Festival Lapacho: un cortometraje brasileño con mirada feminista ganó el Premio Latinoamericano

Luego de tres días intensos de proyecciones, charlas y talleres, culminó la edición 2018 del Festival Latinoamericano de Cortometrajes Lapacho. El jurado, compuesto por Virginia Romero, Nadia Bosch y Fernando Cattaneo decidió que el cortometraje brasileño Mortalha (Mortaja en castellano) dirigido por Grazie Pacheco mereció el Premio al Mejor Cortometraje Latinoamericano.

Festival Lapacho: con "Piraña", el chaqueño Gastón Pérez fue uno de los ganadores del Premio Regional

El Premio Regional fue compartido entre el corto Mombiry, dirigido por Belén Bianco (Misiones), y Piraña, dirigido por Gastón Perez (Chaco). La Mención Especial la recibió el documental Derechos y Humanos, de Ignacio Ibarra y, en último lugar, el jurado decidió premiar a los dos cortos del segmento Cine Escuela, otorgando un premio compartido también a Seres extraños y Ana Lapel por considerar muy valiosa su participación en el Festival.

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En su dictamen sobre el Primer Premio, el jurado expresó: “Decidimos elegir a Mortaja (Mortalha en portugués) como cortometraje ganador porque es una historia intimista abordada con mucha sensibilidad por parte de su directora. Aborda la temática de la ansiedad contada en primera persona. Es una historia que pone el cuerpo, que refleja un acontecimiento que atravesó a la guionista. Cuando investigamos sobre Grazie Pacheco terminamos de comprender el sentido de su obra. Es una ficción que documenta su propio proceso frente a la ansiedad. Un proceso que empezó en su cuerpo para finalizar en este filme”.

“Además de ser directora, Grazie Pacheco, protagoniza su cortometraje, reflejando a través de la fotografía y el arte la belleza de un cuerpo no hegemónico. Un cuerpo muchas veces expuesto, pero mostrado con respeto y cuidado desde los encuadres y la iluminación. Del guión destacamos su modo de narrar. Esta historia invita a transitar los distintos estadíos que atraviesa en la lucha contra su ansiedad. También nos parece importante resaltar el vínculo amoroso y el acompañamiento de distintas personajes mujeres que la rodean que, además de acompañarla con amor, le ofrecen opciones alternativas por fuera de la medicina hegemónica”, agregaron. Y finalizaron su dictamen: “En su parte poética, Mortaja nos sumerge a la reflexión íntima de la personaje con su proceso. Un cortometraje de ficción que nos acerca al conflicto interno de una persona de manera documental. También decidimos destacar que el guión, la dirección y producción de este filme está realizado por mujeres y cuenta con una distribución de roles equitativa tanto en cargos como en número. Consideramos a Mortaja un claro ejemplo de un cortometraje pensado y desarrollado con una mirada y perspectiva feminista”.

Los demás ganadores

Como se dijo, el Premio Regional fue compartido entre Mombiry, dirigido por Belén Bianco (Misiones) y Piraña, dirigido por Gastón Perez (Chaco). En cuanto a Mombiry, el jurado explicó: “A través de esta historia la directora logra contar, con perspectiva de género y sin concesiones, una de las problemáticas que atravesamos las mujeres en relación al acceso a puestos de trabajo y cómo nos vinculan con las tareas de cuidado y trabajo doméstico mal remunerado. Pone en discusión una de las problemáticas de la economía feminista y del abuso de poder por parte del ‘masculino protector’. En la película, el hombre que le da asilo a ella y a su hijo se toma licencias que son claramente abusos y violencia. Esta obra es una forma de denuncia y lucha contra esas violencias. Valoramos la conformación del equipe técnique con mayor porcentaje de mujeres en la realización”.

Sobre Piraña, de Gastón Perez, el jurado expresó: “Asumimos la decisión de calificar teniendo en cuenta categorías como reconocimiento de las herramientas del lenguaje audiovisual, contenido, tratamiento de temas relacionados a los derechos humanos y perspectiva de género en la historia y en las condiciones de producción. Hay mentes revelándonos historias locales que en nuestras dimensiones cotidianas no llegamos a considerar. Por eso Pirañas recibe la Mención al Cortometraje Regional. Destacamos el trabajo en contenido, investigación, guión y el reconocimiento del lenguaje y las herramientas que el cine nos aporta para contar historias. Es una obra clara desde su concepción, de acuerdo a lo que presentó el director. Pone en escena una situación social, sin hacer un show de la marginación y de las clases”. “Destacamos la participación actoral de los chicos y la dirección de fotografía. Sugerimos al director que convoque mayor participación de mujeres en su equipo técnico, porque cuando las mujeres miran, el mundo se transforma”, puntualizaron.

Por último, la Mención Especial la recibió el documental Derechos y Humanos, de Ignacio Ibarra. Al respecto, el jurado dijo: “Decidimos conceder esta mención especial como reconocimiento por mantener viva la Memoria, mostrarnos la construcción del discurso mediático a través de fotografías de diferentes medios gráficos, de los cuales ejercieron para justificar el modelo de sociedad que imponía la última dictadura cívico militar de nuestro país. Creemos que ésta obra colabora activamente en la reconstrucción de la Memoria de uno de los momentos más oscuros de Argentina y Latinoamérica, y nos dan testimonio de estos fotógrafos de los cuales arriesgaron sus vidas usando esta herramienta para eludir la censura y autocensura hasta de sus propios medios a través de fotografías con lenguaje irónico”.

“Este documental nos deja un paralelismo entre el ayer y el hoy, el mismo slogan que usaban los medios en la dictadura, para que en el hoy podamos entender cómo los medios hegemónicos siguen manipulando y construyendo un discurso mediático a favor del imperialismo, las corporaciones y las elites dominantes”, agregaron.

Lo que fue el festival

Durante tres días hubo muestras de cortometrajes fuera de competencia, veintitrés cortometrajes en competencia y tres largometrajes invitados. Las proyecciones fueron gratuitas y se realizaron en el Espacio INCAA del Complejo Cultural Guido Miranda. Esta edición 2018 fue organizada por el Instituto de Cultura del Chaco a través del Departamento de Cine, Audiovisuales y Artes Digitales (DECAAD) y contó con el apoyo del Instituto de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA).

También hubo un taller de Dramaturgia y Dirección de Actores, a cargo de Marcelo Vernengo, y un taller de Realidad Virtual, a cargo de Germán Drexler. Como invitadas especiales estuvieron Julieta Graña, de Mujeres Audiovisuales Argentina (MUA), y Liliana Juárez, actriz de El motoarrebatador.

El Festival cerró esta nueva edición en El Fogón de los Arrieros, donde se presentó la obra de teatro Leticia y sus fármacos, y cerró la noche la banda Fall in groove. A igual que las demás actividades del Festival, éstas fueron con entrada libre y gratuita.

 

 

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