“Gatillo fácil”: un informe advierte que es “una práctica sistemática” en el Chaco

Entre 2009 y 2019 han ocurrido 21 casos: todas las víctimas eran hombres, la mayoría jóvenes. La mitad ocurrieron en Resistencia. Ocho de cada diez ejecuciones fueron cometidas por agentes de la policía provincial. Son datos que surgen de un relevamiento del Observatorio de Conflictos Sociales del Nordeste Argentino (OCSo-NEA).

Emanuel Benjamín Fernández, una de las víctimas del gatillo fácil

El inicio del juicio al oficial de la Policía del Chaco, Oscar Fernando Follmer (30), por el asesinato de Emanuel Benjamín Fernández (18) ocurrido en octubre 2018 vuelve a visibilizar el problema del “gatillo fácil”: las actuales ejecuciones de civiles a manos de agentes de las fuerzas represivas de un Estado donde la pena de muerte está abolida desde 1853. Un relevamiento del Observatorio de Conflictos Sociales del Nordeste Argentino (OCSo-NEA) ha contabilizado 21 casos a lo largo de los últimos diez años sólo en la provincia de Chaco, lo cual demuestra que se trata de una práctica sistemática por su reiteración en tiempo, espacio y modalidad.

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El estudio centra su análisis en las muertes por responsabilidad de las fuerzas represivas del Estado en la provincia de Chaco durante la última década. De la misma surge que el “gatillo fácil” es la forma principal en que ocurren estas muertes en los espacios públicos. Ello resulta consecuente con la concentración que detenta la ciudad de Resistencia, donde ocurrió el 50% de los casos.

2016 y 2018 aparecen como máximos en la cantidad anual de los casos de “gatillo fácil” con 5 casos cada uno, en contraposición a 2010 y 2011, donde el relevamiento no logró encontrar casos que encuadren en ésta tipología. En tanto el 85% de las víctimas fue asesinada por agentes de la Policía del Chaco, aunque también hay 3 casos correspondientes a 3 fuerzas Federales (Policía Federal, Gendarmería Nacional y Prefectura Naval).

Cabe señalar que el 70% de las víctimas son jóvenes de entre 18 y 35 años. Esto contribuye a fortalecer la idea, planteada en la Marcha Nacional contra el Gatillo Fácil del 27 de agosto pasado, que la práctica del “gatillo fácil” se encuentra instalada en las fuerzas de seguridad y que las víctimas principales son los varones, jóvenes y pobres.

En total, desde 2009 hasta 2019 habrían sido asesinados en el Chaco bajo la modalidad de “gatillo fácil”: Rubén Rojas (19), Damián Núñez (18), Ezequiel Aguilar (17), Maximiliano Pelayo (22), Mauro Obregón (22), Jorge Flores (29), Carlos Leiva (19), Mario Toloza (36), Claudio Gomez (48), Victor Alegre (45), Orlando Gomez (39), Marcelo Herrera (29), Jairo David Ramírez (23), Jesús Martínez (18), Juan Alberto Benitez (32), Benjamin Fernandez (18), Ismael Ramírez (13), Brian Exequiel Pujol (17), Claudio Cáceres (31), Franco Dalpech (21) y Sergio Maidana (27).

“Expuesto estos elementos podemos afirmar que el asesinato de Benjamín Fernández no ha sido sólo el obrar solitario y negligente de un policía inoperante. Al contrario, forma parte de una tendencia, de un conjunto de casos concentrados espacialmente a lo largo del tiempo, que demuestra que detrás de estas muertes individuales hay un problema colectivo”, sostienen.

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