Rodolfo Vigo: “Tomarnos en serio la ética es tomar en serio la democracia”

El destacado jurista disertó en el auditorio del Superior Tribunal de Justicia del Chaco respecto a la responsabilidad ética de los jueces. Su presentación fue el cierre de la primera jornada en conmemoración del 60º aniversario del Consejo de la Magistratura y Jurado de Enjuiciamiento provincial y los 10 del FOFECMA.

Dr. Rodolfo Vigo.

Durante su ponencia, Vigo (redactor del Código Modelo de Ética Judicial para Iberoamérica y exministro de la Corte Suprema Justicia de Santa Fe entre 1988 y 2007), destacó: “tomarnos en serio la ética es tomarnos en serio la democracia.” Así detalló: “la ética es inescindible de las profesiones en su origen. En realidad lo jurídico viene a posteriori”.

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“Desde el siglo XIX nosotros nos olvidamos de la ética. El deber jurídico se privilegió y terminó marginando al deber ético. Distinto a lo que sucede en la common law, donde la ética nunca dejó de tener un rol central”, explicó.

“A veces cuando hablamos de la ética parece una propuesta para ángeles u otros seres. Pero hay sociedades en las que funciona con toda eficacia”, subrayó.

En ese sentido detalló que la ética es un compromiso íntimo del propio profesional para prestar su servicio con excelencia, buscando lo mejor: “Los deberes éticos existen siempre. Apuntan a generar confianza, legitimidad”.

Más adelante aseveró: “la ética no se ocupa tanto de lo que no debemos hacer, sino de lo que debemos hacer”.

También detalló distinciones entre los deberes jurídicos y éticos. Una de ellas es que “los jurídicos son deberes de mínima, compatibles con la mediocridad. En todo campo profesional es posible distinguir tres campos: uno pequeño integrado por los que ni siquiera cumplen los deberes jurídicos. Un segundo sector (muy numeroso) que somos los mediocres, limitados a cumplir con los deberes jurídicos y pasamos sin ton ni son. Y un tercer grupo, también reducido, de quienes no se conforman con la mediocridad y asumen un compromiso por encima de lo que exige el derecho. A ellos la sociedad los premia con monumentos, nombres en las aulas, calles, etcétera”.

“El derecho no exige voluntariedad. La ética, en cambio, exige entrega y voluntarismo”, aseguró.

También consideró que “al derecho se lo puede engañar muy fácilmente y juzga actos plenamente realizados y en su objetividad”. Mientras que la ética “está preocupada por la intención”.

“El derecho procura eficacia apelando a sanciones. La ética busca seducir con los bienes. Los griegos sabían que uno va pareciéndose a aquello que ama”.
Respecto al funcionamiento de los códigos de ética sostuvo que en ellos “pueden faltar sanciones, pero no premios”.

 

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