A siete años del crimen de Tatiana, habló el psiquiatra que desaconsejó la liberación del femicida Cabeza

Ramiro Isla es médico psiquiatra, oriundo de Villa Angela, y perito oficial del Poder Judicial del Chaco. Fue quien le realizó la pericia al femicida Juan Cabeza previo a que fuera liberado por el juez Axel López. En esa oportunidad, sostuvo que Cabeza (quien cursaba condenas por violaciones) tenía riesgo de reincidir. Sin embargo, el magistrado desoyó el dictamen, lo liberó y 20 días después el remisero mató a Tatiana Kolodziey en octubre de 2012, en Resistencia.

A siete años del crimen de Tatiana, habló el psiquiatra que desaconsejó la liberación del femicida Cabeza

“En ese caso me tocó participar, a pedido del Juzgado Federal de Buenos Aires”, recordó Isla en declaraciones a CIUDAD TV.

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“Me pidieron la evaluación a mí y en ese caso yo dictaminé que (Cabeza) era una persona con perfil psicológico de personalidad antisocial y que podía reincidir en su conducta. El juez (Axel López) no tomó en cuenta el examen. Aún así le da la libertad condicional y 20 días después pasa esto de Tatiana”, comentó.

Cabe recordar que en la noche del 20 de octubre de 2012, Tatiana Kolodziey, una radióloga de 32 años, tomó un remis para volver a su casa. El vehículo que la pasó a buscar era conducido por Juan Cabeza, exconvicto quien había recuperado su libertad condicional tras haber estado preso por varios hechos de violación y abuso sexual.

Esa misma noche Tatiana fue asesinada y su cuerpo abandonado en un descampado de la zona norte de Resistencia. El juicio se desarrolló recién en 2014. El femicida Cabeza fue condenado a prisión perpetua y no podrá acceder a beneficios por ser reincidente. Desde entonces está alojado en una cárcel de Córdoba.

Juan Cabeza asesinó a Tatiana la noche del 20 de octubre de 2012. El cuerpo de la joven radióloga apareció al día siguiente en un descampado ubicado en la zona norte de Resistencia.

“¿Hay posibilidad de recuperar a un violador?”, se le preguntó al psiquiatra Isla. El profesional señaló que si bien estas personas tienen como común denominador que la región del cerebro que regula la empatía está menos desarrollada que en las personas consideradas normales, hasta que no se produzca alguna droga para modificar esto, se debe apuntar a un fuerte acompañamiento terapéutico del violador, durante su condena y posterior a ella. Es decir que el solo encierro en un calabozo no es suficiente.

“En principio, desde la neurociencia y el nuevo paradigma del estudio de los delincuentes, se constató que hay circuitos cerebrales que están actuando de determinada manera para que estas personas obren de esta manera”, explicó.

“No hay conducta sin una base fisiológica y neurológica que permite esto porque no cualquiera puede cometer un acto de este tipo. Hay, claramente, una falta muy importante de empatía”, sostuvo.

“Acceder a una relación sexual con violencia es una situación que uno no la puede realizar si no tiene una estructura psicológica para esto, pero también a partir de un sustrato anatómico que tiene la persona. Incluso esto se puede ver y estudiar. Hay estudios con resonancia magnética funcional que nos dan datos sobre el hipoflujo del lóbulo frontal del cerebro, donde las capacidades empáticas están disminuidas. Arreglar eso todavía no se puede”, reconoció.

“Lo que se podría hacer y lo que uno apunta es a una educación nueva, que la persona a través de una pena pueda recapacitar y no volver a cometer ese tipo de delitos. Esto podría llegar a dar resultados pero aún así estas personas pueden volver a cometer delitos porque su estructura ya es así”, comentó.

“Para reinsertarlos socialmente, habría que hacer un programa mucho más intensivo y de trabajo con estas personas. No solo la pena y listo. Porque mandar a alguien a estar una larga temporada en la cárcel no es rehabilitar”, señaló.

Finalmente, consideró que en la provincia se debería profundizar el trabajo de la psiquiatría forense para poder hacer trabajos de prevención de algunos delitos. “El gran problema de lo que pasa en el Chaco es que la cuestión de la personalidad antisocial no se está estudiando a fondo”, dijo.

“Además, en toda la provincia tenemos un solo psiquiatra forense, que soy yo. Y hay que notar lo siguiente: tenemos todo un gabinete para estudiar al crimen, que es Criminalística, pero no tenemos un gabinete específico sobre Criminología, que es estudiar al criminal. Esto tendríamos que tenerlo si es que queremos empezar a hacer prevención del crimen”, aseveró.

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