Fernando Pinto (Colombia): “La experiencia Bienal es grandiosa”

Tras ganar el primer premio en la Bienal Internacional de Escultura del Chaco en 2012, el colombiano Fernando Pinto regresó para competir por el “Gran Premio de Honor”. En esta oportunidad, participará con la obra “Wayanaisi & Intiawki, leyenda de amor”.

Fernando Pinto, escultor colombiano.

“La experiencia Bienal es grandiosa. Es el evento más grande de escultura monumental que hay en el mundo. Por la organización pero más que nada por la gente: la cantidad y el interés de la gente es algo que no existe en ninguna parte del mundo. Y eso es lo más grande para un artista que hace obra pública: que la gente se interese por lo que uno está haciendo”, dijo Pinto, en un breve alto en su trabajo diario.

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La obra

El artista colombiano tallará en piedra y hierro la obra “Wayanaisi & Intiawki, leyenda de amor”. “Cuenta la leyenda que en la laguna de fúquene navegaban en un Uro (canoa hecha con juncos) dos amantes Wayanaisi y Intiawki”, contó Pinto al referirse al significado de su obra.

“Wayanaisi era la princesa de los Muzos. Fu, el dios protector de la laguna y de su tribu, había estado absolutamente deslumbrado con su belleza desde que se había hecho mujer y se había reflejado en las aguas de la laguna. Al acercarse a una orilla en donde crecían una gran cantidad de lirios blancos, Intiawki arrancó uno para ofrecérselo como símbolo de la pureza de su amor por ella, en el momento que se lo entregó, Fu, transformado en un bagre dorado tumbó a Wayanaisi del Uro y la arrastró hacia el fondo; mientras se hundía, rápidamente Intiawki tomó el lirio del que ella se agarraba, pero cuando lo levantó ella había desaparecido. Desde ese día Intiawki pasó todos los días de su vida recolectando lirios pensando en cada uno que sacaba que su amada Wayanaisi vendría a garrada de éste y le sería devuelta por el Dios Fu”, relató.

“Aparte de hablar de esta hermosa leyenda de amantes con el Uro de Intiawki lleno de lirios recolectados, mi obra intenta crear un lugar de celebración de la pureza del amor, es por eso que la obra es un balancín que se mueve con la fuerza de dos personas, al moverse los ‘lirios’ crearán sonido como música que se mueve entre ellos, que simboliza ese amor que no muere con el tiempo”, explicó Pinto.

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