Carlos Paz y sus habitantes, cómo es vivir en la ciudad más federal

Uno de los datos principales del ADN carlospacense es la procedencia diversa de sus habitantes, quienes en algún momento, decidieron abandonar el lugar de origen para probar suerte, recomenzar y emprender un camino distinto en la tranquilidad de Carlos Paz.

Vecinos de Carlos Paz.

Los vecinos hablan de la ciudad, qué cosas les gustan y cuáles son los rasgos de identidad.

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A 105 años de la fundación de Carlos Paz, El Diario recorrió las calles para conocer cómo se perciben los carlospacenses y cómo definen a su ciudad, qué cosas aman y qué cosas cambiarían y tratar de comprender los rasgos identitarios de una población cambiante.

El relevamiento se realizó este lunes y permitió conocer que la mayoría de los entrevistados desconocía la historia de la villa turística, al tiempo que más del 80% admitió haber nacido en otra localidad.

El crecimiento que experimentó durante las últimas tres décadas se vio potenciado por el afluente de nuevos vecinos provenientes mayoritariamente de la Provincia de Santa Fe, Rosario, Provincia de Buenos Aires, Capital Federal y el interior cordobés, quienes llegaron en busca de una mejor vida. Este es sin lugar dudas, uno de los datos principales del ADN carlospacense: la procedencia diversa de sus habitantes, quienes en algún momento, decidieron abandonar el lugar de origen para probar suerte, recomenzar y emprender un camino distinto en la tranquilidad de Carlos Paz.

Los entrevistados definieron la ciudad como una población «pujante» que está en «constante crecimiento» y calificaron a sus habitantes como «trabajadores», «innovadores» e «inquietos».

El historiador local Eldor «Pity» Bertorello destacó: «Es difícil hablar de la identidad cultural del habitante de acá. Pero como dice Martín Caparrós en un libro donde habla de su visita a distintos puntos del país y menciona a nuestra ciudad, Carlos Paz tiene una mezcla importante de personas que vienen de diferentes lugares de la patria y buscan un lugar mejor para habitar y cambiar de vida. Hay muy pocos nativos y la primera generación numerosa de carlospacenses data de 1970».

Por su parte, el escritor, poeta e historiador Aldo Parfeniuk, aportó: «Es cierto que somos una gran mezcla, sin dudas, y es lo que prevalece. Pero hay otro rasgos distintivos, que se conectan más con la Carlos Paz histórica y los tiempos en que era estancia, porque están los pobladores de antes y sus descendientes aún están viviendo acá. Se trata de todos los que vinieron a trabajar de lugares con pocas fuentes de trabajo en ese momento, como los habitantes del Valle de Traslasierra o de otros valles y lugares del campo que vinieron acá. Hay una gran porción de habitantes que abraza las tradiciones serranas, lo gauchesco y lo criollo. A esto lo podemos encontrar en barrios como El Canal, Villa Independencia, Carlos Paz Sierras, Colinas, o incluso, en San Nicolás. Aunque es verdad que cada vez llegan más personas de otros lugares, en calidad de turistas, que luego se quedan».

Las opiniones se dividen entre quienes destacan la solidaridad de los vecinos y quienes entienden que «cada uno atiende sus asuntos y negocios personales, sin tener en cuenta el bien común». La totalidad de los encuestados, coinciden en que Carlos Paz es un sitio atractivo por sus paisajes y naturaleza y es una comunidad en pleno crecimiento. El 95% de los nuevos vecinos de la ciudad, reconocieron que la volverían a elegir para radicarse porque lograron mejorar su calidad de vida.

Sevi tiene 46 años y es comerciante, y cuenta que hace 18 años que vive en Villa Carlos Paz tras haberse mudado de Buenos Aires. «Vinimos en busca de una vida más tranquila, mi hijo de 5 años tenía espasmo bronquial y el clima de acá le ayudó mucho. Mi esposo se trasladó con trabajo y después, pusimos una florería. Esta ciudad nos gusta mucho y la gente es trabajadora y abierta».

