Aprender cerca del cielo, arrancaron las clases en las escuelas de las Altas Cumbres

Los alumnos de las escuelas Ceferino Namuncurá (enclavada en el corazón de la Pampa de Achala) y Florentino Ameghino (cerca del Champaquí), comenzaron este martes el Ciclo Lectivo 2019 que concluirá en mayo del 2020. Estos establecimientos tienen un calendario diferido al que funciona en el resto de la provincia de Córdoba debido a que se encuentran en sitios donde las temperaturas son extremas.

El colegio Ceferino Namuncurá localizado en el paraje Los Cerros.

El colegio Ceferino Namuncurá localizado en el paraje Los Cerros, tuvo en su acto inaugural catorce alumnos en nivel inicial y primario y diez alumnos en secundario. Asistieron al inicio del ciclo lectivo integrantes de EPEC Córdoba, autoridades de la U.R Departamental San Alberto, autoridades del Parque Nacional Quebrada del Condorito y vecinos.

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Por su lado la escuela Florentino Ameghino, tuvo su acto inaugural con un total de cinco alumnos, según informaron.

La escuela Ceferino Namuncurá está en medio de la Pampa de Achala, y se accede tomando el camino de La Posta desde la ruta 34, camino de tierra que recorre 40 km hasta llegar a la escuela, que está rodeada de piedra, arbustos y pastizales a 2000 metros de altura. Por las condiciones extremas del invierno con temperaturas entre los 20 y 30 grados bajo cero y las nevadas, es una de dos escuelas rurales que quedan en la provincia con “régimen invertido”, es decir que tienen las vacaciones largas en invierno y las cortas en verano.

En tanto, la escuela Florentino Ameghino, que cada vez contiene menos alumnos, está enclavada a pocos kilómetros del Cerro Champaqui, sólo se puede acceder en vehículo por un camino sinuoso desde Villa Alpina en el valle de Calamuchita.

A las escuelas asisten los hijos de los peones rurales y puesteros dispersados en la inmensidad del desierto de piedra. Ambas instituciones tiene un sistema de escuela albergue, porque son muy largas las distancias para recorrer y muy duras las condiciones para que los niños lo hagan todos los días. La escuela Ceferino Namuncurá tiene todos los niveles educativos, Jardín, Primaria y secundaria, y un sistema particular que convierte a la escuela en una familia.

Por su parte, la Florentino Ameghino, busca sobreponerse al éxodo de la población serrana a las ciudades. Durante los últimos 30 años, los jóvenes han ido mudándose del monte y actualmente casi no hay niños en edad escolar en la región.

Al lugar sólo cuatro alumnos concurren a clases, dos de ellos viven en el establecimiento y los otros dos recorren en mula hasta 7 kilómetros para llegar todos los días. En el establecimiento hay dos docentes, una preceptora, una cocinera y una auxiliar de cocina que junto con los cinco niños forman una pequeña comunidad parecida a una familia.

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