Coronavirus: la nueva etapa exige una fuerte campaña de comunicación

Después de estar más de 120 días en aislamiento social, preventivo y obligatorio, el Gobierno nacional y las provincias decidieron - por diferentes motivos -, iniciar un proceso de desescalada, flexibilización, cuarentena intermitente o etapas que se vienen de una pandemia que contagia a una velocidad sorprendente, es letal y no tiene fecha de finalización.

Foto: ilustración

Por Pedro Cáceres *

En el Chaco el 25 de julio arranca un proceso de desescalamiento, en realidad, la ciudadanía por diferentes razones ya había estimado que el proceso de estricto aislamiento había finalizado y comenzó de a poco a circular. El Gobierno a partir de ahora, de manera gradual, ordenada y por sectores, comienza con la flexibilización que se va a ir monitoreando y evaluando cada dos semanas.

Así como lo único que sabemos de este nuevo virus que nos cambió la vida desde el último día de diciembre de 2019, cuando la Comisión Municipal de Salud de Wuhan (provincia de Hubei, China) notifica un conglomerado de casos de neumonía en la ciudad. A casi siete meses, solo conocemos que es muy contagioso, que no discrimina y se dispersó por todo el mundo haciendo estragos y no existen remedios ni vacunas.

La enfermedad tiene comportamientos diferentes en cada persona, algunos tienen síntomas leves, otros precisan internación y – un porcentaje menor -, ingresa a unidad de terapia intensiva. Este último grupo es el de mayor cuidado, más aún si tienen patologías previas, ahí es cuando este virus se vuelve letal.

El nivel de contagios no baja, por lo cual, dentro de una semana o dos, algunos de estos nuevos infectados va a necesitar internarse con mayor o menor grado de complejidad. Hasta ahora el sistema de salud está dando respuestas, con una gran ayuda de Nación y de provincias que han facilitado profesionales terapistas y de otras especialidades. Pero es necesario tener en cuenta que los contagios se seguirán produciendo y, aunque resulte difícil admitirlo, también habrá más fallecimientos.

En este tramo de la pandemia de coronavirus el gobierno optó por apelar a la responsabilidad ciudadana, a la conciencia individual y solidaria. Es una decisión que ya han tomado otros países con diversos resultados. Pero solo con el voluntarismo no alcanza.

En medio de esta incertidumbre, hay logros importantes por parte de la ciudadanía y para remarcar, fundamentalmente la higiene permanente de manos, el uso del tapabocas, el distanciameinto social, hábitos que hemos incorporado y vinieron para quedarse. El internalizar que si me cuido, también estoy cuidando a los demás.

Además de traspasar la responsabilidad a la ciudadanía, el Gobierno nacional y sus pares de las Provincias, deben elaborar y lanzar de manera urgente una campaña de comunicación de profunda concientización, que abarque el cuidado y acudir a los centros de salud al menor síntoma, fortalecer los hábitos ya incorporados y generar un ida y vuelta con la ciudadanía a través de las organizaciones de la sociedad civil, tan necesarias e indispensables en este tiempo.

Esta etapa en la que ingresamos exige una fuerte campaña de difusión. Las decisiones para que logren un resultado positivo deben ser elaboradas con planificación, coordinar  su ejecución y comunicarlas de manera eficaz.

 

(*) Director del Grupo Ciudad

 

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