Más de 500 familias carlospacenses sobreviven con ayuda de los merenderos

Más de quinientas familias de Villa Carlos Paz sobreviven a la cuarentena con ayuda de los merenderos que funcionan en la ciudad. Si bien antes se brindaba asistencia únicamente a niños y adolescentes, la crisis derivada de la pandemia hizo que cada vez se reciban más personas de distintas edades en busca de un plato o un bolsón de comida.

El número va en aumento y mientras algunos se vieron obligados a cerrar momentáneamente por la falta de ayuda y las medidas sanitarias dispuestas por el gobierno provincial, otros redoblaron sus esfuerzos.

Tal es el caso del merendero Panza Caliente (ubicado en Brasil al 445) de barrio Miguel Muñoz B, que antes de la pandemia asistía a unas 70 familias, daba la merienda 3 o 4 veces por semana y entregaba un bolsón semanal de comida. Ahora, se duplica la entrega del bolsones por semana y se brinda asistencia a 300 familias de diversos barrios.

En el merendero María del Tránsito Cabanillas del Villa del Río (ubicado en la calle Polonia), asisten todos los días alrededor de 60 niños y los días viernes, se hace entrega también de una vianda nocturna.

Por su parte, en La Mesa de los Pibes de Colinas (Cuchilla Nevada y Yerba Buena) se servía la merienda a 60 niños cuatro veces por semana y se hacía una olla popular, los días martes, donde asistían 130 personas aproximadamente. Por el momento, se suspendieron las actividades y sólo se brinda asistencia ante casos extremos.

Finalmente, los merenderos Pequeños Traviesos y Solecitos Naranjas, se encuentran sin actividad porque no cuentan con los permisos necesarios para mantenerse en funcionamiento y garantizar el cumplimiento de las medidas sanitarias.