Grave advertencia: “Sin la cobertura arbórea, la zona amarilla del Chaco se convierte en desierto”

El integrante de Somos Monte Chaco, Rodolfo Acosta, defendió en CIUDAD TV la necesidad de preservar los bosques nativos, principalmente en la denominada “zona amarilla”, donde afirma que “no se puede realizar agricultura”. En cambio, son posibles otras alternativas de producción, como la ganadera. Además insistió por un control severo de la extracción de la madera chaqueña.

Somos Monte Chaco agrupa a más de 20 organizaciones que buscan proteger el bosque nativo, y se ha presentado en la justicia pidiendo el respeto de la denominada “zona amarilla” de la provincia. Y su representante sostuvo que “valoramos la presentación del Defensor del Pueblo. Gracias a eso hubo una medida cautelar”.

Añadió luego que “lo que notamos ahora es que la causa está un poco frenada, no avanza. Las múltiples asociaciones que integran Somos Monte cuentan con información y pruebas para agilizar la causa y se tomen otras alternativas de producción, especialmente en la zona amarilla”.

La intención, relató, es que “se cumpla con lo pactado con la Secretaría de Ambiente de la Nación, cuando Chaco firmó un convenio hace 5 años donde se puede hacer un manejo del bosque nativo con la incorporación de la ganadería”.

Aclaró que instructivamente, “se puede hacer manejo, extraer las especies con lo que se llama turnos de corte (de 15 a 20 años). Se puede mejorar el monte nativo y obtener una renta necesaria para sostenerlo y tener una empresa con la incorporación de ganadería y otro tipo de producción”.

Dejó sentado que “no se puede hacer agricultura de esa zona, porque sin la cobertura arbórea se convierte en un desierto. La zona de El Impenetrable, sin el monte, va a desaparecer; pero se pueden hacer modificación con otras actividades que no sean la agricultura”.

A nivel gubernamental, lamentó que, “pareciera que no hay intención de actuar. En el interfluvio hay un solo puente y no hay muchos lugares por donde se pasa la madera. No se controla, no evaluamos los gastos. Lo que queremos es un control eficiente”, e insistió en que, “ese suelo no se puede usar para agricultura”.

Advirtió que lamentablemente “hay intereses económicos, foráneos, que quieren hacer soja en la zona. Eso no le conviene al Chaco para nada, porque de lo que se produce solo queda el 1,5% para la ATP y el resto se lo llevan todo”.

A modo de ejemplo, Acosta señala que “de la madera de un árbol se aprovecha solamente un 15 ó 16%, y una parte queda en el monte. Otra parte por la tecnología pobre que tenemos se desaprovecha y el resto se va como madera rústica; y parte en muebles que van a otras provincias, donde los lustran y acondicionan, y aumenta un 2.000 ó 3.000% su valor”.

“Tenemos la esperanza que el juez nos acepte como amicus curiae de la justicia. Tenemos mucho para aportar. Sabemos que la misma no tiene los medios como para avanzar rápidamente, y por eso queremos aportar lo que disponemos”, aseveró el ingeniero Acosta.

También reveló que en las agrupaciones que integran la organización, “hay antropólogos, ingenieros agrónomos, abogados y especialistas que pueden ayudar”; y finalizó convocando para este martes a las 19 horas, frente al Mástil Mayor de Resistencia, donde “nos concentramos para hacer un homenaje a Rolando Núñez al cumplirse un mes de su fallecimiento”.

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