El fiscal Sabadini apeló el rechazo de la jueza Niremperger al pedido de detención de Sampayo

El fiscal federal de Resistencia, Patricio Sabadini, interpuso un recurso de apelación contra la desestimación de la magistrada, de fecha 13 de noviembre pasado, de su pedido de orden de detención para el secretario general del Sindicato de Municipales de Resistencia, 'porque podría entorpecer la investigación de la causa Lavado II'. Deberá resolverlo la Cámara de Apelaciones.

Patricio Sabadini y Zunilda Niremperger.

La apelación del fiscal se dio en el marco de la causa, “Sampayo, Jacinto Amaro y Otros S/Infracción Art. 303, Negociaciones Incompatibles (Art.265), Enriquecimiento Ilícito (Art. 268 Inc. 2), Defraudación Contra la Administración Pública y Abuso De Autoridad y Viol. Deb. Func. Publ. (Art. 248)”.

En la mañana del miércoles 13 de noviembre, el fiscal Federal de Resistencia, Patricio Sabadini, había solicitado a la jueza Niremperger que ordene la detención del secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales (STM), Jacinto Sampayo. Fue tras los hechos que protagonizó en las últimas horas en donde insultó a trabajadores municipales y hasta habría ordenado que se corte el suministro eléctrico del edificio municipal para que los empleados concurran a una asamblea. Sabadini consideró que esto demuestra la capacidad de Sampayo de alterar pruebas y amedrentar testigos en la causa conocida como Lavado II, donde actualmente está excarcelado.

Horas después, la jueza desestimó el planteo. A criterio de la magistrada, en el caso no se suscitaban “nuevas circunstancias” que permitan realizar una nueva valoración y mutar el criterio adoptado por el máximo tribunal penal de la Nación (la Cámara Federal de Casación Penal que revocó la prisión preventiva de Sampayo en la causa Lavado II). Sin embargo, ordenó extraer copias del expediente para remitirlo a la justicia provincial y que el fuero ordinario determine si existen posibles delitos de acción pública en su competencia, que ya había iniciado una investigación de oficio.

El recurso de Apelación

“I.- OBJETO:
Que en tiempo y forma vengo por el presente acto a interponer recurso de apelación contra el auto interlocutorio de fecha 13 de noviembre de 2019, apartado 1°) por la que el tribunal resolvió: “…RECHAZAR la solicitud de detención de JACINTO AMARO SAMPAYO realizada por el representante del Ministerio Público Fiscal…”, ello en base a los fundamentos que expondré a continuación, en función a lo normado por el art. 438, 449 y 450 y concordantes del Código Procesal Penal de la Nación.

II- MOTIVACIONES EN QUE SE FUNDA:
II- A)- HECHOS Y ANTECEDENTES:
Con carácter previo y a efectos de sistematizar correctamente la consideración puntual de los motivos de agravio, se impone recordar que resolución que aquí se apela fue dictada a instancias del pedido de detención de Jacinto Amaro Sampayo formulado por esta fiscalía.
En dicha oportunidad, este Ministerio Fiscal solicitó la detención del nombrado, en razón de los hechos por todos conocidos en los que se observó a Sampayo dirigiendo a un grupo de empleados municipales y arengando al mismo tiempo la realización por parte de aquellos de un sinnúmero de comportamientos cláramente ilícitos y que exceden plenamente el derecho constitucional a reclamar ante las autoridades.

Como bien ha sido señalado en la primera oportunidad, tales actos, si bien aislados podrían ser considerados como parte de un accionar que debería ser investigado en el ámbito de la justicia local, lo cierto es que a nadie escapa el rol, el poder, la organización y fuerza con que el imputado Sampayo cuenta, como ha quedado en evidencia, todo lo cual puede ser utilizado mas allá de sus “objetivos” puramente gremiales, inmiscuyendo tal accionar en sectores municipales, personas u oficinas con la clara finalidad de entorpecer el desarrollo de la presente causa.
En ese sentido, no debemos olvidar que en definitiva, de lo que aquí se trata, son hechos de lavado de dinero vinculados a delitos cometidos en el ámbito de la Municipalidad de Resistencia, cuya instrucción se encuentra en plena etapa de recolección de elementos probatorios, entre los cuales guardan especial relevancia aquellos documentos en poder de la citada Municipalidad como también el conocimiento al que pueda arribarse a partir de eventuales testigos que actualmente se desempeñan también en dicho ámbito, no solo en la presente instrucción sino, además, en un debate oral y público, donde cara a cara los eventuales testigos se hallarán en presencia del señor Sampayo.

