La Red de Salud “Entrelíneas” expuso sobre modelos para el tratamiento de adicciones

El pasado viernes 29 de junio la Red de Salud Mental "Entrelíneas" expuso sobre las adicciones y los modelos en dispuesta en el “Ciclo Conversatorio, debates y prácticas inclusivas en Salud Mental” realizado en la Casa por la Memoria.

La Red de Salud Mental Entrelíneas expuso sobre adicciones y modelos en disputa

Este Ciclo de Conversatorios está organizado por un grupo de estudiantes de la carrera de Psicología que se conformó con el objetivo pensar y poner en práctica formas de resistencia al estigma y representaciones sociales que asocian a los padecimientos mentales, entre otras temáticas, a la peligrosidad, el encierro y a la salud como privilegio de unos pocos y no como uno de los derechos humanos que deberían estar garantizados para todos.

La actividad de desarrolló en la sede de la Casa por la Memoria y contó con la participación de un público amplio y diverso de profesionales, estudiantes, familiares, ONGs, redes y público interesado en la temática. El taller tuvo como objetivo poder reflexionar sobre el entrecruzamiento de las temáticas de Narcomenudeo, Narcotráfico, Adicción, Consumo Cero, reducción de daños, Familia y Comunidad, en el marco de la coerción de las políticas neoliberales y desde la defensa de una visión sanitaria del problema. Se debatió sobre posibles modos de resistencia colectiva a las políticas de dominación, la necesidad de deconstruir discursos y pensar las prácticas, el alojamiento para el sufrimiento y la reconstrucción de lazos sociales, el adicto como sujeto y a la vez objeto de consumo.

La deconstrucción de discursos y la reconstrucción de lazos

Se analizaron los distintos discursos en relación a las adicciones, la historia del prohibicionismo, las políticas de drogas, nuestro país y América Latina a partir del Siglo XIX a la fecha, los efectos de la colonización y europeización, como reflexión fundamental para pensar nuestra identidad cultural y las marcas de dominación en nuestras prácticas y nuestros cuerpos. Se planteó la importancia de pensar el lugar social del adicto así como también la construcción política de esta categoría y su uso económico, el imaginario de control social que refuerza las medidas de seguridad para justificar manejos económicos y promover sujetos consumidores. Cómo el neoliberalismo necesita crear y reproducir sujetos no productivos, re-tenerlos y de-tenerlos en la culpa individual, para desentenderse de la responsabilidad estatal de garantizar igualdad de derechos. La criminalización y patologización del sufrimiento produce exclusión y verdaderas destrucciones subjetivas, que cuando se pretenden callar y esconder con el encierro pueden generar un dolor psíquico imposible de reparar, y definitivamente fractura la afectividad en los vínculos. “Se puede pensar en separarnos de la tendencia a culpabilizar a la familia como responsable necesaria del problema de consumo problemático de sustancia por parte de un integrante de la familia, dado que el sujeto también forma parte de una sociedad en la que se hace difícil cumplir con las normas que impone”, señalan desde Entrelíneas.

Puntualizan, en este sentido, que “cuidarnos y cuidar al otro es el paradigma de subjetivación fundamental para alojar la angustia, darle un lugar, y ensayar colectivamente modos de tramitarla. Ante la crueldad, sólo la ternura será la posibilidad de re armar sujetos, familias y grupalidades, con sueños y proyectas de vida que den sentido a uno mismo y su relación con el mundo. Esta es la política imprescindible en la estrategia de atención”.

“Es un problema de Salud”

“El consumo de sustancias es un problema de salud, con toda la complejidad que implica como malestar cultural y con la necesidad de un abordaje integral. De base social y comunitaria. Necesitamos estrategias sanitarias del Estado que incluyan en su análisis los factores históricos sociales del consumo, comprendan la singularidad de los sujetos las familias y las grupalidades, promuevan los lazos afectivos, y garanticen derechos”, recalcan.

“La Memoria es nuestra Casa”

Por último, sostienen que “así como apoyamos y promovemos el análisis de los fenómenos políticos para el diseño de un sistema sanitario ajustado a la dimensión real del problema, para no repetir exclusión, defendemos también las políticas de memoria. La Red agradece al Museo por la Memoria y a la Comisión por la Memoria de la cual depende el espacio, y a la vez solicitamos a las autoridades que apoyen su sostenimiento proveyendo de los recursos humanos y económicos necesarios para su funcionamiento”.

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