Lavado II: Pidieron prisión domiciliaria para el empresario Pedro Martínez, por su estado de salud

Pedro Martínez, imputado en la causa conocida como Lavado II, por sobreprecios asumidos por la gestión del Aída Ayala en el Municipio capitalino, fue trasladado el jueves, junto a otros detenidos, a la Unidad Federal Nº7. Su abogado, José Ballesta, informó que este lunes pidió a la jueza Nirempreger que analice la detención domiciliaria además de la “posibilidad urgente” de dejar sin efecto el traslado al penal y volverlo a la Unidad de Bomberos de Wilde Nº 245. Consideró que “este tipo de régimen carcelario dificulta y agrava las condiciones de salud”.

Imagen del allanamiento que se realizó el 22 de marzo en la casa de Pedro Martínez.

El abogado José Ballesta, defensor del empresario de la construcción Pedro Martínez, confirmó en RADIO CIUDAD el traslado de su defendido a la U7, y una presentación ante la jueza Zunilda Nirempreger para pedir que analice la posibilidad de otorgarle la domiciliaria y que de manera urgente deje sin efecto el traslado a la unidad carcelaria y vuelva a ser alojado en la estación de Bomberos por cuestiones de salud. El hombre está imputado en la causa conocida como Lavado II, en la que se investiga el desvío de fondos públicos a través de presuntos sobreprecios que habría pagado la Municipalidad de Resistencia durante la gestión de Aída Ayala.

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“Las decisiones de la Justicia siempre deben preceder con una resolución y efectivamente el día jueves se hizo un traslado de Pedro Alberto Martínez junto con otros detenidos, de otra causa, a la Unidad Federal Nº 7, en avenida Las Heras Nº 1.555”, señaló el abogado.

Comentó que su defendido, se encontraba realizando un tratamiento y con un estado de salud “muy delicado”. “Con buen criterio, la señora jueza había dispuesto que recibiese las atenciones en un lugar medianamente adecuado. En este sentido, no solamente que el viernes, recién en horas del mediodía pude verlo a mi asistido y lo vi muy desmejorado, sino que el razonamiento de las dolencias que él presenta y presentaba”.

En ese contexto, informó que este lunes solicitó a la jueza Niremperger, del Federal Nº1, “que analice, no sólo el trámite de la detención domiciliaria sino que evalúe la posibilidad urgente de dejar sin efecto aquel traslado y se lo restablezca en la Unidad de Bomberos de esta ciudad, en avenida Wilde Nº 245, por razones humanitarias”.

Se refirió a la U7 como una unidad “de régimen carcelario de máxima seguridad, y que contempla la posibilidad de algún tipo de riesgo eventual”. “No es el lugar indicado para aquellas personas que padecen tratamientos médicos, sobre todo teniendo en cuenta la nueva ley de salud mental”, señaló. Y observó que, como defensa, consideran que “para las personas privadas de libertad que están esperando la confirmación, sin consentir un procesamiento y lejos todavía de tener un juicio para arribar a una condena; este tipo de régimen carcelario dificulta y agrava las condiciones de salud. De manera que, en ese punto, también podemos recalcar que él está compartiendo con personas más jóvenes; sería la única persona que supera la edad de 60, y ese pabellón ya estaba, no es que es una creación nueva. De manera que se ha hecho, a nuestro entender, una reestructuración de las unidades de alojamiento”.

Reiteró que como defensa, están haciendo clara referencia a la situación actual, “y anterior inclusive”, del empresario Pedro Alberto Martínez, “porque el lugar en donde se encuentra en este momento no se adecua a su situación”.

El Dr. Ballesta comentó que el sábado estaba prevista una visita por parte de los familiares de su defendido, lo que no ocurrió “por razones de seguridad del lugar y pasó al día domingo. Cuando hable con ellos voy a ver también la apreciación que tuvieron y me manifestarán si advirtieron algunas otras cuestiones”.

Respecto del estado de salud de Martínez, informó que “desde su actividad laboral tiene síntomas relacionados, compatibles con un cuadro de estrés agudo que se da a nivel fisiológico también”. “Tenía un tratamiento psicofarmacológico, un tratamiento establecido, y no podía exponerse a mayores niveles de estrés. Y esto sumado a dificultades propias de la edad. Pero, en particular, síntomas cardiológicos, con estudios que se había realizado inclusive en clínicas privadas importantes, con chequeos y controles que su médico tratante, en su momento, por los padecimientos que tenía, de ansiedad y una serie de trastornos, recomendaba el reposo absoluto”, señaló. Y aseguró que su defendido fue alojado en la dependencia de Bomberos, “no por una cuestión de privilegios sino justamente por su condición de salud”.

 

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