No hay precios: las industrias ordenaron suspender las ventas hasta nuevo aviso

Las grandes firmas industriales que dependen del precio del dólar, y sobre todo que se manejan con importaciones, ordenaron este jueves a sus empleados 'cerrar las persianas' y no vender 'nada' hasta nuevo aviso. Unilever y Molinos - dos de los gigantes de los alimentos en nuestro país - suspendieron las ventas hasta la semana próxima. También otros sectores importantes.

Grandes empresas dejan de vender por la corrida cambiaria.

Importantes sectores como el automovilístico o el alimenticio, incluso algunos bancos, frenaron las ventas y ordenaron a sus empleados parar las operaciones. El gobierno parece perder cada vez más el rumbo y esa inestabilidad se siente en muchos rubros.

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La corrida cambiara generó un verdadero caos en varios sectores que hoy no tienen otra opción más que guardar la mercadería y esperar a ver qué pasa con el dólar. En redes sociales, en grupos de Whatsapp, incluso varios periodistas, advierten de lo que sucede con varias e importantes industrias.

El periodista económico, Alejandro Bercovich, por ejemplo, expresó que “al menos dos distribuidoras de Arcor decidieron no sacar camiones a la calle hoy y suspender su recorrido habitual, hasta que la empresa defina sus nuevas listas de precios”.

Las concesionarias también. Dos de las más importantes del país indicaron en la mañana de este jueves a todas sus sucursales que suspendan la venta de autos usados y 0km hasta que se estabilice el valor del dólar.

El periodista, Juan Amorín, también informó que Unilever y Molinos – dos de los gigantes de los alimentos – suspendieron las ventas hasta la semana próxima “esperando tener un panorama más claro”.

Comercios sin listas de precios, persianas bajas y cierres inesperados, son algunas de las imágenes más comunes.

Hace una semana, cuando el dólar estaba a $ 31, el ejecutivo de un banco comentaba que una de las principales alimentarias del país le había confesado que estaba trabajando con un dólar a US$ 23. ¿La razón? La caída de las ventas no permitía trasladar el valor completo de la devaluación a las góndolas. Eso fue hace una semana. Este jueves, la divisa tocó los $ 40, casi el doble de aquellos $ 23.

El delicado proceso de armar las listas de precios que contemplaban el dólar a $ 31 deberá arrancar todo otra vez. Lo mismo le pasa al Gobierno con la negociación por el Presupuesto con los gobernadores y lo mismo sucederá con los aumentos de tarifas o de naftas.

La disparada del dólar también vuelve a poner un freno en la actividad de las empresas, que ya se había paralizado y vuelto a arrancar pensando que el dólar se iba a estacionar en torno a los $ 30.

Los pagos se estiran, “no hay precio”, crecen los cheques rechazados (un 71% interanual en junio, el último dato disponible) y los proyectos se congelan. La calma de julio parece de otro país y ni qué hablar los números proyectados en marzo. Como el gobierno y las empresas, la gente tendrá que hacer las cuentas de nuevo y recalcular sus planes y tener cuidado con el valor de sus ahorros.

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