Piden el sobreseimiento en una causa por supuestos daños a una iglesia: “No hay un solo elemento para la imputación”

En enero de este año, cuando se organizó la protesta nacional contra la decisión de la justicia jujeña de negarle el protocolo ILE a una niña de 12, embarazada producto de un violación, en Chaco se replicó la manifestación que terminó en una serie de incidentes menores frente a una iglesia cristiana. El pastor denunció a tres feministas que hoy cargan con una causa penal y que pelean por su sobreseimiento.

Viviana Robles, Débora Páez y Federico Talamona, continúan imputados por la denuncia de un pastor evangélico.

La causa por presunto daño al centro cristiano de Avivamiento está radicada en la Fiscalía Nº 14 de Francisco de Obaldía Eyseric. Ya hubo una presentación elevada al fiscal, a cargo de Viviana Robles, una de las imputadas, y su abogado patrocinante Paulo Pereyra, quienes aducen que no hay ninguna prueba por los hechos que se les imputa que, además del daño, suma la figura de instigación a la violencia. Y, por otro lado, en el INADI, la de “odio religioso”.

Robles, junto a Débora Páez y Federico Talamona fueron entrevistados en en los estudios de CIUDAD TV donde reafirmaron el pedido para ser sobreseídos de una causa en donde “no hay ningún elemento para sostener una imputación”.

La marcha en aquella oportunidad, que formó parte de una protesta nacional contra la justicia jujeña que negó la práctica del aborto legal a una niña de 12 embarazada producto de una violación, cruzó por Casa de Gobierno, por la iglesia Catedral (católica) y concluyó en la iglesia cristiana que se ubica en avenida 25 de Mayo.

Talamona recalcó que “no hubo procedimiento judicial” sino que la causa se armó con la sola denuncia que presentó el pastor Robert Acosta, representante de la Fundación. “Automáticamente se nos imputó, no hubo instancia de investigación, presentaron el recorte del diario Norte del día posterior y hubo sí una difusión por parte de toda la estructura de la iglesia, pero incluso en las testimoniales de las personas que estuvieron ahí hay contradicciones. Cuando uno lee el expediente no hay nada, en el video no hay nada”, sostuvo.

Consideró que “hay una especie de ensañamiento con el grupo de mujeres por defender a una de las que aparece en el video a quien fueron a agredir”, dijo y recordó que de la iglesia salió un grupo de personas “a agredir a una mujer que estaba con un bebé; hubo agresión por parte de ellos e incluso provocaciones”.

Indicó que en el expediente, la parte denunciante presentó como prueba la fotografía de un tobilllo, que sería la lesión de uno de los testigos y denunciante a la vez, el recorte de la nota del matutino local y la fotocopia de la Fundación que representa el pastor en cuestión. Además, los videos de las cámaras de seguridad, “que son los mismos que utilizamos para demostrar quiénes somos nosotros y quiénes son las personas de la iglesia que fueron las que tuvieron actitudes agresivas”.

Reprobó, por otro lado, la actitud del fiscal Obaldía Eyseric, “para nada imparcial” en cuanto a la postura que asume frente al movimiento feminista “claramente va en contra”, aseguró.

Ni siquiera en las pintadas que sí se realizaron en la fachada de la iglesia, tal como  lo muestra el video, están relacionadas estas tres personas imputadas en la causa.

Báez recordó que la manifestación tenía como escenario Casa de Gobierno, y además las instituciones religiosas, “en este caso la iglesia católica, y esta institución por ser la más cercana; ni siquiera fue por elección específica”. Explicó que se tuvo en cuenta “que en Jujuy fueron las iglesias las que marcharon al hospital donde estaba internada la niña, hostigando al personal para que no se le practique el protocolo ILE”, y que la idea de la marcha era realizar un pañuelazo simbólico frente a ambas iglesias, “en la iglesia católica no pasó nada, en cambio en la otra salieron estos hombres con una actitud muy violenta, que se ve en el video, 8 hombres, y nosotros salimos a defender a alguien que podía ser agredido físicamente”.

Robles, por último, aclaró que más allá de las diferencias que puedan haber con el fiscal que lleva la causa, “no está planteado el pedido para que se aparte de Obaldía de la causa”, y que “lo único que queremos es el sobreseimiento porque hay ni una prueba que nos involucre en absolutamente nada de lo que se nos imputa”.

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