Deuda en pesos: Economía colocó $119.000 millones y canjeó el 58% del Boncer

Renovó los pagos de la semana y acumula en julio $47.400 millones de fondeo neto. Descomprimió el vencimiento más grande del año. Aún desafiantes, los compromisos de agosto son ahora $310.000 millones.

El Ministerio de Economía superó este martes una complicada prueba en el inicio del período más desafiante para su estrategia financiera. En una doble operación, de licitación y canje, el equipo de Martín Guzmán logró sortear el pago de deuda de esta semana, ampliar el financiamiento neto del Tesoro acumulado en julio y despejar el 58% del vencimiento del TX21, que expira el 5 de agosto y constituía el compromiso más abultado de lo que resta del año.

En la licitación, colocó $119.238 millones a través de siete letras. Así, pudo renovar todos los vencimientos de la semana (unos $110.000 millones en manos privadas que quedaban remanentes del bono TC21 tras el canje realizado en junio) y hacerse de un fondeo adicional de más de $9.000 millones. Al sumar el endeudamiento extra que había conseguido en la primera licitación de julio, en lo que va del mes el financiamiento neto asciende a $47.400 millones.

La continuidad del fondeo del Tesoro en el mercado es un elemento central de la estrategia financiera oficial para cubrir parte del déficit. La intención es acotar la asistencia monetaria del BCRA en meses en donde el Gobierno se prepara para una ampliación del gasto, luego de cerrar un primer semestre de disciplina fiscal con un rojo primario de apenas 0,5% del PBI (ver aparte). Buscan evitar que una mayor emisión de pesos presione sobre el dólar en plena volatilidad preelectoral.

Para captar ese fondeo, Finanzas precisó convalidar una leve suba de las tasas de las letras atadas a la inflación (Lecer), que se ubicaron en torno al 2,4% real, y de la letra a tasa fija (Ledes) a octubre, por la que pagó 39,15% nominal anual (contra el 38,99% de la licitación previa). Sí hubo un recorte de los rendimientos de las Ledes a cinco y seis meses. Al respecto, fuentes oficiales señalaron que las tasas estuvieron “alineadas con el mercado secundario y, en algunos casos, 20 o 30 puntos básicos por debajo”.

En línea con las expectativas de una desaceleración de la inflación en los próximos meses, se volvió a reducir la dependencia de las letras indexadas: los instrumentos a tasa nominal (Ledes y Lepase) representaron el 73,5% de la licitación y las Lecer, 26,5%. Estas últimas habían llegado a concentrar el 80% en algunas colocaciones de junio. Como contracara, sigue complicada la extensión de plazos y casi el 60% del monto colocado fue a títulos con vencimiento este mismo año.

Por otro lado, Economía logró un importante canje del Boncer TX21, que al pagar cerca de $380.000 millones era el gran cuco para la estrategia financiera. Con esta conversión, postergó el pago de $216.312 millones y despejó casi el 58% de su vencimiento. A cambio, entregó una canasta integrada en un 25% por la Lecer a junio de 2022 y el 75% restante en dos Boncer a 2023. Tras el canje, el remanente del TX21 se redujo a $158.320 millones y el total de los compromisos de agosto bajó de $525.897 millones a alrededor de $310.000 millones.

El resultado es importante ya que no solo ingresó el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses, que poseía cerca de un tercio del monto en circulación de ese título, sino que participaron tenedores privados por más del 25%. Según fuentes del Palacio de Hacienda, se trató de fondos comunes de inversión, aseguradoras e incluso algunos fondos extranjeros con tenencias de TX21 (como Pimco y Templeton).

Juan Ignacio Paolicchi, economista de Empiria, destacó como “positivo” el resultado del canje aunque remarcó que todavía restan vencimientos abultados en agosto por “unos $20.000 millones más que en julio, lo cual será muy desafiante”. Y señaló que, si bien creció el financiamiento neto acumulado en el mes, éste “se está desacelerando significativamente” respecto de junio.

Al respecto, en Economía, señalaron que están satisfechos con el resultado de la doble operación y señalaron que, si en la última licitación de julio (pautada para el día 28) solo se renovaran los vencimientos restantes por unos $168.000 millones, el mes cerraría con un porcentaje de rollover de la deuda del 117%, “apenas por debajo del acumulado anual”. “Para el Tesoro, lo importante es conservar la capacidad de fondeo y dar consistencia macro para calmar las expectativas de devaluación en meses en los que hay más incertidumbre y ruido por las elecciones. La situación está bajo control”, agregaron en referencia a las crecientes tensiones cambiarias de los últimos días.

En ese tren, la meta oficial es cubrir un 40% de las necesidades del fisco con colocaciones de deuda en pesos y el 60% con asistencia directa del BCRA. Con el financiamiento neto acumulado en el año (poco más de $400.000 millones), hasta el momento lograron cubrir el 47%. Es que, de acuerdo a los datos publicados ayer por el Central, la autoridad monetaria le giró al Tesoro $50.000 millones en concepto de utilidades el 15 de julio, por lo que en el acumulado anual la asistencia monetaria asciende a $460.000 millones (53% de las fuentes financieras).

Estacionalidad mediante, en las últimas semanas, los giros del BCRA al Tesoro se aceleraron y sumaron $220.000 millones en 20 días. Producto de la ampliación del gasto anunciada para apuntalar la recuperación de los castigados ingresos en la previa de las legislativas, se espera que las necesidades financieras del fisco se incrementen.
En Economía afirman que se proponen avanzar de forma balanceada entre ambas fuentes de financiamiento para evitar recalentar las tensiones cambiarias, aunque aclaran: “En agosto y septiembre está el pico de los vencimientos de deuda. Después, tendremos posibilidades de colaborar con las licitaciones en un porcentaje mayor del financiamiento del Tesoro”.

Con ese objetivo en vista, Finanzas sumará una nueva herramienta, con la que espera llevar mayor liquidez a la deuda pública y ampliar los plazos de emisión. Se trata del programa de Creadores de Mercado, que verá la luz en agosto. Es una iniciativa coordinada con el FMI, que exige una menor emisión monetaria. Ésta prevé que un conjunto de bancos y Alycs suscriban títulos del Tesoro y vuelquen de forma permanente ofertas de compra y venta al mercado secundario para estabilizar los precios y tasas. “Debería ayudar a mejorar tanto el volumen de las colocaciones como el plazo de las mismas”, dijo el subsecretario de Financiamiento, Ramiro Tosi, a Ámbito en un encuentro con periodistas.

VIAambito.com
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