Preocupación: El default pone en peligro el sistema previsional

Casi el 20% del fondo de los jubilados quedaron atrapados en el “corralito de las Letras” que decidió el Gobierno. Al lunes eran $ 315.000 millones. El default técnico que decidió el Gobierno de Mauricio Macri a partir del “reperfilamiento” de los vencimientos de las Letras del Tesoro provocó un sismo en los organismos públicos que habían invertido en esos instrumentos financieros.

Desde el 2 de agosto ANSES pagará el Bono.

Como el Gobierno nacional utilizó la plata de los jubilados para financiar la fuga de capitales, el mayor de los damnificados tras la medida fue el Fondo de Garantía de Sustentabilidad. Al FGS le quedó cerca del 20% de su cartera atrapada en el default selectivo, que equivalían a $ 315.000 millones al lunes, según pudo reconstruir El Destape.

Advertisement

Al haber recibido el rechazo del mercado internacional de crédito por la alta exposición al riesgo argentino, el presidente Mauricio Macri debió acudir al Fondo Monetario Internacional (FMI) para sostener su modelo económico financiero, que alimentó la salida de divisas. Al precisar un mayor fondeo en medio de la crisis que los U$S 57.000 millones girados por el organismo de crédito, el Gobierno recurrió al fondo de los jubilados.

La ANSES participó en todas las licitaciones de estos bonos para cubrir las necesidades de dólares y pesos del Ejecutivo, principalmente en las de las últimas semanas. Más aún, el miércoles en el que se declaró el “reperfilamiento” y los títulos cotizaban a precio de default, el FGS había ofertado para U$S 693 millones de Letes y $ 20.000 millones de Lecap adicionales, revelaron fuentes del Gobierno a El Destape. La subasta, sin embargo, fue declararada desierta por la carencia de interés adicional.

El ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, precisó esa misma tarde que aplazaba los vencimientos de las Letras en manos de inversores institucionales. Si bien omitió aclararlo, el mayor acreedor de este segmento es el FGS, que de acuerdo a un análisis provisorio, cuenta con $ 315.000 millones a los precios de mercado del 26 de agosto, según la información a la que pudo acceder este medio.

Al excluir a los individuos, la medida perjudicó directamente a este actor silencioso. Por el aplazamiento de los vencimientos aún se desconoce cuál será la nueva cotización de estos papeles en la plaza secundaria, con lo que es imposible determinar la pérdida que le generó al FGS.

Según pudo reconstruir El Destape, el fondo del organismo previsional que dirige Emilio Basavilbaso contaba con Letes por U$S 3.860 millones en su capital, que consiguió en mercados primario y secundario. Además, Lelink por U$S 604 millones, Lecer por $ 41.850 millones y Lecap por $ 43.800 millones.

Oficialmente, desde Anses respondieron a este portal que “el FGS no va a tener problema porque tiene cubierto los compromisos de reparación histórica”. “Si bien es cierto que tiene muchas letras, no tiene la necesidad de desarmar posiciones a diferencia de otros actores como bancos o compañías de seguros”, añadieron. A su vez, no confirmaron a este medio cuál es la suma afectada por la decisión del Ejecutivo.

Así las cosas, el problema radicará en el desplome de la cotización de la cartera y la caída de su rendimiento, que ya estuvo vapuleada por las continuas devaluaciones contra las que no había tomado precauciones.

Operaciones cuestionadas

El macrismo recurrió al dinero de los jubilados para realizar todo tipo de operaciones, algunas muy peligrosas. Fue una fuente de financiación constante con el objetivo de facilitar dólares para la fuga y debilitar a la herramienta que impide la aplicación de una reforma previsional para instalar un régimen mixto, con capitalización individual, como pretende Cambiemos desde que llegó a la Casa Rosada.

Ahora, con el “reperfilamiento”, el Gobierno de Mauricio Macri no hace más que volver a golpear el sistema.

Advertisement
VIAeldestapeweb.com
Compartir