Más de la mitad del personal de Cultura vive con menos de $ 15.000 y va a un paro jueves y viernes

Se trata de personal precarizado bajo el formato de “convenios”, que una vez descontados los impuestos no llegan ni a ese monto. A ellos se suma el grupo de 61 trabajadores y trabajadoras que tras más de 15 años de trabajar de forma precarizada para el Estado chaqueño, lograron pasar a planta en 2019, pero cobrando sólo el sueldo básico. Este jueves y viernes habrá paro.

La Asociación Trabajadores del Estado (ATE Chaco) reitera su preocupación ante la situación de trabajadores y trabajadoras del Instituto de Cultura del Chaco, que están atravesando este difícil momento económico y social con sueldos de miseria que no llegan ni a alcanzar el salario mínimo vital y móvil ($16.875).

Se trata de una gran cantidad de trabajadores y trabajadoras que desde hace años trabajan en la institución bajo la modalidad contractual de “convenios”, cuyos montos de facturación están congelados desde septiembre de 2019, cuando se estableció de manera unilateral un mísero aumento para alcanzar los $17.000, a lo que se deben descontar casi 2 mil pesos de aportes a la provincia y la nación.

Más precarización

A esto, se debe sumar un grupo de 61 trabajadores y trabajadoras que habían sido dejados de lado en el pase a planta dado durante la segunda gestión de Capitanich, y que recién lograron pasar a planta en septiembre del 2019, tras de un plan de lucha respaldado por ATE de más de 60 días y que incluyó permanencias pacíficas en dos edificios oficiales. No obstante, el decreto de su pase a planta (previo a los pases a planta masivos realizados por Peppo y que ATE viene denunciando como irregulares), se realizó sin tener en cuenta las bonificaciones que percibe el resto del personal de la Administración Pública provincial, por lo que este grupo percibe un sueldo que apenas supera los $13.000, generando una situación sobradamente despareja y discriminatoria.

Por esta situación, ATE Chaco viene realizando sendas reuniones y gestiones, y desde hace meses la única respuesta oficial es el silencio. En la última audiencia que el sindicato mantuvo con el gobernador Jorge Capitanich, se le planteó esta situación y el mandatario encomendó una solución a la ministra de Hacienda Maia Woelflin; sin embargo al día de hoy no hubo ningún tipo de propuesta.

Tras meses de gestiones y reuniones en búsqueda de una posible solución, y sin ningún tipo de respuesta a estas demandas, esta semana comenzará un plan de lucha que en caso de no tener respuesta se irá profundizando.

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