Con el glifosato en la sangre: “La exposición a plaguicidas puede terminar en un proceso oncológico”

En diálogo con CIUDAD TV, el bioquímico Horacio Lucero explicó los alcances de la investigación realizada con pobladores de la localidad de Avia Terai a los que se les detectó glifosato en sangre. Respecto de las posibilidades de desarrollar diversos tipos de patologías a partir de la exposición a plaguicidas, consideró que esos procesos “se pueden reparar siempre y cuando las condiciones de agresión química sean interrumpidas”.

“Son 10 muestras las estudiadas (cinco habitantes de la zona rural de Avia Terai y cinco de Resistencia) pero tiene amplio significado lo que encontramos, los hallazgos que tuvimos. Es un estudio muy laborioso de hacer, hay que contar mil células por paciente. Combinamos estos hallazgos de alteraciones genéticas con el dosaje de agroquímicos en sangre y en orina, que eso es lo novedoso. Porque los otros estudios que hasta el momento figuran en la bibliografía solo tienen análisis de genotoxicidad, que es para ver justamente cómo está alterado el ADN, la información genética de las personas que están rutinariamente expuestas a plaguicidas en zonas de alta producción”, explicó el director Laboratorio de Biología Molecular del Instituto de Medicina Regional que funciona en el Campus Resistencia de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), quién estuvo al frente de la investigación.

En ese contexto, Lucero subrayó que “pudimos evidenciar que esas personas tienen un compromiso en el material genético y a su vez las personas que mayor porcentaje de esta alteración tenían en las células eran las mismas que tenían los plaguicidas en sangre”.

Por otro lado, destacó que el segundo hallazgo tiene que ver con la utilización de lo que se denomina “población control”, es decir, una cantidad de personas que vivieron siempre en la ciudad de Resistencia y no estuvieron expuestas a plaguicidas en forma directa. “En la población expuesta y no expuesta en toda encontramos glifosato y AMPA -metabolito del glifosato-, que son medidos en orina, y que para poder encontrarlo debimos llevar adelante un estudio muy costoso en un laboratorio de referencia en la ciudad de Mar del Plata”, describió Lucero.

¿Se puede revertir el impacto en el organismo de los agrotóxicos?

“La inestabilidad genética que nosotros demostramos es un paso previo a alguna enfermedad que puede, de seguir la exposición de estas personas, terminar en un proceso oncológico, que es lo que están relatando los pobladores de muchos lugares de la Argentina”, advirtió Lucero.

Sobre la posibilidad de reversibilidad de este tipo de procesos, el especialista sostuvo que “hay un mecanismo de reparación del ADN que es muy efectivo en las células, existen enzimas que pueden reparar el ADN, siempre y cuando esa cantidad de errores del material genético no sea acumulativa al punto de que no le dé tiempo a la maquinaria de reparación de poder hacer ese trabajo”.

“Si la población en la cual uno identifica que hay una susceptibilidad genética, es tomada alguna medida preventiva para que no siga exponiéndose, es probable que esos errores o rupturas cromosómicas se terminen reparando. Se pueden reparar siempre y cuando las condiciones de agresión química sean interrumpidas”, reveló el bioquímico.

Cómo llega el glifosato a las ciudades

Respecto de las personas que presentan plaguicida en sangre y nunca estuvieron expuestos en forma directa a la aplicación de agrotóxicos, Lucero sostuvo que se conjetura que viene por varias vías. “Los plaguicidas tienen su decantación en los lugares de aplicación pero también hay otros mecanismos por los cuales se transfieren esos plaguicidas y viajan en la atmósfera. Se volatilizan, están en el ambiente, en las fuentes de agua y, obviamente, están en los alimentos”, afirmó.

 

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