Hacia un protocolo de actuación policial frente a situaciones de crisis por adicciones o trastorno mental

La jueza de Faltas de Resistencia, Marcela Cortés, y el psicólogo social especialista en adicciones, Carlos Frette, visitaron los estudios de CIUDAD TELEVISIÓN en el marco de la presentación del protocolo de actuación que define la actuación de agentes policiales en situaciones de crisis de personas con algún trastorno mental o en contexto de adicciones, que será presentado ante las fuerzas la semana que viene.

Marcela Cortés, jueza de Faltas de Resistencia y Carlos Frette, psicólogo social especialista en adicciones.

La jueza de Faltas de Resistencia, Marcela Cortés, y el psicólogo social especialista en adicciones, Carlos Frette, visitaron los estudios de CIUDAD TELEVISIÓN en el marco de la presentación del protocolo de actuación que define la actuación de agentes policiales en situaciones de crisis de personas con algún trastorno mental o en contexto de adicciones, que será presentado ante las fuerzas la semana que viene.

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Cortés recordó que planteó la inquietud de manera informal sobre la necesidad de una capacitación del personal policial por brotes que puedan darse frente a un padecimiento mental o bien por algún consumo de sustancias. “El personal policial es la primera persona o entidad que acude al lugar del hecho. Lo primero que hacemos es llamar al 911 y el personal policial no está capacitado correctamente sobre cómo actuar ante situaciones de crisis”, afirmó.

Desde 2013, el Ministerio de Seguridad de la Nación cuenta con un protocolo de actuación policial que además invita a otras fuerzas a adherir y a las provincias a ratificarlo. Esta herramienta establece de manera concreta “cómo debe actuar la policía”.

El protocolo garantiza los derechos de las personas y la actuación policial garantiza los mismos pero también la seguridad de ellas y de terceros involucrados.

Frette, aportó a esta idea y aseguró que “cuando uno ve alguien en crisis en la vía pública, sea que esté desvanecido o en estado de excitación o de violencia, no sabe si es un adicto; sabe que es una persona en crisis y lo que tenemos que tratar de entender es que uno no puede tener un elemento inmediato que permita saber qué le pasa. Por lo que el protocolo debe ser para personas en situación puntual de crisis”.

Mencionó diversas situaciones como la de personas en coma diabético, con excitación psicomotriz, en situación de adicción por lo que entiende que un protocolo de actuación debe ser amplio y asegurar que “el agente público tenga las herramientas para poder contener a esa persona en situación de crisis, saber qué hacer, a quién y a dónde recurrir”.

Cortés reforzó sus declaraciones y dijo que lo primero a determinar es si la persona en crisis está ubicada en tiempo y espacio. En base a esto, brindarle seguridad para asegurar que no sufra perjuicio alguno y dar intervención a los especialistas de centros de salud o Salud mental del hospital Perrando.

“La actuación policial debe ser especial justamente para calmarla o bajar sus niveles de agresividad. Hay ciertas pautas o normas que deben respetar sobre cómo debe ser la interacción con la persona que está en crisis”, afirmó.

Frette, en tanto, celebró que la policía pueda formarse para dar respuesta a personas en situación de adicciones, “pero no solo hay que poder dar respuetsas, hay que saber qué hacer y un protocolo es un ordenador, me permite poder saber qué pasos seguir para que la respuesta sea efectiva, no pierda tiempo porque está en juego la vida de una persona y la de terceros. Hay un riesgo personal pero también familiar, social, comunitario: tenemos que tener claridad en la respuesta a estas situaciones que son críticas”.

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