Dellera sobre el proyecto de Ley “Justina”: “Es un gran avance y pone la responsabilidad y la coherencia en las convicciones”

Luego de obtener media sanción en el Senado, la ley que modifica la actual 24.193, de Trasplante de Órganos y Tejidos, el titular del CUCAI Chaco, Christian Dellera, celebró el avance. "Idependientemente que aún falta media sanción y la reglamentación, esto trata de achicar la brecha y el gran limitante para que tengamos donantes por la cantidad de personas que se manifiestan en contra, por propias convicciones o por las que asumen las familias".

Christian Dellera, titular del CUCAI Chaco.

El titular de CUCAI Chaco, Christian Dellera, se refirió en RADIO CIUDAD a la media sanción que le dio el Senado de la Nación al proyecto de ley conocido como “Ley Justina”, que modifica a la actual Ley 24.193, de Trasplante de Órganos y Tejidos, para que a toda persona mayor de 18 años que no haya dejado constancia de sus deseos de donar, se le pueda realizar la extracción de los mismos después de muerto. “Es un proyecto que surge del seno de la sociedad”, dijo el especialista en relación al proyecto que lleva el nombre de Justina Lo Cane, la niña de 12 años que murió en noviembre pasado mientras esperaba por un trasplante de corazón.

Recordó que hasta aquí, “la ley invita a cada uno  a manifestarse a favor o en contra de la donación. Que lo dejemos escrito ya sea en el DNI o inscribiéndose en las páginas del CUCAI o el INCUACAI. Y si no lo hacemos, al menos lo conversemos y que la familia nos diga cuál fue el resultado de la conversación. Si nunca lo escribimos o nunca lo hablamos, entonces la ley presume que uno es un donante presunto”.

En ese contexto, apuntó que la modificación que ahora recibió la media sanción de la Cámara Alta, sostiene que “si hay una persona que efectivamente no quiere ser donante “debe tomarse el trabajo de ir al Registro Civil, o entrar al CUCAI y a la solapa de instrucción y que deje escrito que no quiere porque tiene que saber que no lo deja escrito y el sistema va a asumir que es donante”.

Para Dellera, la modificación “es un gran avance en poner la responsabilidad y la coherencia en las convicciones. Si uno efectivamente está convencido que la donación no sirve, que se tome el trabajo de escribirlo”.

Y ratificó que, de sancionarse la ley, aquella persona que no haya informado que no quiere ser donante, ante la muerte, “se le notificará a la familia y esta será testigo de que en ningún lado figura de que se haya opuesto y a partir de ahí se transformaría en donante”.

Aseguró que, “independientemente que aún falta la media sanción (en Diputados) y la reglamentación, esto trata de achicar la brecha y el gran limitante para que tengamos donantes por la cantidad de personas que se manifiestan en contra, ya sea por propias convicciones o por las que asumen las familias”. “Una gran realidad es que, en general, es un tema del que no se suele hablar y que llegado el momento, cuando uno entrevista a la familia, no sabe qué decir y entonces la primer respuesta es “no”. Entonces esto pretende que si alguien está convencido de que no es bueno esto, que se tome el trabajo y que lo haga”.

Otra modificación que rescató es la que reformularía los conceptos de la ley actual, que establece que “en los menores de edad tiene que estar los dos padres presentes para firmar la autorización. Esta modificación establece que tiene que estar uno de los dos padres presentes”.

Por último, Dellera acentuó que la última estadística, que se elaboró cuando se modificó por última vez la ley en 2016, “resume que hay entre un 80% y un 90% de gente que está a favor de la donación”.

 

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