Como ya se ha dicho, el comportamiento mostrado por el imputado Sampayo, conforme lo reflejan las publicaciones que se acompañaron, es claramente demostrativo de la posibilidad con que el nombrado cuenta, de afectar el normal desarrollo de la investigación ya sea alterando o destruyendo pruebas, amedrentando a eventuales testigos, bastando para ello una simple orden para que sus seguidores ingresen a las oficinas de la Municipalidad y bajo su mando llevar adelante comportamientos que conspirarían contra los fines investigativos de la instrucción, con lo cual la detención solicitada por esta Fiscalía se encuentra sobradamente fundada, sin embargo nada de esto fue considerado por la señora juez del caso, que en ajustada síntesis decidió intempestivamente rechazar el pedido de detención, sin atinar, como mínimo, a solicitar informe previo al fuero provincial respectivo, sobre la existencia de denuncias o antecedentes contra el acusado en cuestión, atribuyendo solo a la imaginación de este Ministerio Público Fiscal la peligrosidad del señor Sampayo para los fines del proceso.

Si la evidenciada sistemática del señor Sampayo es la de ser un líder de una organización vertical, cuyo ejecutores obedecen con elevada disposición al hecho las directrices emanadas por aquel, como ser el accionar compulsivo sobre trabajadores municipales, así como la libre disposición del edificio municipal, como el suministro eléctrico, viene puede operar este poder para atormentar eventuales testigos o ingresar al edificio del ayuntamiento con la finalidad de destruir elementos de convicción. Se adjunta acta con copias de denuncias e identidades de las mismas a los fines ilustrativos.

II- B) – EL RESOLUTORIO:
De una simple lectura del resolutorio puesto en crisis, advierte el suscripto que al tratar el pedido de la Fiscalía, se ha recurrido a la utilización de formas genéricas, desprovistas del mínimo análisis.
Dijo la magistrada en relación a los fundamentos sostenidos por esta parte “…advierto que los mismos no consolidan el estándar de motivación necesario para dar curso favorable a lo allí requerido, más aun teniendo en cuenta la naturaleza conjetural del mismo, pues tratándose de la privación de la libertad de una persona, es dable exigir un grado de acreditación mayor en cuanto a la configuración de la peligrosidad procesal alegada…”.

Mas adelante agregó “…teniendo presente que en fecha 7 de marzo de 2019 la Cámara Federal de Casación Penal –Sala 4- dispuso revocar la prisión preventiva oportunamente dispuesta por esta magistratura, respecto de varios imputados de la presente causa, entre los cuales se encuentra Jacinto Sampayo, neutralizando los elementos fácticos y jurídicos que me han llevado a rechazar los pedidos de excarcelación oportunamente formulados….”.

Se ocupa después de rememorar el auto de procesamiento dictado en el presente donde ha valorado el riesgo procesal que la llevó en aquel momento a decretar la prisión preventiva de Sampayo, afirmando lo siguiente “… he valorado el riesgo procesal fundado, entre otras cuestiones, en la peligrosidad que representaría la soltura de los nombrados, ante la posibilidad de alteración y/o alteración de elementos probatorios como así presiones que podrían ejercerse desde su rol jerárquico en relación a eventuales testigos….”.

