Por la crisis, aumenta el giro de dinero a los argentinos desde otros países

Oscilan entre 200 y 500 dólares y provienen de Estados Unidos, España, México, Italia, y países limítrofes como Perú, Chile, y Uruguay.

Por la crisis, aumenta el giro de dinero a los argentinos desde otros países

El deterioro salarial y la menor capacidad de ahorro provocado –por el combo de devaluación con aceleración inflacionaria– se reflejó en una caída en los tres últimos meses del flujo de dinero enviado al exterior por los inmigrantes. Al mismo tiempo, aumentó el ingreso de plata que
remiten los argentinos que viven afuera para ayudar a sus familiares a enfrentar la crisis económica.

Esos giros provienen de “Estados Unidos y España, y en menor medida, de México, Italia, y países limítrofes como Perú, Chile, y Uruguay”, indicó Maximiliano Babino, el vicepresidente y gerente general de Western Union en América del Sur, una de las principales empresas de envío y recepción de dinero internacional, y que desde 2006 también es dueña de Pago Fácil.

El foco del negocio de Western Union es “la remesa familiar, el envío promedio oscila entre 200 y
500 dólares”. Admitió que la devaluación afectó el envío al exterior. “El inmigrante tiene el mismo
problema que el argentino, el sueldo está debajo de la inflación, ahorra menos plata, y a un dólar más
caro, le cuesta más enviar dinero. Por otro lado, la plata entrante al país sube porque el argentino
que está afuera manda una ayuda a sus familiares”.

Ante este escenario, el empresario señaló que “de agosto hasta acá, somos más receptores que
enviadores de dinero, crece más la cantidad de plata entrante al país que saliente”. Al respecto, cerca de 300 dólares promedio, y los inmigrantes de acá están mandado 200 dólares”, comentó.

Babino consideró que es una situación “circunstancial”. De hecho, el directivo destacó que la
compañía está en la mitad de un proyecto de expansión en el país. Indicó que en los últimos meses se
abrieron cincuenta locales propios que demandó una inversión de US$ 3 millones e incorporaron
170 empleados –que se integran a los mil que trabajan en todo el país–, y planean sumar cincuenta
más dentro del primer trimestre de 2019. Así, la empresa ya tiene en el país una red de 228 locales
propios y 5.200 puntos franquiciados.

“Sabemos que estamos en un entorno complicado de país. No obstante, nosotros estamos creciendo
en Argentina, e invirtiendo, porque desde que se liberó el cepo cambiario el negocio de remesas
entrante y saliente crece”, destacó Babino e insistió en que eventualmente “quizás, un mes te crece
más un flujo que otro, por el impacto de devaluación y la inflación, pero se terminan compensando”.

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