven Greta Thunberg, entonces de 15 años faltó al colegio y se sentó frente al Parlamento sueco en protesta por los cambios climáticos.

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La adhesión del Movimiento internacional de los Bosques de la Poesía pide un nuevo humanismo biopoético y reclama una ley que declare a la naturaleza sujeto de derecho.

El documento emitido por los Bosques de la Poesía creado hace un año por los poetas Leopoldo Teuco Castilla, Aldo Parfeniuk y Pedro Solans y que se extendió por el mundo con la integración de entidades ambientalistas, poetas, universidades y profesionales, señala:

“Ante la creciente devastación de los recursos naturales del país y el constante y veloz agravamiento de las condiciones ambientales del planeta, desde el colectivo CONASUD hacemos un urgente llamado a legisladores, científicos, ambientalistas, comunidades culturales y artísticas, medios de comunicación y comunidad en general, a los efectos de peticionar colectivamente por la sanción de una ley nacional que declare a la naturaleza sujeto de derechos.

Ha llegado el momento de adoptar la interculturalidad como fundamento de una epistemología que reúna y armonice las diferentes cosmovisiones de nuestra cultura, terminando con los olvidos y los “ninguneos” promovidos por el poder y el capital deshumanizado.

Cabe recordar que nuestro país cuenta con una sólida tradición precursora en la defensa de los derechos no humanos necesarios para proteger y defender lo viviente como una sola y misma unidad que hace posible la vida en la tierra, en virtud de las estrechas conexiones entre los diferentes planos y niveles de lo biológico y material.

Téngase en cuenta que ya, en el siglo XIX, Sarmiento logró la abolición de las corridas de toros. El art. 41 de la Constitución Nacional argentina dice que: “Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano…y tienen el deber de preservarlo…Las autoridades proveerán a la protección de este derecho…”.

Asimismo oportunamente se estableció que la flora y la fauna de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur debían ser preservadas, siendo deber del Estado la protección de la totalidad del medio ambiente. De igual manera, el artículo 240 del Código Civil y Comercial argentino, impone límites al ejercicio de derechos individuales y dispone que estos “…no deben afectar el funcionamiento ni la sustentabilidad de los ecosistemas de la flora, la fauna, la biodiversidad, el agua, los valores culturales, el paisaje, entre otros…”.

Sumado a ello son ejemplares los casos de los derechos otorgados a la naturaleza por países hermanos como Ecuador y Bolivia, en razón de un multiculturalismo del cual Argentina es parte, aunque la practique cuando los intereses económicos se lo permiten. Hay que volver a recordar que entre sus tradiciones -aunque históricamente postergada- figura su pertenencia a la filosofía andina (y sus preceptos de reciprocidad, complementariedad, correspondencia) que defiende la armonía y no agresión entre lo humano y la naturaleza.

Por ello, es incomprensible – a esta altura de la conquista de derechos de incontables minorías – que el más abarcador y consustancial de los derechos para asegurar la vida, según es el de la naturaleza, no sea perentoriamente consagrado y observado, tanto en la práctica consumista y económica cuanto en la jurisprudencia y en la misma deóntica jurídica de nuestro país.

Como una puesta en escena de posibilidades de concientización a través de actividades concretas, desde el origen de CONASUD, y por iniciativa de sus miembros, los poetas Leopoldo Teuco Castilla, Pedro Solans y Aldo Parfeniuk, se ha logrado en todo el país y en algunos estados latinoamericanos y europeos, trabajando conjuntamente con las comunidades de localidades y ciudades de toda la Argentina, la creación de Bosques de poesía que ya cuenta casi con un centenar de espacios de replantación y resguardo de bosque nativo y escenarios de arte, cultura, educación y concientización (solamente la Provincia de Salta cuenta ya con 14 Bosques…).

Estas realizaciones poético/ambientalistas visibilizan y sostienen con firmeza la necesidad de garantizar la integridad de lo viviente mediante la interconexión de arte, cultura y naturaleza como un nuevo humanismo, abierto y previsor, que ejerce mediante hechos concretos un derecho que espera ser transformado en ley, no solamente para asegurarnos la preservación de nuestro aquí y ahora, sino para asegurar el futuro mismo del ser humano en la tierra y el universo”.

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