Tras el dramático episodio en el paraje El Techat, médicos piden garantías para el rastrillaje por covid

La titular de la zona sanitaria Paula Sartor ratificó su denuncia pública luego que un equipo de siete profesionales que llegó al paraje El Techat para la detección de casos de covid terminara “rehén” de una guardia comunitaria wichí. “Ni bien pudieron abandonar el predio y hacer uso de sus teléfonos, les indiqué que se volvieran a Miraflores y a Castelli; las chicas, sobre todo, muy jóvenes, estaban muy angustiadas realmente. Veremos cómo continúa esto, pero tiene que haber alguna garantía de que no se va a repetir para que el equipo de salud vuelva”, afirmó.

La directora de la zona sanitaria del Impenetrable chaqueño, Paula Sartor, ratificó la denuncia que hizo pública a raíz del episodio de un equipo de sanitaristas con miembros de una Guardia Comunitaria wichí, en el paraje El Techat. La médica relató que esta semana, en el hospital de Miraflores y el del Bicentenario, se diagnosticaron tres casos positivos de covid-19; que dos de ellos continúan internados en el nosocomio de Castelli y uno fue dado de alta, “con una evolución favorable”.

Mencionó que, tal cual fue su deseo, el paciente volvió a su domicilio a cumplir su aislamiento en el paraje El Techat. Posteriormente, el martes, se dirigieron “con parte del equipo” a hacer la visita domiciliaria para evaluar el estado de salud del paciente, así como las condiciones de la familia, y la posibilidad de una asistencia. “En el marco de esa visita, también fuimos a visitar a referentes de la Guardia Comunitaria, para comunicarles que teníamos la intención de hacer una asistencia a todo el Paraje para evaluar si detectábamos algún otro paciente con síntomas compatibles con covid. La idea era hacer un rastrillaje al estilo de lo que conocemos como el Detectar, con las variantes correspondientes a la realización de esta tarea en la zona rural”.

Continuó: “El martes por la noche hubo una lluvia bastante profusa en la localidad de Miraflores, específicamente en este paraje, por lo cual se realizó finalmente el día de ayer (jueves). El equipo se trasladó con tres vehículos y siete personas a iniciar esta tarea que habíamos programado y acordado y cuando llegamos al lugar nos recibieron alrededor de 40 personas, algunas de ellas con la cara tapada y elementos en las manos. El equipo ingresó, se le obstruyó la salida de los vehículos y permanecieron en este lugar alrededor de dos horas, dos horas y media, hasta que les permitieron retirarse. Y, por supuesto, no le fue permitida la realización de este rastrillaje que nosotros habíamos programado y acordado inicialmente”.

El equipo estaba conformado por siete profesionales entre choferes, enfermeros y personal de laboratorios.

La médica aclaró que se trata de una Guardia Comunitaria que tiene su denominación en el idioma wichí, “que me cuesta bastante pronunciar, pero hay un cartel en el acceso al predio. Me parece que no se denominan Guardia Wuashek sino que es otra denominación. Descartó que hayan portado armas de fuego, no así palos”.

La médica, no obstante, reconoció que deberán buscar acceder con alguna otra mediación “buscar un diálogo y evaluar”. “Si la gente está de acuerdo con esta medida, nosotros el día anterior visitamos a una familia y justamente ese mismo día habíamos acordado hisopar a este hombre que había dado positivo y no lo pudimos hacer”.

“Obviamente que, en este contexto, ni bien el equipo pudo abandonar el predio y hacer uso de sus teléfonos, les indiqué que se volvieran a Miraflores y a Castelli; las chicas, sobre todo, muy jóvenes, nunca habían vivido situaciones como esta, estaban muy angustiadas realmente. La verdad que ahora veremos cómo continúa esto, pero tiene que haber alguna garantía de que estas situaciones no se van a volver a repetir para que el equipo de salud vuelva”, manifestó.

 

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