Muerte de un bebé en guardería de Charata: “Queremos una pena ejemplar”, reclamó su papá

Sergio Petroff, papá de Martín, el bebé que falleció en marzo de 2017 en la guardería “Primeras Huellitas” dialogó con CIUDAD TV y pidió que se haga justicia con la dueña del establecimiento, Tamara Barros y una auxiliar docente, a las que considera responsables por la muerte de su hijo. “Queremos que esto no se vuelva a repetir”, afirmó. Entre hoy y mañana concluye la ronda de alegatos.

El reclamo de justicia por la muerte de Martín Petroff

El 14 de marzo de 2017 fue el peor día en la vida de Sergio Petroff y de Lorena Címbaro Canella. Su hijo de siete meses, Martín, se encontraba solo en una sala de la guardería “Primeras Huellitas” de la ciudad de Charata, sufrió una broncoaspiración y falleció. Desde ese momento no pararon hasta que se haga justicia por la muerte de Martín. El lunes pasado, en la Cámara en lo Correccional de Charata se inició el juicio oral contra Tamara Ayelén Barros, la maestra y dueña del establecimiento, y Norma Magdalena Díaz, quién debió estar al cuidado de su hijo, acusadas por “homicidio culposo”. Hoy se desarrolló la ronda de alegatos y en las próximas horas podría conocerse la sentencia de la jueza Estela Amelia Ponce.

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“Queremos la pena más severa y la inhabilitación del lugar y del título de la docente y de la auxiliar. Queremos es una pena ejemplar, que siente precedentes y no queremos que esto se vuelva a repetir con ningún otro niño. Porque los padres que trabajamos, confiamos y dejamos a nuestros hijos en instituciones que se muestran serias para tal fin, y realmente no lo son”, aseguró este martes Sergio Petroff, papá de Martín, en declaraciones a CIUDAD TV.

El papá de Martín recordó que “nosotros dejamos a nuestro hijo bajo el cuidado y la tutela de gente que confiábamos, creíamos, que a nuestro tesoro más preciado lo iban a cuidar. Y no fue así”, recordó. En ese sentido, advirtió que “en ese momento mi hijo estaba absolutamente solo en la sala, no había nadie para verlo. Si hubiese estado alguien para socorrerlo, no quiero pensar lo que la habrá luchado mi hijo, con la desesperación de estar ahogándote y que no haya nadie para asistirte”. “Eso es lo que se está juzgando, por no estar ahí cuidándolo”, aseguró.

“La guardería o lo que sea eso siguió funcionando”

Uno de los aspectos que más indignó a los padres de Martín es que, después de su muerte, la guardería “Primeras huellitas” siguió funcionando hasta la actualidad “como si nada hubiera pasado”, a pesar de una resolución de la Cámara de Apelaciones en lo Criminal de Resistencia que ordenó cerrar el establecimiento. “No es solamente lo que le pasó a Martín sino el riesgo que existe para los otros chicos que siguieron concurriendo ahí. Jamás se cerró la guardería”, advirtió.

“Si cometieron un error, que lo asuman. Si vas a brindar un servicio de cuidado de los niños, asumí las consecuencias”, reflexionó Sergio Petroff. En ese sentido, confesó que no sintió bronca ni odio al ver a las imputadas, aunque sí “impotencia, de que hayan seguido como si nada hubiese pasado, desligándose de la culpa y echándole la culpa a otro”.

“En ningún momento posterior dieron ningún tipo de explicación ni siquiera nos devolvieron las pertenencias que tenía Martín ahí”, reveló.

 

 

 

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