Corina de Bonis, la maestra secuestrada, regresó a su casa

"Les pido que tengan paciencia, no puedo dar detalles porque se está investigando", dijo la docente que fue secuestrada en la puerta del CEC 801 de Moreno, luego de realizar junto a otras docentes una olla popular para dar de comer a los chicos y chicas que desde hace 40 días están sin clases en la localidad del oeste del conurbano bonaerense.

Corina de Bonis, la maestra secuestrada.

En la puerta de su casa, durante una breve rueda de prensa, De Bonis sintetizó: “Estoy lo mejor que puedo estar”.

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De Bonis realizó sus primeras declaraciones al regresar del hospital donde la realizaron estudios para incorporar a la investigación. “Estoy bien, lo mejor que uno puede llegar a estar. Les pido que tengan paciencia, no puedo dar detalles porque se están haciendo investigaciones”, le explicó la docente, a quien con un punzón le escribieron en su panza “Ollas no”.

“Necesito primero encontrarme con mis compañeras y con mi familia, que no les pude dar un espacio. Denme tiempo, les agradezco a todos que estén. Ya vamos a hablar con todos”, agradeció De Bonis a poco de cumplirse 24 horas de su secuestro.

La denuncia por el ataque a la docente fue radicada ayer en la UFI 5 de Moreno. Se trató del caso de mayor gravedad, pero no el único hecho de violencia contra las docentes y las madres y padres de la comunidad educativa que desde hace dos semanas realizan ollas populares para cubrir el vacío dejado por los comederos escolares en el municipio donde casi la totalidad de las escuelas públicas fueron cerradas tras la explosión en la que murieron la vicedirectora Sandra Calamao y el auxiliar Rubén Rodríguez.

Los gremios de Suteba y Ctera habían advertido amenazas anteriores a través de volantes, pintadas, llamadas telefónicas e intimidaciones en los domicilios de docentes que participaron de las ollas populares.

 

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