Un mes del crimen de Ismael: con pocas pruebas y sin testimonios fuertes, se dificulta identificar al asesino

Este miércoles se cumplió un mes de la muerte de Ismael Ramírez, el niño de 13 años que murió de un disparo en el pecho en medio de un presunto intento de saqueo a un supermercado de Sáenz Peña. Hasta el momento no hay detenidos, ni sospechosos ni tampoco se encontró la posible arma homicida. “Es una causa difícil”, reconoció el abogado de la familia, Marcelo Piccoli.

La agrupación Jóvenes de Pie se manifestó este miércoles en la Casa del Chaco (CABA) para exigir justicia para Ismael Ramírez. Foto: twitter.

“A esta altura de la investigación, ¿cree que pueda resolverse este crimen?”, le preguntó CHACO DIA POR DIA  al abogado de la familia de Ismael Ramírez, Marcelo Píccoli. “Parece difícil. Salvo que aparezca un testigo muy contundente. Pero la verdad es que esto está muy trabado”, reconoció.

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El letrado reconoció que la causa que lleva adelante el fiscal Marcelo Soto “no tiene avance”. “No hay elementos que uno pueda decir ‘esto sirve’ o es contundente”, abundó.

Con relación a las últimas novedades, señaló que “ayer declaró un policía que intervino en el operativo. Para las circunstancias, momentos y lugares hizo un aporte pero en el tema de la autoría, nada. Hay muy poco avance en este momento”.

“Está citado además un señor de apellido Amarilla que es uno de los que filmó el videos que después se viralizaron. Sabemos que estuvo en el lugar. Vamos a ver si puede aportar algo. Y también está citada para declarar una chica de apellido Regin que vive en la casa donde Daniel (hermano de la víctima) dice que cayó Ismael a ver si puede aportar algo”, comentó.

Por otra parte, indicó que presentó un escrito para conocer el contenido de las cámaras de seguridad de la zona y también solicitó que se ponga una recompensa para quien aporte datos que puedan ayudar a resolver el caso. Hasta ahora, el fiscal no se expidió sobre esta cuestión, afirmó Piccoli.

“Yo creo que hay gente que tiene que saber perfectamente qué pasó en el lugar. Esa noche, tres o cuatro personas tienen que haber visto perfectamente qué pasó. El tema es que la gente no quiere hablar, tienen miedo o no se quieren meter. Y eso dificulta el avance. Esa es mi convicción personal por la circunstancia del lugar”, sostuvo el abogado.

El hecho

Ismael Ramírez tenía 13 años. Iba a la escuela 225 de Sáenz Peña. Jugaba al básquet y colaboraba con el merendero de su barrio: Mataderos. Vivía con su mamá (de etnia qom) y sus hermanos en un hogar muy pobre.

La tarde del 3 de septiembre fue a buscar a su madre, Alejandra Ciriaco, al barrio 713, al otro lado de la ciudad. Lo hizo junto a su hermano de 17 años y un primo de la misma edad. Justo ahí se generó un presunto intento de saqueo al supermercado Impulso que terminó en una balacera. Una de esas balas le perforó el pecho y lo mató.

 

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