Destacan el esfuerzo de los docentes argentinos en pandemia y con la brecha digital

Un informe del sector señala que solo 2 de cada 5 docentes tienen acceso a una computadora exclusiva para trabajar en el hogar, mientras que 9 de cada 10 educadores destinan más tiempo preparando las actividades escolares en el contexto actual que en situación de normalidad. Además, el 86% de las familias valora positivamente el esfuerzo de los maestros durante la pandemia.

En la semana del Día del Maestro, se dio a conocer el informe de Argentinos por la Educación, donde busca realizar una caracterización de los maestros de las Escuelas Primarias durante un Ciclo Lectivo marcado por la interrupción de clases presenciales. El 16 de marzo de 2020, los alumnos y los maestros argentinos dejaron de asistir a las escuelas a causa de la pandemia del COVID-19.

El informe

1. Solo 2 de cada 5 docentes tienen acceso a una computadora exclusiva para
trabajar en el hogar.

La brecha digital en educación no solo la sufren los alumnos sino también los docentes que quieren seguir educando pero no tienen la tecnología necesaria. Además son escasos los recursos de formación con que cuentan los maestros para el uso de las mismas en educación a distancia.

En todo el país se registraron casos en los que, ante la falta de computadoras y de conectividad, se multiplicaron los esfuerzos de los docentes para garantizar la continuidad de la enseñanza y reducir las desigualdades educativas que ya existían. En este contexto, se amplió la utilización de las emisoras de radio y televisión comunitarias para poder llegar con programas educativos, o se abrieron las bibliotecas para llevar los libros casa por casa de los estudiantes, tratando siempre de mantener el vínculo con los alumnos.

2. El 86% de las familias valora positivamente el trabajo de la escuela en el contexto de aislamiento.

La pandemia llegó y requirió un distanciamiento social, pero la pasión
y el compromiso docente logró que la escuela se metiera en los hogares de sus
alumnos para mantener el vínculo entre los docentes y los estudiantes y así generar
un vínculo mayor para poder compartir las tareas de enseñanza y aprendizaje. Unas
horas después de decretado el aislamiento, los docentes se organizaron en grupos,
generaron actividades educativas, establecieron contenidos prioritarios y se intentó
llegar a contactar a cada uno de los estudiantes.

Algunos medios fueron WhatsApp, e-mail, redes sociales, incluso tocar el timbre en cada casa. Esto permitió que las familias vieran que el docente no tiene horarios, que siempre trata de estar cuando se lo consulta y dar una respuesta, que el docente está a disposición de la comunidad no solo en su rol formativo sino también solidario, distribuyendo viandas, organizando una colecta o acompañando y asistiendo en casos de violencia familiar o de género.

Todos estos recursos y cualidades que tienen los docentes dieron lugar a que las
familias valoraran positivamente el trabajo en el contexto de pandemia.

3. 9 de cada 10 docentes destinan más tiempo preparando las actividades escolares en el contexto actual que en situación de normalidad.

Para poder desarrollar una buena tarea docente las horas del día no alcanzan. Los docentes multiplicaron sus horas para poder llevar adelante actividades escolares, encontrar y conocer a sus alumnos, y establecer un canal de comunicación. Cuando planificamos actividades escolares en la educación presencial, la tecnología con la cual contamos en nuestras escuelas es para todos los alumnos, en determinado tiempo y en determinado lugar (un proyector, la sala de tableros de dibujo o el aula de informática).

Ante la situación actual las familias no cuentan con estos recursos y, por lo tanto, lleva más tiempo planificar actividades escolares para poder llegar a todos los estudiantes. Son mayores los desafíos que enfrenta un docente y las alternativas que tiene que generar para poder desarrollar actividades escolares en un clima que no es el adecuado, ya que casi todas las familias en sus hogares tienen más preocupaciones diarias, porque no tienen para comer, por problemas laborales y/o por problemas de salud”.