Polémicas declaraciones de un médico chaqueño en Suecia: “Metan a los chicos argentinos en las escuelas”

A pesar de que se comprobó que los niños son altamente propagadores del nuevo coronavirus, Cristian Duré, un médico argentino que vive en Suecia, pidió que el gobierno argentino reabra las clases presenciales debido a que, según él, “no hay ninguna evidencia que demuestre que haya que suspenderlas”. “Duré no aprobaría Inmunología 1”, le respondió Rodrigo Quiroga, bioinformático, docente en la Universidad Nacional de Córdoba e Investigador del Conicet.

El médico chaqueño, Cristian Duré.

“Metan a los chicos en las escuelas, no hay ninguna evidencia que demuestre que haya que suspender las clases”, sostuvo este miércoles el médico chaqueños radicado en Suecia, Cristian Duré, y destapó la polémica.

En declaraciones al canal La Nación +, Duré criticó la estrategia del Gobierno argentino de mantener una “cuarentena extensa”, y también las declaraciones que hizo el Presidente, en mayo, quien había cuestionado el modelo sueco. Por ese entonces, Alberto Fernández había destacado que el país no iba abrir su economía, tal como lo había hecho Suecia, por los efectos que esto podría provocar en el sistema de salud.

Sin embargo, Duré dijo que en Suecia el sistema de salud nunca colapsó y que actualmente se registra una tasa de mortalidad por Covid-19 casi nula. “Nosotros pasamos el famoso pico en junio, a tal punto que hoy se registraron cuatro muertos por coronavirus. “En Suecia mueren más personas por accidentes de tránsito”, resaltó el médico.

“Nunca tuvimos cuarentena, la gente jamás estuvo encerrada en sus casas y los chicos siempre fueron a las escuelas. Se recomendó que las personas que podían trabajar desde su hogar lo hicieran y también mantener las distancias en el transporte público, el cual siempre funcionó, al igual que la comunicación entre las provincias”, aclaró Duré.

Para el profesional radicado en Suecia, una de las claves del éxito del país fue justamente la estrategia conocida como inmunidad de rebaño. “El cuerpo humano siempre crea anticuerpos para todos los virus y, sabiendo que el coronavirus no es letal para los adultos y niños sanos, se apostó a que esas personas permanezcan afuera, justamente para que la letalidad baje”, sostuvo el médico.

“Cuando uno expone a la población y la misma crea anticuerpos hace que la virulencia del virus baje”, completó el médico, aunque admitió que uno de los errores iniciales fue no resguardar a los adultos mayores. “Si llega a haber una segunda ola vamos a tener que cuidar más a los ancianos”, indicó.

“El camino es reconocer que la cuarentena trae muchos efectos secundarios adversos que son letales y dañinos para la salud. Hoy en día, por ejemplo, está más que demostrado que los niños sanos no tienen riesgo de mortalidad”, concluyó al respecto.

Respuesta

En su cuenta de twitter, Rodrigo Quiroga, bioinformático, docente en la Universidad Nacional de Córdoba e Investigador del Conicet, le respondió al médico chaqueño.

“El médico chaqueño en Suecia (dónde están aumentando restricciones para frenar el aumento de casos) y que no aprobaría inmunología 1, dice que metamos los chicos a las escuelas. Mientras tanto, en Israel el Ministerio de Salud dice que los niños fueron ‘el motor de transmisión’ en gran parte responsable del último brote de COVID en ese país, que hace un mes está en cuarentena estricta para bajar el número de casos”, añadió.

Suecia

Por otra parte, las autoridades suecas parecen estar reconsiderando su enfoque notoriamente laxo para la contención de la pandemia, que ha contribuido a una de las tasas de mortalidad por coronavirus más altas del mundo.

A partir del lunes, las autoridades sanitarias regionales pueden ordenar a los ciudadanos que eviten las áreas de alto riesgo como gimnasios, conciertos, el transporte público y los centros comerciales, según informó el diario británico The Telegraph, de acuerdo al diario La Nación. También pueden alentar a los residentes a evitar socializar con personas mayores u otras personas de alto riesgo.

“Es más una situación de confinamiento, pero un confinamiento localizado”, dijo a The Telegraph el Dr. Johan Nojd, quien dirige el departamento de enfermedades infecciosas en la ciudad de Uppsala.

Nojd explicó que la nueva política cae “entre las regulaciones y las recomendaciones”. Violar las pautas, por ejemplo, no resultaría en multas. Aún así, es un cambio significativo con respecto al manejo anterior de Suecia de la pandemia.

“Lo que sucedió en las últimas dos semanas es un movimiento hacia un modelo similar al que se ha utilizado en Noruega y muchos otros países”, dijo, por su lado, el Dr. Joacim Rocklov a The Telegraph. “Es muy obvio que es una nueva estrategia, pero aún así, los periódicos informan sobre ‘la estrategia sueca’ como si fuera la misma desde marzo”.

En marzo, el gobierno sueco limitó las reuniones públicas a 50 personas, pero la política dejó grandes lagunas: no se aplicaba a reuniones privadas y corporativas, ni a escuelas, centros comerciales y muchos otros lugares. Los restaurantes y bares nunca cerraron, y no se recomendó el uso de máscaras en la mayoría de los lugares.

La tasa de mortalidad per cápita de Suecia es de 58,5 por cada 100.000 habitantes, una de las más altas del mundo. Y desde principios de septiembre hasta principios de octubre, el promedio de casos diarios en todo el país aumentó en un 173%, con una intensidad mayor en ciudades como Estocolmo y Uppsala, informó la revista Time.

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