Por su parte, Nancy es oriunda de Marcos Juárez, tiene 50 años y es propietaria de un local céntrico. «Hace 28 años que estoy viviendo acá, somos de Marcos Juárez. Esta es una ciudad maravillosa desde todo punto de vista y me cuesta decirte algo negativo. Mi esposo es policía, trabaja en la Departamental Punilla, y te puedo asegurar que los habitantes son trabajadores. No se quedan quietos nunca y son luchadores. Es un lugar paradisíaco para vivir, una ciudad que siempre está de fiesta. En mi barrio viven personas de todas partes del país, principalmente de Santa Fe y el interior de Córdoba, la verdad son muy buenos vecinos». Sara (30 años), es oriunda de Brasil y se radicó por cuestiones personales. «Hace dos años vivo acá, la ciudad es hermosa y acogedora. Pero eso sí, cada uno está en la suya y en algunos puntos son bastante cerrados».

Denise, carlospacense de 21 años, opinó: «Yo veo al carlospacense en términos generales como una persona alegre y tranquila, que no lleva el ritmo de las grandes ciudades como la capital, sino que tiene más tiempo para todo. Igualmente, si miramos más fino, hay distintos perfiles. Está la gente más sencilla que disfruta lo que hace, el paisaje y lo que es naturaleza. Y también está el empresario que ve las cosas desde el punto de vista económico y trata sacar provecho de ello. Pero más allá de esto, como carlospacense, me siento afortunada de vivir en un lugar como éste».

Hugo es chofer de un colectivo turístico y tiene 66 años. En diálogo con este medio, puntualizó: «La ciudad es muy limpia y creo que los servicios de la actividad turística son muy buenos, y el teatro está muy bien. Sin embargo, hay muchas falencias a nivel de obras de gobierno, cosas para mejorar. Faltan cajeros automáticos para los turistas la inseguridad es muy notable en los barrios de la periferia y no hay estacionamientos suficientes, debería el gobierno municipal ocuparse de eso. Creo que también hay mucho lavado de dinero e inversiones de una procedencia dudosa».

«Hace 27 años vine a vivir a Carlos Paz y me encanta vivir acá. Soy de Cosquín, tengo mi familia allá, pero a diferencia de mi pueblo, esta es una ciudad más pujante y con mayor crecimiento. Todo el que viene a veranear se deslumbra y piensa en venirse a vivir»; reveló Susana, quien es propietaria de una fábrica de pastas. En tanto, Liliana Aguirre trabaja como naranjita y señaló: «Me vine hace 12 años junto a mi esposo y mis cinco hijos. Soy una persona feliz viviendo acá, es hermoso y hay mucha seguridad para mis hijos. Es cierto que muchos se quejan de que la gente haga la suya y puede que falte compañerismo, pero eso depende de uno también».

Por último, Lorenzo (de 27 años y oriundo de Hernando) reflexionó: «Vengo de un pueblo muy chico del interior provincial, así que prefiero vivir acá. Mi hermano se vino antes que yo y le va muy bien, y después me vine yo. Creo que el vecino carlospacense es negativo a diferencia de las personas que venimos de otros lugares y tenemos quizás una visión mucho más optimista de nuestra ciudad».

Emilia (22 años) y María Laura (19 años) son dos jóvenes que nacieron y viven en la ciudad, pero tienen consideraciones muy distintas sobre Carlos Paz. Mientras la primera cree que es una localidad «muy costosa» para vivir y quiere viajar a otros lugares, la segunda sostiene que no hay un mejor lugar en el mundo para pasar sus días. «Vivo y trabajo acá, desde que nací me encanta en lugar, la creatividad y la gente, que es muy emprendedora»; destacó María Laura a El Diario.

Por último, María (44 años), docente, argumentó: «Hace 20 años nos vinimos a vivir desde el interior provincial porque nos encantaba el lugar. Creo que el carlospacense en general, es una persona poco comprometida con lo social, pero quizás tenga que ver con que viene a vivir gente de todos lados. Tampoco se suma mucho a lo cultural, yo no veo mucha gente que se involucre en ese y otros aspectos. Creo que también es un pueblo que en general se prepara mucho para el turismo, para recibir al que viene, y entonces se vive pendiente de la imagen que se muestra».

 

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