“Vamos a una crisis irremediable; la única manera de salir a flote es cambiar la política económica 180 grados”

El ex presidente del Banco Central de la República Argentina, Alejandro Vanoli, y el ex legislador Mario Cafiero brindaron ayer en la Universidad Popular de Resistencia una charla llamada “El Fondo Monetario Internacional y el impacto en la crisis económica Argentina”.

"Vamos a una crisis irremediable; la única manera de salir a flote es cambiar la política económica 180 grados”

Hubo coincidencia entre ambos en el diagnóstico de la grave recesión que ocasionaron las políticas macristas. La presentación fue realizada por Julio Sotelo, presidente del Instituto de Capacitación Política Juan Domingo Perón, que en el marco de los 10 años de dicha institución, organizó la actividad junto a la Fundación del Partido Justicialista del Chaco.

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En una situación de “pre peronismo”

Mario Cafiero, quién presentó la ponencia “Crisis argentina: diagnóstico y perspectiva”, advirtió que el país volvió a la época del pre-peronismo dada la desigual distribución que existe actualmente entre el capital y el trabajo. Mientras con el gobierno justicialista la relación llegó a ser de 50 y 50, con el gobierno de la alianza Cambiemos, es del 70 para el sector capitalista y el 30 para los trabajadores, y con tendencia a la baja.

La de Argentina es una historia de crisis recurrentes, pero si se produce caída del empleo y disminución del PBI “no le estamos encontrando la solución política”, sintetizó el ex legislador, para quien el problema es que ahora el patrón que rige es dólar, monetario, financiero, la forma en que el capital se ha reinventado para llevarse parte del ingreso.

Acá y en el mundo, el 1 por ciento de la población detenta el 60 por ciento de la riqueza, recordó Cafiero. Los mecanismos financieros le permiten al capital revalorizarse más rápido que el trabajo, señaló el especialista en deuda externa que una vez sacó la cuenta y advirtió que 10.000 milllones de pesos por segundo se van por intereses de las Lebac. El ex legislador apuntó también que existe un PBI afuera del país, fugado, que asciende a 500.000 millones de dólares. “El capital busca refugiarse en paraísos fiscales para evadir al fisco y eso trae aparejados problemas sociales”, denunció.

Se achica el estado y baja la actividad

En opinión de Cafiero, la gestión de Macri “agravó de manera escalofriante los problemas económicos”. Hay recesión y caída de la actividad industrial, y todos vemos negocios que cierran y gente que toca a las puertas para pedir alimentos, resumió. Argentina tiene problemas de déficit fiscal y en la balanza de pagos, que “no vamos a resolver achicando el Estado”, aseveró de forma contundente, “porque cuando un Estado baja 100 de gastos, puede bajar 100 o 150 la actividad económica”, graficó.

Cafiero dijo que Macri es defensor de un sistema que está en crisis en el mundo Y consideró que el sector del capital lo va a sostener pero dejó constancia de sus dudas acerca de que esto se pueda aguantar socialmente. En este sentido, calificó a las políticas del Fondo Monetario Internacional como recesivas (por la baja del crecimiento económico) y regresivas (el ajuste lo pagan los jubilados y los trabajadores).

Tras citar a Fermín Chavez, que señalaba que las crisis argentinas son primero de identidad, éticas, políticas, epistemológicas, epistemológicas, ontológicas, y por último políticas, Mario Cafiero afirmó que hay una raíz en nuestra identidad como pueblo donde nacen los problemas, porque la grieta en Argentina estuvo desde su origen.

Fugan adónde vamos a pedir prestado

“¿Es éticamente aceptable que los que ganan dinero lo lleven fuera del país a los mismos bancos a los que les vamos a pedir prestado dinero porque nos faltan dólares?”, inquirió. Los bancos llegaron a cobrar 800.000 millones de dólares a los deudores por préstamos y a los ahorristas les pagaron 200.000, calculó de nuevo, para afirmar como el Papa Francisco que el capital debe servir y no gobernar, y como la Constitución de 1949 que el capital debe estar al servicio de la economía, y no la economía al servicio del capital.

“A través del sistema financiero se va la riqueza de los pueblos”, concluyó el conferencista, que pide una reforma de la ley de entidades financieras que rige desde la época de Martinez de Hoz, está trabajando en proyectos para democratizar el Banco Central y proponer una moneda local que retenga la actividad en cada uno de los pueblos, y adelantó que desde el Instituto Cafiero, que se presentó recientemente en Buenos Aires, promoverá un convenio de cooperación con el Instituto Juan Domingo Perón.

En lo peor de una regresión conservadora

El economista y ex presidente del BCRA, Alejandro Vanoli, en su exposición “Política monetaria del BCRA y su impacto en el empleo y en las provincias”, sostuvo que la Nación se encuentra en lo peor de una regresión conservadora, la tercera etapa “recargada” del neoliberalismo, cuyos antecedentes fueron primero la dictadura militar, la reforma financiera del ’77 y la emergencia del poder financiero como ordenador o desordenador de la política económica, y en segundo término los ’90. “Ambas terminaron con crisis, en los años ’80 quebraron más de 40 bancos, y la crisis del 2001 fue producto de ese mismo modelo”, rememoró.

