Deuda de morosos del IPDUV: “No es una ejecución hipotecaria”, aclaró el diputado Bergia

Tras aprobarse el proyecto de su autoría, el diputado Juan José Bergia remarcó que, la ley de regularización de situación de morosidad de adjudicatarios ante el Instituto de Vivienda, "subsana una histórica laguna legal, que por 40 años impidió a la Provincia contar con la herramienta necesaria para combatir en serio la falta de pago de cuotas de unidades adjudicadas".

Juan José Bergia,, diputado del NEPAR.

El legislador señaló que, “este proyecto fue trabajado con asesoramiento del Instituto de Vivienda y se avanzó con urgencia en su redacción y presentación para tratarse”.

Aclarando que, “existe un gran número de beneficiarios de viviendas quienes se encuentran en mora con el pago de las cuotas de amortización, ocasionando un grave perjuicio al Estado y atentando seriamente contra la la posibilidad de brindar respuesta los postulantes que aún no pudieron acceder a una vivienda”.

En el recinto
Juan José Bergia, durante la sesión de este miércoles, fundamentó en el recinto que, “el Instituto de Vivienda no cuenta con ningún medio persuasivo para sus deudores morosos de cuotas. Y solo puede usar el sistema de carta simple para informar a los mismos del estado de su deuda e invitarlos a que se presenten a regularizarla”.

Recordó también que el organismo provincial apeló a las visitas personales por parte de agentes del Instituto a las familias morosas a fin de chequear su situación económica,. “Encontrándose con situaciones llamativas en las que éstas evidenciaban gran capacidad patrimonial, pero al no tener ingresos registrados ni bancarizados, no daban importancia al pago de cuotas por la casa. Pero, paradojicamente, se ha evidenciado que aquellas familias con recursos ajustados son quienes mayor grado de cumplimiento evidencian”.

Vale destacar que la norma aprobada establece el emplazamiento previo por 180 días para que los morosos tengan la posibilidad de regularizar su situación para reprogramar su deuda.

“Finalmente y como última instancia, fracasada la posibilidad de acuerdo y vencidos los plazos de la moratoria, se inician acciones legales para el cobro de la deuda. No es una ejecución hipotecaria. Es la ejecución de la deuda de cuotas y se va sobre los bienes personales, primero sueldo y luego otros bienes que resulten ejecutables”, remarcó Bergia.

Por último, reveló que, “desde el Instituto de Vivienda se me informó que – a partir de la mera publicidad del tratamiento de esta iniciativa – han comenzado a presentarse un gran número de familias a regularizar su situación”.
“Claramente esta ley era necesaria y esta herramienta resulta imperiosa. Debe contarse con algún medio que permita recuperar lo que se invirtió, y así aumentar la posibilidad de seguir brindando solución a muchas familias que aún no tuvieron la suerte de quienes no pagan las cuotas”, finalizó Juan José Bergia.

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