Condenan a perpetua al prefecto que asesinó al chofer de la Cámara Federal de Resistencia

La Justicia federal de Chaco condenó este jueves a prisión perpetua a el cabo 1° de Prefectura por el crimen del empleado judicial Víctor Alegre, de 50 años, asesinado de un balazo el 22 de agosto de 2016 cuando volvía a su casa, en Resistencia, luego de pasar un día de pesca con su hija. El hecho no sólo se consideró un caso de gatillo fácil, sino que tuvo el agravante que desde la propia fuerza de seguridad se intentó encubrir el crimen. Por el caso hubo 10 prefectos que fueron procesados. El prefecto Walter Pérez fue condenado a 2 años y ocho meses de prisión por abuso de armas.

Víctor Alegre fue asesinado en 2016 por prefectos cuando volvía de pescar.

El caso

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El 22 de agosto de 2016, Víctor Alegre volvía a Resistencia junto a su hija luego de una jornada de pesca en la Isla del Cerrito. Luego de pasar la escuela del Ancho, Alegre, quien se desempeñaba como chofer de la Cámara Federal de Apelaciones de Resistencia, comenzó a ser perseguido por dos integrantes de Prefectura Naval quienes, a bordo de una motocicleta, le exigían a viva voz que pare. Walter Pérez y Claudio Sánchez eran esos prefectos.

La hija de Alegre, Araceli, se asustó y pensó que se trataba de un asalto. Es por eso que le dijo a su padre que no se detenga. Luego, al ver que el vehículo Fiat Palio no paraba, los prefectos comenzaron a dispararle. Fue una balacera: en total hicieron 11 disparos. Uno impactó en la espalda de Víctor, que murió casi inmediatamente.

Lo que ocurrió luego fue un entramado de encubrimiento que la jueza federal de Chaco, Dra. Zunilda Niremperger, logró desarmar y derivó en el procesamiento de otros ocho prefectos que serán juzgados en un segundo debate oral.

‘Sin protocolo’

El veredicto de los jueces Lucrecia Badaró, Juan Manuel Iglesias y Víctor Alonso llevó un poco de alivio a la familia Alegre. Pero también fue más allá: con su fallo, el Tribunal federal desestimó un planteo de la defensa que había intentado enmarcar la conducta de los agentes dentro del flamante y polémico Protocolo de Actuación para el Uso de Armas de Fuego, elaborado por el Ministerio de Justicia de la Nación, a cargo de Patricia Bullrich.

La audiencia de este jueves – que sobre las tres de la tarde terminó con las condenas – había comenzado bastante tensa, con el alegato del fiscal Federico Carniel. Éste pidió prisión perpetua, tanto para el cabo Sánchez (como autor material), como para su compañero Pérez, por considerarlo “partícipe necesario del delito de homicidio calificado por tratarse de un miembro de una fuerza de seguridad”.

“Tanto Sánchez como Pérez carecían a simple vista de cualquier distintivo que los identificara como integrantes de una fuerza de seguridad. La versión de los imputados era que Víctor traía droga (la cual aparece en una bolsa a varios metros de su auto). La versión real nos indica que esa droga fue plantada por los prefectos que desde el minuto uno intentaron tapar el homicidio”, dijo Carniel en su alegato.

Ese “encubrimiento” es una cuenta pendiente que la Justicia tiene aún con la familia Alegre. “Existió un plan de acción conjunta entre los diversos involucrados destinado a encubrir el homicidio de Alegre”, dijo la jueza Niremperger al procesar a otros ocho prefectos por tratar de tapar a sus compañeros. Y su visión fue confirmada por la Cámara de Apelaciones de Resistencia, que dejó firme esta medida el 10 de abril pasado.

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