Llamativamente más adelante parece reconocer algo de razón al ministerio fiscal cuando afirma “…tal interpretación resulta comprensiva de la postura reflejada por el Sr. Fiscal…”, y casi inmediatamente se contradice al decir “…no obstante lo cual al haber sido revocado dicho pronunciamiento, no resulta posible contrariar lo dispuesto por el Tribunal Superior debido al imperio ínsito en tal decisión, salvo que se susciten nuevas circunstancias que permitan realizar una nueva valoración y mutar el criterio adoptado, lo cual no se advierte en el caso bajo examen…”. Incomprensible esta tesitura, máxime cuando estamos antes hechos nuevos no abarcados por el nivel de análisis por la Cámara de Casación en su momento, pues, por obvias razones, son elementos nuevos y posteriores. No se le puede exigir a la Casación una prognosis sobre hechos que no han ocurrido. Es contrafáctico.

Insiste luego en que “…los hechos puestos en conocimiento no tendrían la entidad suficiente como para conmover el temperamento vigente en la actualidad o constituir un hecho nuevo pasible de hacerlo, claro está, en el marco de estas actuaciones….” Y agrega “…la particular característica conjetural de la solicitud, no motiva suficientemente la privación de la libertad…”.

Finalmente, casi mágicamente culmina con reconocer algo de entidad a eso que en varios pasajes denominó como conjetural cuando dice “…No obstante lo expresado y atento al tenor de los hechos puestos en conocimiento, los cuales podrían reflejar la posible comisión de un delito de acción pública –aunque de extraña competencia- considero prudente extraer copias de la pieza procesal pertinente y remitirla a la Mesa Informatizada del Poder Judicial de la Provincia del Chaco a efectos de ser considerada dicha hipótesis por la fiscalía que por turno corresponda…”.

II C) AGRAVIOS:
En primer lugar, agravia a este Ministerio Fiscal el hecho de considerar que el pedido de detención formulado no alcanza el estándar de motivación necesario, al cual considera conjetural exigiendo un grado de acreditación mayor en cuanto a la configuración de la peligrosidad procesal, cuando en opinión del suscripto ello ha sido suficientemente probado con cada una de las constancias periodísticas acompañadas, que vale la pena señalar, fueron solo un reflejo de lo que realmente sucedió y que al día de la fecha, han invadido cada uno de los portales de esta región, logrando la atención de la ciudadanía, pero en particular, del personal municipal en su totalidad, con lo cual nadie puede desconocer la alarma que ha despertado el accionar de Sampayo y que sin lugar a dudas incidirá en el comportamiento de aquellos agentes que oportunamente sean requeridos a través de alguna medida judicial que parta de la presente causa.

Agravia también la extraña interpretación que hace respecto a la decisión de la Cámara Federal de Casación Penal la cual entiende ha neutralizando los elementos fácticos y jurídicos que oportunamente la llevaron a rechazar los pedidos de excarcelación, confundiendo de esta manera el modo en que las decisiones judiciales operan y en lo que aquí respecta tal decisión, pierde virtualidad cuando de lo que aquí se trata es de hechos nuevos, claramente demostrativos de la posibilidad con que cuenta el imputado de obstruir el proceso y que en nada se relacionan con aquellos que la Cámara tuvo en cuenta al momento de revocar la prisión preventiva. Dicho en otros términos, la situación fáctica ha variado, se introdujeron nuevos elementos que no han sido considerados por aquel tribunal por lo que no resulta conveniente citar un fallo en supuestos no llevados a su conocimiento, en su caso, tal tarea es propia de la actividad de la defensa y no del tribunal.

Es así que agravia además el extraño juego que efectúa cuando refiere a la prisión preventiva oportunamente dictada, los motivos allí contenidos –sobre todo el riesgo procesal-, la coincidencia entre ellos y la posición de esta Fiscalía y finalmente escudarse en el hecho de haberse revocado dicha decisión por parte de la Cámara Federal de Casación Penal, decisión que al parecer la imposibilita de dictar nuevamente la detención, afirmando sin mas que “…no resulta posible contrariar lo dispuesto por el Tribunal Superior debido al imperio ínsito en tal decisión, salvo que se susciten nuevas circunstancias que permitan realizar una nueva valoración y mutar el criterio adoptado, lo cual no se advierte en el caso bajo examen…”.

