Salud mental: una charla para desmitificar padecimientos y bregar por una vida en la comunidad

La reducción de la internación hacia una medida terapéutica continúa siendo el objetivo planteado en la convención de los derechos de las personas con discapacidad y en la Ley de Salud Mental. Los órganos de revisión nacional y provincial plantean una charla para desmitificar el estigma de personas y generar las herramientas para la vida en comunidad.

María Graciela Iglesias secretaria Ejecutiva del Órgano de Revisión de Salud Mental y Claudia Sforza, homóloga en la provincia.

Claudia Sforza, secretaria Ejecutiva del Órgano de Revisión de Salud Mental de la Provincia y María Graciela Iglesias, homóloga en el cargo nacional, visitaron los estudios de CIUDAD TELEVISIÓN, previo a la disertación de este lunes a las 17 en el Centro de Estudios Judiciales (Juan B. Justo 42), basada en desmitificar el estigma de personas con padecimiento mental o una afectación, integrada a la convención de los derechos de las personas con discapacidad y qué significa estar en la comunidad con los apoyos necesarios para la vida en comunidad. El encuentro, bajo la consigna “Sistemas de apoyo para personas con discapacidad” se hará a las 17.

Advertisement

Explicaron que el Órgano de Revisión es un organismo independiente, de conformación intersectorial, que se crea por la Ley Nacional de Salud Mental N°26.657 a la que adhirió la provincia del Chaco en 2015. Lo integran representantes del ministerio de Salud Pública, de la Secretaría de derechos Humanos, Ministerio Público de la Defensa, asociaciones civiles, oenegés dedidacas a la defensa de los Derechos Humanos y esa conformación, que es también interdisciplinaria, permite abordar y cumplir la función de monitoreo respecto de las personas e instituciones que tienen relación con la Salud Mental, siempre enmarcadas en convenciones y derechos de las personas con discapacidad y en la Ley de salud Mental.

Iglesias explicó que el órgano nacional tiene la responsabilidad de acompañar los procesos provinciales de implementación y también los posteriores. Y, además de otras responsabilidades, “también todos los órganos deben “incidir en los procesos de determinación de la capacidad jurídica de la persona y de las internaciones”. “Además de colaborar en promover y supervisar cualquier programa que implique desinstitucionalización y vida en la comunidad. Como eso no es de cualquier manera, tenemos una reforma extraordinaria al Código Civil que implica reformular y crear sistemas de apoyo para la vida en la comunidad”, explicó.

Comentó que la charla aborda la desmitificación de los estigmas que recaen sobre las personas con algún padecimiento y afectación y la integración en la convención de los derechos para personas con discapacidad, bregando por lograr una vida en comunidad. “Lo que plantea la convención es el igual reconocimiento como persona ante la ley que uno, independientemente de lo que en la vida nos pueda tocar, estamos todos en un mismo pie de igualdad. Pero para eso hay que tener en cuenta las diferencias que esa persona pueda tener y crear un mundo donde las barrearas sean mínimas y no por motivos de discapacidad. Es muy fácil de decir pero implica políticas públicas, reconocimientos de derechos, mucho acompañamiento y un mundo diverso que es el que este Estado ha votado a partir de tener un marco legislativo tan extraordinario”, destacó.

Barreras

La secretaria Ejecutiva del Órgano Nacional aseguró que desde la implementación de la ley “sólo se ha visto la imposibilidad, la incapacidad, el déficit”. En tanto que la propuesta convencional “es lo contrario”. “Se trata de promover habilidades, acompañar y vencer todas las barreras, desde arquitectónicas, a culturales, deportivas, económicas. en todos los sentidos, realizar los ajustes razonables y acompañar a esas personas dentro de la comunidad”, amplió.

Datos del último censo

Comentó que de acuerdo al último censo realizado recientemente en la Argentina, si bien no hay cifras completos, “aún existen 12 mil personas institucionalizadas, lo cual es algo muy serio para nosotros, con un promedio de internación que es una medida terapéutica de salud, de 12 años en lo público y 8 en lo privado”.

Observó que si bien hubo una reducción en la internación, en lo público y en lo privado, ese fue el modelo durante mucho tiempo. “Nosotros intervinimos en situaciones de personas que han estado 74 años internadas”, afirmó y contó el caso de una mujer de 92, internada desde los 5.

“Nada justifica la vida, esta es la propuesta y la responsabilidad nuestra de que la internación se reduzca a una medida terapéutica”, indicó.

Destacó que no solo por los órganos de revisión, aunque sí tienen un protagonismo muy grande, sino las garantías de las personas, la conciencia sanitaria, además de los avances de la ciencia, “han hecho que se reduzcan (las internaciones), pero el modelo es el que tiene que cambiar”.

Sforza reforzó que las mismas instituciones y profesionales médicos convalidan el modelo de internación y que son justamente los órganos de revisión tienen como función trabajar con los equipos de salud, las instituciones privadas, “porque lo que hay que cambiar es la práctica, este modelo asilar que estaba vigente por un modelo social que es lo que plantea la convención de los derechos”, explicó.

Señaló que uno de los mayores obstáculos, en ese sentido, es que las personas permanecen mucho tiempo internadas por problemas sociales como carencia de vivienda o ingresos. “Han quedado recluidas en las instituciones, sin reconocimiento y sin poder ejercer ningún tipo de derecho”.

 

Advertisement
Compartir