Convenio entre Nación y Provincia para urbanizar barrios populares del Chaco

El gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, firmó un convenio con el ministro de Desarrollo Social de la Nación, Daniel Arroyo, para la urbanización, mejoramiento habitacional y habilitación de lotes con servicios para barrios vulnerables del Chaco. “Si el Estado no planifica, la gente no puede esperar”, aseguró Capitanich, sobre el déficit habitacional.

El gobierno del Chaco firmó este viernes un convenio con el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación para poner en marcha un plan de urbanización, mejoramiento habitacional y construcción de lotes con servicios para barrios populares de la provincia del Chaco, en el marco del plan “Potenciar Trabajo”.

Para poner en marcha el programa, la provincia previamente identificará una serie de barrios vulnerables donde se produzcan situaciones de hacinamiento y que no cuenten con servicios básicos con el objetivo de avanzar en su urbanización. También se ejecutarán mejoras (en cocinas y baños) y ampliación de viviendas, además de la habilitación de lotes con servicios. Todo en el marco del convenio suscripto esta mañana por el gobernador Capitanich con el ministro Arroyo, que visitó la provincia en una nueva oportunidad.

Capitanich señaló que “el principal desafío que nosotros tenemos es garantizar la regularización de tierras urbanas y rurales”. En ese sentido, indicó que su gestión se propuso una meta de entregar 4 mil títulos rurales.

“Para nosotros el concepto de propiedad es de propiedad social. La tierra en el campo es para quien la trabaja y la tierra urbana tiene que tener igualdad de oportunidades de acceso”, afirmó el mandatario chaqueño. En ese sentido, reflexionó que “los conflictos se producen porque la gente no tiene otra modalidad si el Estado no planifica a través del ordenamiento urbano y territorial con una estrategia de desarrollo urbano. Si el Estado no planifica, la gente no puede esperar. Entonces estamos en el conflicto jurídico permanente”.

“Lo que tenemos que hacer es entender que este es un problema, que la gente no puede esperar. No puede esperar más tiempo para la vivienda, no puede esperar más tiempo para el terreno. Entonces tenemos que generar las condiciones para garantizar la titularidad”, aseguró.

Capitanich destacó el acuerdo con el gobierno nacional para la transferencia a la provincia de las casi 4 mil hectáreas que pertenecían al ex Campo de Tiro ubicadas en la zona sur de la ciudad de Resistencia y en las que se pretenden entregar 2500 títulos de propiedad para fines de este año.

“La gente realmente ha tenido una paciencia durante muchos años, entonces tenemos que ser eficaces, eficientes, sensibles y resolver rápido. Lo que tarda mucho, no sirve”, afirmó el gobernador del Chaco. “La gente va a estar acorde a esa posibilidad, a sentarse a dialogar, a generar condiciones, pero tenemos que dar previsibilidad y un horizonte: en qué tiempo, en qué plazo vamos a resolver los problemas de escritura traslativa de dominio, de loteos urbanos con servicios, de infraestructura social básica, con un programa que sea creíble, confiable y que implique participación comunitaria”, sostuvo.

Arroyo: “Las condiciones de vivienda son las que cambian la realidad social de verdad”

Por su parte, el ministro de Desarrollo Social de la Nación brindó detalles del convenio firmado este viernes que implicará la urbanización de barrios populares, el mejoramiento habitacional y la construcción de lotes con servicios.

“Primero la urbanización de barrios que están en situación precaria, muy complicada, muchos que no tienen la titularidad de las tierras; segundo, mejoramiento de viviendas, núcleos húmedos, mejorar la cocina y el baño que genera mejores condiciones sanitarias y ampliar las viviendas: una pieza, un cuarto más para solucionar el problema del hacinamiento, y, tercero, lotes con servicios”, enumeró el funcionario nacional.

Arroyo subrayó que “la vivienda, las condiciones de vivienda son las que cambian la realidad social de verdad. No es lo mismo la pobreza por ingresos del que no le alcanza la plata pero tiene una vivienda y condiciones básicas, que aquel que no tiene lo mínimo, no tiene piso de material ni las condiciones mínimas”.

“No solo repercute en poder estar en un lugar, también en los chicos que no tienen un lugar para hacer los deberes, conectarse efectivamente para seguir en el marco de la pandemia la escuela y la cuestión pedagógica y en las dificultades cotidianas de un barrio. Donde hay hacinamiento, hay dificultades, no hay oportunidades; donde hay piso de material, donde hay calle, donde hay servicios, donde hay conectividad, se abren las posibilidades a los chicos, se puede hacer un jardín, una escuela, un centro comunitario en el mismo barrio y cambia la realidad”, puntualizó.

 

 

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