La nueva vida del titiritero más famoso de Carlos Paz

Rubén Di Mauro debió colgar los títeres y buscar alternativas que le permitan atravesar la pandemia, asegura que vivió meses difíciles y tiene expectativas por la temporada. Como muchos argentinos, atravesó meses difíciles con la ayuda de los módulos alimenticios que entregó la Municipalidad y un concurso que ganó del Fondo Nacional de las Artes.

Rubén Di Mauro es titiritero y uno de los artistas callejeros característicos de la peatonal de Carlos Paz. Sin embargo, la crisis desatada por la pandemia de coronavirus, lo llevó a conducir un taxi y buscar alternativas para sobrevivir ante la falta de ingresos.

”Durante este año no pudimos hacer nada de las actividades que solíamos hacer fuera de temporada, como los talleres en los jardines y Escuelas, los talleres de elaboración de títeres y los espectáculos para el Día del Niño”, contó el artista.

Rubén tiene 49 años de edad, es titiritero desde 1999 y ha participado en festivales de teatro infantil en Latinoamérica y supo destacarse entre los artistas locales. Está en pareja con Brenda, que también es artista, y es padre de un niño de 2 años y medio.

A mediados de la temporada de verano y debido a la gran cantidad de artistas callejeros que había en el centro carlospacense, Di Mauro comenzó a trabajar de chofer de taxis y cuando comenzó la cuarentena, siguió detrás del volante. Así y todo, las restricciones a la circulación y el miedo de la gente de utilizar los medios de transportes públicos, hizo que los viajes se vieran reducidos notablemente y entonces debió dejar el taxi.

”Trabajaba cubriendo algunos francos y solamente tenía 1 o 3 días de trabajo por semana, pero muy pobre porque la gente ya no se subía al taxi. Dejé el taxi hace una semana y ahora estoy lanzando un proyecto que se llama Conectarte, hacemos sahumerios artesanales 100% naturales. Además soy acompañante terapéutico desde hace 10 años y brindo cursos online para ayudar a la gente a conectarse con su esencia”, destacó a EL DIARIO.

”Fueron meses difíciles, retirábamos el bolsón de la Municipalidad que nos entregaban en el CIM de barrio El Canal (donde estaba anotado su hijo) y durante dos meses, recibí una ayuda de 15 mil pesos del Fondo Nacional de las Artes. Hoy estamos dispuestos a trabajar donde sea y dónde nos llamen vamos a ir”, completó.