Una Plaza de Mayo repleta gritó que “son 30 mil” a 43 años del golpe de Estado

Centenares de miles de personas marcharon bajo la consigna de la memoria y la unidad. Los organismos de derechos humanos rechazaron las políticas del gobierno de Mauricio Macri y le apuntaron a la Corte Suprema por los obstáculos al avance de los juicios de lesa humanidad. Estela de Carlotto cuestionó los discursos que "impulsan el olvido".

Una multitud en la Plaza de Mayo.

Es el deseo de algunos que llegue el día en que triunfe el olvido sobre lo que ocurrió en la dictadura, y se rompan todos los lazos de solidaridad con los familiares de los desaparecidos y desaparecidas. Está claro que ese día no llegó hoy. Centenares de miles de personas marcharon bajo la consigna de la memoria y la unidad y para que ese tiempo de lobos no vuelva.

“Nos manifestamos contra el avasallamiento que el Gobierno de Mauricio Macri genera todos los días: despidos masivos, la miseria planificada, la entrega del país a los buitres, la persecución de los pueblos originarios; la persecución a militantes; las presas y presos políticos; la grave injerencia del Gobierno sobre el Poder Judicial; retrocesos en Memoria, Verdad y Justicia, la violencia institucional, la represión a la protesta social, la censura a la prensa, el negacionismo”, enumeraron en el documento final los organismos de Derechos Humanos, que también le apuntaron a la Corte Suprema por los obstáculos al avance de los juicios de lesa humanidad.

La masividad de la conmemoración de los 43 años del golpe de Estado se permitió todos los colores: desde las banderas rojas de los partidos de izquierda, pasando por el recital que tradicionalmente hacen los anarquistas en plaza Congreso, al glitter de la comunida LGTBIQ+ que marchó con orgullo, al negro de las actrices del colectivo Fin del mundo que llevaban máscaras blancas, hasta las multicolores de los pueblos originarios, por mencionar solo algunos.

En la enorme multitud que cubrió avenidas y calles del Congreso y Plaza de Mayo se vieron familias enteras, muchos cochecitos de bebé y muchos (no es posible enfatizarlo lo suficiente), pero muchos pañuelos verdes.

Las composiciones sociales fueron también muy variadas, desde el aporte popular de las nutridas columnas de los movimientos sociales, las de los sindicatos hasta sectores de clase media que suelen transitar “sueltos” en la marcha del 24.

VIApagina12.com.ar
Compartir