Sin acuerdo paritario y vencida la conciliación, el gremio de la Sanidad va a la huelga en plena pandemia

El conflicto de paritarias 2021 del gremio de Sanidad continúa en punto máximo de tensión y tendrá este viernes paros de 4 horas por turno en plena pandemia, tal cual lo anunciaron Fatsa y ATSA, las organizaciones sindicales que tutelan al personal de salud. Vencida la conciliación obligatoria y con gestiones intensas tripartitas entre Gobierno, empresarios y gremio la situación fue definida desde los sindicatos con un láconico "estamos en la lejanía de la lejanía", respecto al acuerdo por la mejora salarial.

Luego de una semana con movilizaciones por la Capital Federal, Héctor Daer, cotitular de la CGT y líder de ATSA enmarcó la paritaria en la crisis Covid. “Hay quien y quienes temerariamente aseguran que se terminó la pandemia y nosotros seguimos atendiendo más de 10.000 contagiados por día, es el escenario donde nuestros compañeros y compañeras dejan esfuerzos desde marzo de 2020”. El convenio abarca a 250.000 trabajadores y trabajadoras sanitarios

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En ese marco anticipan que las medidas de fuerza van a tener una adhesión muy fuerte en los centros de salud. “Estuvimos en gestión toda la semana pero no se logró ningún resultado”, acotan.

Desde la cartera laboral, más allá de reiterar que se trabaja para encontrar alternativas de acercamiento, desde el propio ministro a su equipo más cercano de colaboradores, se excusaron de no contar con “nada para informar”.

Por las calles

Luego de una semana con movilizaciones por la Capital Federal, Héctor Daer, cotitular de la CGT y líder de ATSA enmarcó la paritaria en la pandemia. “Hay quien y quienes temerariamente aseguran que se terminó la pandemia y nosotros seguimos atendiendo más de 10.000 contagiados por día, es el escenario donde nuestros compañeros y compañeras dejan esfuerzos desde marzo de 2020”.

El convenio abarca a 250.000 trabajadores y trabajadoras sanitarios.

Con el mismo tenor de puja y fricciones entre los tres vértices en puja que tuvo la paritaria anterior, donde las asambleas y paros por turno se replicaron en todo el país, desde el gremio sostienen una vez más que “nunca se trabajó tanto y se cobró tan poco”.

A mediados de junio, las empresas de medicina privada anunciaron que iban presentar una medida cautelar en la Justicia ante la negativa del Gobierno de autorizar un aumento de sus cuotas, lo cual reclaman para poder afrontar la suba salarial que pide el sindicato, de entre el 43% y 45%.

Una semana atrás, el Gobierno nacional suspendió la audiencia convocada en medio de la conciliación para acercar posiciones entre las partes. En efecto, según admitió el gremio el ministro de Trabajo Claudio Moroni redobló su labor para allanar alguna solución, la cual asomó imposible sin que mediaran un salvavidas desde otras carteras.

El nudo está en encontrar la forma de solucionar los problemas de financiamiento de las prestadoras.

En rigor de servicios y costos laborales las empresas aseveran que la pandemia aumentó la cantidad de prestaciones que están brindando y remarcan que se profundiza “un desfinanciamiento inédito debido a que no se autoriza el incremento de las cuotas, la cuestión es complicadísima”, reseñaron fuentes de las prepagas a este medio.

Fatsa y Atsa advirtieron en los últimos días que la tolerancia ya había superado el límite e incluso dejaron por escrito que para la ocasión “no aceptan ya ninguna excusa”. La arenga desde la cúpula sindical a cada uno de los delegados también se palpó en las calles porteñas y los comunicados “acá no afloja nadie”.

 

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