Llegó la hora de un debate serio sobre el rumbo del país

Tristemente en nuestro país volvemos a ver una película que ya se vió en el pasado, y que evoca a momentos de crisis, hambre y colapso de nuestras economías y del tejido social, especialmente en las clases bajas y medias, pequeñas empresas, pequeños productores, comerciantes, emprendedores, asalariados, autónomos, y millones de familias que diariamente buscan cómo ganarse el pan.

Casa Rosada.

Por la Mesa de Conducción Provincial del Partido Nuevo Espacio de Participación – NEPar

Esa gran mayoría de compatriotas que tiene que pagar la fiesta de aquellos especuladores y oportunistas que se benefician con las políticas económicas de ajuste y un total desinterés en resolver los problemas reales de la economía por parte del Gobierno Nacional actual.

No hay peor ciego que el que no quiere ver, y hoy por hoy y más allá de que era de esperarse, resulta evidente el camino que tomó la administración central.

Esto es, beneficiar a los sectores financieros y generar condiciones para que tengan ganancias obscenas a costilla de la economía real y la gente común. Como lo está haciendo, por ejemplo, al poner tasas del 40% y podar 30.000 millones de pesos en obras para las provincias y comunas, entre ellas las nuestras; y con un dólar trepando a 24 pesos, suba de tarifas o quita de subsidios a servicios esenciales.

El significativo hecho de recibir y tomar consejos de personajes nefastos como Domingo Cavallo, y dejar que desde el FMI nuevamente nos marquen la cancha y den lecciones de economía, que sabemos (y bien que los sabemos) nos llevaron a la ruina, el hambre, la extrema pobreza y al estallido social, son afirmaciones que lejos de resultar fatalistas y dramáticas, resultan simplemente realistas. Afirmaciones a las cuales puede arribarse con una mera revisión de que se está armando un frente de tormenta que difícilmente pueda evitarse si no se actúa a tiempo.

Lo que ellos llaman gasto es inversión. Es inversión en escuelas, hospitales, viviendas, rutas, infraestructura, medicamentos, salarios, y todo el círculo virtuoso que implica destinar fondos a obras fundamentales para provincias como el Chaco, generando empleo en todos los eslabones de la cadena e inyectando recursos que en definitiva benefician al ciudadano común.

En el escenario actual son unos pocos los que están haciendo su diferencia y nuevamente vemos camiones de caudales en el aeropuerto de Ezeiza, sacando dólares al exterior, vaciando de capitales a nuestro país, contrariamente a lo que nos venden desde el Gobierno Nacional. Con frases que venimos escuchando desde hace más de cuarenta años “nos estamos abriendo al mundo”, “Están muy interesados en invertir en nuestro País”, “Volvemos a insertarnos en la economía mundial”, etc, etc, etc, cuando la
realidad es que se están llevando dólares en aviones en vez de hacerlos llegar.

Y aunque ya se repitió en reiteradas oportunidades, no puede dejar de señalarse que el país está conducido por gerentes de multinacionales con la clara finalidad de beneficiar a la misma élite a la que pertenecen, para beneficiar a su clase, especialmente al sector financiero que se dedica a especular. Esto es, el dinero no en función productiva, sino el dinero al servicio del dinero, no de la persona.

Asistimos, lisa y llanamente, a una total deshumanización de la política, el reduccionismo de la persona de carne y hueso a índices y estadísticas, la constante utilización de cortinas de humo para disimular el daño real que están causando, y así poner a dormir a la opinión pública con agendas de temas que no son los más graves para la sociedad argentina.

¿Quienes ganan con este modelo?
Los grandes grupos económicos, los que facturan el cable, el combustible, el teléfono, el gas, la luz, los alimentos, los remedios, y todo el sector financiero que lucra prestando y recuperando a tasas usurarias ante una total y deliberada inacción del Estado para afrontar y paliar el costo de los servicios que resultan esenciales para la vida delciudadano común.

Sin disimulo, el Estado Nacional mira a un costado, deja que la gente se arregle como pueda, le deja los problemas a las provincias y municipios, y allana el camino a los amigos para que lucren con ese estado de extrema asfixia financiera y necesidad previamente generado.

Como partido político y en el convencimiento de que debe darse una
discusión sobre la situación actual del país y el rumbo de la economía, y a la luz de que cada día se profundiza la crisis y la situación de zozobra en los sectores más vulnerables de nuestra sociedad, llamamos a realizar un debate serio, replantear el rumbo de las políticas llevadas adelante por el Gobierno Nacional y tomar medidas que beneficien a la población y no a unos pocos.

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