No entiende este Ministerio Fiscal a que se refiere cuando se habla de imperio ínsito de una decisión de un tribunal superior, sobre todo cuando no está en juego aquí lo que dicho tribunal ha decidido en aquel momento y para ese supuesto en particular, cuando lo que verdaderamente está en juego es la verificación de ciertos comportamientos, hechos o como quiera llamarse, producidos ahora, en el mes de noviembre que en nada se relacionan con aquellos considerados por aquel tribunal en el mes de marzo.

Relacionado a ello, agravia también a este Ministerio Fiscal la apreciación que efectúa la encargada de la instrucción respecto de los hechos llevados a su conocimiento, estimando que la opinión de esta Fiscalía le resulta conjetural, lo cual no logra comprenderse por un lado, y por el otro resulta al mismo tiempo contradictorio con sus propias afirmaciones que a renglón seguido efectúa y que tornan al decisorio en una pieza carente de coherencia y razonabilidad.

Veamos, no logramos comprender lo de conjetural cuando las pruebas acompañadas por esta Fiscalía dan cuenta en forma clara y circunstanciada del poder con que cuenta el imputado Sampayo de entorpecer cualquier servicio relacionado a la Municipalidad de Resistencia, de entorpecer el funcionamiento de cualquier oficina o repartición de la misma, de decidir quien trabaja y quien no, y cuando ello no se acate por las palabras de impedir que las labores normales se lleven adelante porque simplemente decide dar la orden para que se interrumpa el suministro eléctrico.

Ahora bien, si algo de entidad quiera asignarse a tal razonamiento sobre todo a aquello de conjetural y por ello la decisión contraria al pedido de detención, ello cae por tierra cuando de repente aquello que denomina conjetural, y como tal insuficiente a los fines de la detención, resulta de especial entidad y virtualidad que la llevan a poner en conocimiento de ellos a la justicia ordinaria.

Entiéndase, los hechos puestos en conocimiento por parte de esta Fiscalía, resultan conjeturales por un lado pero al mismo tiempo podrían reflejar la posible comisión de un delito de acción pública y por ello la necesidad de poner en conocimiento del poder judicial de la provincia. Como puede verse, con esta última decisión todo el razonamiento se desvanece, creando sobre el mismo un gran sesgo de arbitrariedad, irrazonabilidad pero sobre todo de contradicción que necesariamente deberá ser revisado por la alzada.

Finalmente, teniendo en cuenta que de acuerdo a la posición que se viene sosteniendo, esto es la posibilidad concreta con que el imputado Sampayo cuenta de obstruir la investigación, debemos recordar que existen aún medidas pendientes de respuesta como ser entre otras aquellas que deben brindar las entidades financieras oportunamente oficiadas, respuestas de aquellos organismos a los que a instancia de esta Fiscalía y de la oficina de recupero de activos de la Procuración General de la Nación se les requirió informes, al informe del perito que como bien señaló se encontraba trabajando sobre la computadora de una de las imputadas en la cual obran archivos relacionados a mas de diez imputados, siendo estas medidas solo algunas de las pendientes.

Lo importante aquí es destacar que tanto del resultado de esas medidas como del informe del perito pueden surgir otras nuevas medidas que necesariamente deberán producirse, y en ese sentido, no debemos olvidar el ámbito en el que se desarrollaron los hechos que motivaron la presente causa, Municipalidad de Resistencia, ámbito al cual podrán requerirse nuevos informes, convocarse ya sea como testigos o imputados a agentes que al día de la fecha continúan prestando funciones en ese Municipio, motivo por el cual el riesgo al que venimos haciendo referencia no es meramente conjetural como lo sostiene el tribunal sino cierto, real y efectivo.

Siendo ello así, no podemos mas que concluir que debe revocarse la resolución recurrida y disponer en forma inmediata la detención del imputado Jacinto Amaro Sampayo.

III- PETITORIO: Por lo expuesto precedentemente, solicito:
1)- Se tenga por interpuesto, en tiempo y forma, recurso de apelación contra el apartado 1) del resolutorio de fecha 13 de noviembre de 2019.
2)- Oportunamente se eleven los autos a la Cámara Federal de Apelaciones, a los efectos de su consideración y resolución”.

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