“Cuanto más nos cuidemos, más difícil será que esta segunda ola ocurra”, sostuvo el infectólogo Giusiano

El especialista, quien además integra el Comité de Seguimiento y Monitoreo de COVID-19 del Chaco, reconoció que la situación sanitaria de Paraguay y Brasil es crítica, agravada por la aparición de una nueva cepa del coronavirus, aún más contagiosa que la original. Dijo que es clave que la población mantenga los cuidados básicos y lamentó que se viva cierta "relajación" por parte de la gente.

La situación sanitaria de los países limítrofes está lejos de ser la óptima. En el caso de Brasil, la nueva cepa del coronavirus, conocida como Manaos, aún más contagiosa que la original, generó una nueva ola de contagios masivos dejando al país carioca con casi 12 millones de infectados y más de 290 mil muertos. En tanto que Paraguay vive un panorama crítico, con un aumento exponencial de casos y muertes.

En este contexto, tanto especialistas como funcionarios de los gobiernos nacional y provincial reconocen que hay un peligro latente de que se produzca una segunda ola de contagios en el país.

“Nuestros países limítrofes están en una situación crítica, con hospitales desbordados tanto en Paraguay como en Brasil. Además, en Brasil está agravado por estas cepas que si bien no son consideradas de mayor mortalidad sí tiene una capacidad de contagio mucho mayor que la cepa original”, explicó el infectólogo y miembro del Comité de Seguimiento y Monitoreo de COVID-19 del Chaco Gustavo Giusiano en diálogo con CIUDAD TV.

“Si la otra cepa contagiaba a 10 personas y había dos muertes, con esta nueva cepa se contagia muchísima más gente y por lo tanto el número de muertos es mayor”, abundó.

Giusiano aclaró que todavía es incierto si va a llegar o no una segunda ola de contagios masivos al país. “Todo depende de nosotros: cuanto más nos cuidemos, más difícil va a ser que esta segunda ola ocurra. El problema es que hay un relajamiento general de la población y por lo tanto la posibilidad es cada vez mayor”, lamentó.

“Estamos en un momento en el cual estamos muy alertas, con mucha preocupación, no sólo por lo que venga de países limítrofes sino porque estamos en un momento de mucha movilidad interna en nuestro país”, añadió el especialista. Puso como ejemplo de esto el regreso de las clases presenciales, el regreso de la actividad académica y la casi normalidad del trabajo en la Administración Pública.

“La situación, por momentos, es igual que antes. Esto hace que el contacto interpersonal sea frecuente y alto”, explicó.

Giusiano señaló por otra parte que que volver a una fase 1, con el cierre casi total de las actividades, va a ser muy difícil teniendo en cuenta que la tolerancia de la sociedad al confinamiento es muy baja, sobre todo por el drama que significa para las economías informales.

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