“Uno de los últimos muertos por COVID-19 es un tío mío”, reconoció el subsecretario de Salud

Lo informó este sábado el subsecretario de Promoción de la Salud, Atilio García. Su familiar es una de las últimas 11 víctimas fatales registradas en las últimas 24 horas en la provincia. El funcionario pidió que la Justicia se haga presente para evitar las aglomeraciones, reconoció que el personal de Salud está física y mentalmente agotado y lamentó que familias enteras terminen siendo asistidas por el sistema sanitario después de que alguno de sus integrantes haya participado de fiestas clandestinas.

En el marco de una entrevista realizada en CIUDAD TV, el subsecretario de Promoción de la Salud del Chaco, Atilio García, comentó que una de las últimas 11 víctimas fatales de COVID-19 en la provincia es un familiar suyo.

“Uno de estos muertos es un tío mío”, reconoció García. “Tenemos que comprender que esta patología va a seguir golpeándonos”, añadió.

“Lamentablemente hay grupos de edad en las cuales la mortalidad es mayor. Por eso tenemos que entender que a cualquier familia le puede golpear y que hoy sabemos que esta patología no tiene un tratamiento 100 por ciento seguro ni vacunas. Así que la única medida que podemos tomar son las que ya conocemos y venimos hablando desde hace seis meses”, remarcó.

El funcionario señaló que el principal foco de contagio son las aglomeraciones de personas, ya sea en reuniones sociales o en fiestas clandestinas. “Que hayan grupos de más de cinco personas, tanto en fiestas familiares, reuniones sociales o gremiales es preocupante porque el virus tiene la posibilidad de transmitirse mucho más rápidamente que manteniendo las distancias”, afirmó.

García apuntó también a la “ausencia tremenda por parte de la Justicia”. “Uno como médico puede hacer un diagnóstico y tratamiento del paciente pero no puede castigar a quienes están cometiendo este tipo de delitos contra la comunidad. Nos preocupa la poca mirada que están teniendo estas cuestiones que terminan golpeando a muchas familias, así como me tocó a mí”, dijo.

“Si se hace una fiesta de 10 personas y la Justicia no actúa, o de 200 y pasa lo mismo, esto se va a seguir multiplicando porque nosotros lo único que vamos a hacer como sistema de Salud es colapsar, y cuando eso ocurre no mueren 11 personas por día sino cientos por día”, advirtió.

“Esta patología mata y va a seguir matando. Es algo que no se va a ir a pesar de que aparezca alguna vacuna. Lamentablemente hay una ceguera enorme en cuanto a la sensibilidad que merece esta patología”, sostuvo.

Reconoció además que el personal de Salud está física y mentalmente agotado y lamentó que familias enteras terminen siendo asistidas por el sistema sanitario después de que alguno de sus integrantes haya participado de fiestas clandestinas.

“El 10 por ciento de los pacientes con la enfermedad activa van a terminar internados y dentro de ese 10 por ciento, las personas por encima de 70 años, el 33 por ciento se va a morir. Esto es tremendo”, advirtió, al tiempo que denunció que se dieron casos de personas con el diagnóstico de COVID-19 positivo que no cumplen con el aislamiento, con el grave riesgo que significa esta actitud desaprensiva para la salud del resto de la población.

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