Así aludió Vanoli a los tiempos actuales de apertura económica, desregulación financiera y regreso del endeudamiento, al que calificó como “pulmotor de un modelo inviable” y un “gran negocio” a la vez. El BCRA por primera vez en mucho tiempo el año pasado presentó 67.000 millones de pesos de balance negativo como producto del pago de intereses de las Lebac, “y esto no fue producto de ninguna pesada herencia ni ninguna tormenta”, advirtió.

Si había algunos problemas no resueltos, Macri “empeoró las cosas”, resumió Vanoli, en referencia a las políticas de apertura comercial y financiera, tarifazos y devaluación aplicadas por la gestión del PRO. El economista reconoció la coherencia del gobierno en “dar todo a los sectores de privilegio, y nada para los sectores populares”. Además de bajar las retenciones, hizo que los dólares de las exportaciones que hasta el 2016 estaban obligados a traerlos al BCRA ya no lo estén, recordó para confirmar que “lo que pasó fue producto de decisiones”.

El país que más devaluó en el mundo

“Argentina es el país que más devaluó en el mundo”, observó Vanoli, y agregó que excepto Turquía “no hay país que tenga la vulnerabilidad que tiene la Argentina”. No obstante, se mostró esperanzado en el punto de inflexión que se produjo en oportunidad del cambio en la fórmula de cálculo de los haberes jubilatorios, que se reflejó en un declive del consenso social del gobierno nacional.

Lo más probable: van a volver a devaluar

Vanoli coincidió con su predecesor en la conferencia, Mario Cafiero, al señalar que el sector financiero internacional va a tratar de sostener todo lo que pueda este proyecto que destinó más de 100.000 millones de dólares para pagar a los buitres al contado y financia la apertura de las importaciones que está destruyendo la actividad productiva (Argentina debe ser uno de los pocos países que plantea apertura del mercado cuando el mundo se está volviendo proteccionista), además de la fuga de capitales. Hoy de reservas quedan apenas 2.000 millones de dólares, remarcó Vanoli, para quien “van a volver a devaluar” si hay demanda de dólares y no interviene el Banco Central.

La pesada herencia que están dejando

“Hubo un plan deliberado, y se les fue de las manos”, afirmó Vanoli antes de señalar que “no hay actividad productiva rentable si el Banco Central a 30 días de plazo paga el 47 por ciento, mientras una PYME no puede financiarse al 70 por ciento anual. Además de una inflación del 30 al 35 por ciento, están dejando una pesada herencia de tarifas indexadas en dólares, sin que hayan mejorado los servicios, porque va a la renta de las empresas de energía. La inflación impacta en recesión, no hay precios, o los hay pero en dólares, agregó.

Vamos hacia una crisis irremediable

Con respecto al desembolso del FMI, Vanoli opinó que “si seguimos permitiendo la fuga de capitales sin control, lo que entre servirá para pagar parte de los intereses de la deuda, nada más”. Tras comparar la deuda a 2015, que era un 40 por ciento del Producto, con la de 2018, que asciende al 80 por ciento, Vanoli calificó a la situación actual como de endeudamiento creciente, cada vez mas dolarizado, con un alto costo y a corto plazo. “Por este camino vamos a una crisis irremediable. La única manera de salir a flote es cambiar la política económica 180 grados”, afirmó.

Que el pueblo se levante y diga “no”

“Lo que hay que hacer implica un cambio en la balanza de poder y afecta intereses”, advirtió el ex presidente del Banco Central. Y opinó que la Nación requiere una oposición unificada, organizada, y un programa. “Es necesario que la oposición se ponga de acuerdo en ciertos puntos mínimos que impliquen salir de este programa neoliberal para retomar lo mejor de nuestras tradiciones históricas y del período 2003/2015, además de capacidad para realizar todo lo que falta”, exhortó.

“El gobierno está jugando a ver hasta dónde puede”, consideró Vanoli, quien alertó sobre otra posible devaluación que licuaría el poder adquisitivo de los salarios. “Vienen para cambiar una matriz productiva y reprimarizar la actividad económica y llevar las relaciones laborales y sociales a una situación de injusticia”, advirtió. Ante esta realidad, insistió, “es preciso tener capacidad, unidad, solidaridad, organización, planificar el desarrollo y ampliar los márgenes de la autonomía nacional”. Finalmente, afirmó que “el trabajo político y de acumulación social puede poner fin a los intereses de los poderosos, para lo cual se requieren dirigentes que estén a la altura, para lo que tiene que haber un pueblo que se levante y diga no, que tampoco acepte el chantaje del gobierno nacional a las provincias”.

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