La caída de exportaciones deprime la producción industrial en Santa Fe

La industria retrocede 2,9% y ya acumula 8,2% en lo que va del año. En agosto sólo creció la molienda de soja pero las exportaciones de bienes industriales fueron un lastre para el crecimiento del sector. Sólo se salvan de la debacle la molienda de oleaginosas, con un importante crecimiento, y la carne vacuna que mantiene el nivel de actividad. Todo el resto se mueve en terreno negativo.

Industria automotriz.

Los números son contundentes por dónde se lo miren. El 70% de las ramas industriales que se desarrollan en la provincia de Santa Fe registraron niveles de producción por debajo del nivel de 2018, y en gran medida, eso responde a una baja importante en los volúmenes exportados.

Advertisement

De alguna manera, el desempeño exportador explica una parte importante de la caída. Entre 2016 y 2018 el valor de las exportaciones santafesinas de Manufacturas de Origen Industrial se ubicó por debajo de los niveles logrados en
2013 y 2014. Pero a julio de 2019 las ventas externas de la provincia muestran un nuev nuevo desplome, esta vez de 24%.

El impacto en la actividad industrial provincial, es casi de manual. Así, la industria santafesina hilvanó en agosto el décimo sexto mes consecutivo, con una contracción de 2,9% en la comparación interanual y un retroceso acumulado de 8,2% en lo que va del año. Son datos relevados por la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe).

Según el informe elaborado por el Instituto de Investigaciones Económicas de FISFE, en los últimos tres meses la recuperación de la actividad en la rama molienda de oleaginosas “moderó en gran medida las bajas interanuales” de la producción fabril santafesina. De hecho en el octavo mes del año tuvo una recuperación de 43,7% en relación al mismo mes de 2018.

Pero esta realidad parece más bien un hecho aislado. El resto de las actividades sufrió fuertes retrocesos, al punto que de las 20 ramas de actividad con mayor contribución al producto industrial dieciocho registraron caídas, algunas muy importantes, mientras que la carne vacuna se mantuvo estable, además, del fuerte salto en la molienda de soja.

El caso más notorio es el del complejo automotor, que ocupa los primeros puestos en el ranking de caídas. Mientras la producción de vehículos automotores se desplomó 36,2% en relación al año anterior, autopartes registró una baja de 25,5%.
Hay otros rubros industriales, sin embargo, que acompañan la caída generalizada como es el caso de maquinaria agrícola (21,9%), muebles y colchones (21,3%), maquinaria de uso general (15,1%), productos de metal y servicios trabajo metales (13,4%), y carrocerías y remolques (11,7%).

Pero no sólo es una coyuntura del mundo de los “fierros”. En fiambres y embutidos se registró una baja del 13,6%, mientras que productos lácteos, una actividad que tiene a Santa Fe al tope de la producción nacional, la caída fue de 3,7%. En cuanto a prendas de vestir la producción se redujo 12,8% anual en agosto.

Advertisement
Compartir