El fútbol chaqueño de luto: falleció el ‘arquerazo’ Waldemar “Mulita” Santos Oliveira

Nacido en Presidencia Roque Sáenz Peña, fue un gran protagonista y conocedor del fútbol chaqueño dejando una estela de grandes recuerdos e innumerables historias. ''Un tipo muy querido, que trascendió el fútbol y camisetas'', lo definió el joven colega Diego Domínguez al darnos la noticia. Waldemar también se destacó como dirigente, especialmente en el Deportivo Don Bosco de Resistencia, donde ocupó la presidencia y otros destacados puestos. Partió físicamente a los 84 años.

Waldemar junto a Rolando Casafús y Santiago Meza, la noche del festejo del Centenario con los 'Históricos de Sarmiento' en septiembre de 2011.

En una nota de dos años atrás, publicada dos años atrás, definían su personalidad considerándolo un libro abierto del fútbol; porque su experiencia, recogida a lo largo de la vida, fue con base en el trabajo y las vivencias en los diferentes niveles de competencias.

Waldemar Santos Oliveira, apodado “Mulita”, nació el 2 de agosto de 1936 en Sáenz Peña, en el barrio Ensanche Sur de la Ciudad Termal; trascendiendo en el fútbol como arquero, aunque no lo ayudaba su altura, pero se las ingenió para destacarse y dejando un estilo inolvidable: su potente remate lo encumbró como ejecutor de tiros libres y penales. ”Este muchacho se adelantó 30 años al paraguayo Chilavert”, me recordó al pasar en algún momento Carlos Rodolfo Monti.

Comenzando su carrera en la sexta división del Club Atlético Sarmiento jugando de delantero, como su hermano Ramón. Pero un día faltó el arquero y Waldemar fue a ocupar el puesto que no abandonaría jamás.

En 1953, fue el ‘guardameta’ de la Tercera campeona del Decano que alcanzaba esa consagración por quinta vez consecutiva y, al año siguiente, fue titular indiscutido de la Primera – jugando también con su hermano – protagonizando el tercer capítulo de aquel gran ciclo deportivo que tuvo el ‘aurirrojo’ obteniendo 9 títulos en diez años en la Liga Chaqueña.

Luego integró las filas de Independiente Tirol, For Ever, Vélez Sársfield de Buenos Aires, Colón de Santa Fe, Guaraní de Paraguay y terminó jugando en nuestro Estudiantes de la Villa Gobernador Ferré. Además, fue integrante del Seleccionado de la Liga Chaqueña y conformó el exitoso cuerpo técnico de Roberto Puppo en el ‘albinegro’ en los torneos regionales y nacionales, y tuvo un gran equipo bajo su mando como aquél Villa Alvear de 1983.

Años atrás, despuntaba el vicio como entrenador al frente de planteles animadores del campeonato de Interprofesionales.

Pero, como dirigente, mostró su faceta en el Centro Deportivo Don Bosco, entidad en la que se desempeñó como presidente durante diez temporadas. Además fue fundador de la Federación Chaqueña de Handball y primer titular de la Federación Chaqueña de Box. Estaba casado con Gladys Ledesma y una familia con varios hijos y nietos que diariamente formaban parte de su vida.

En lo personal, lo conocí con mis primeros diez años, cuando comenzaba a jugar – también de arquero en el equipo de Liniers – el primer Campeonato Infantil de ‘El Territorio’ en la famosa canchita Pellegrini, donde hoy está la Escuela Nº41 en Resistencia. Waldemar era el instructor y consejero deseado para un chico que soñaba con el deporte y el puesto que más quería.

Hasta siempre, maestro inolvidable.

Rodolfo ‘Pocholo’ Mancuello

VIAPropia/Diario Norte
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